Renuncie, Joseph… ¡Renuncie de una vez!

Joseph Ratzinger no da pié con bola. ¿Pero no era que éste era (por fin) un papa “intelectual” y “académico”?1

Poco después de asumir su pontificado, Joseph Ratzinger dijo que el Islam era una religión construida sobre la base del terror y la violencia (no recuerdo la cita exacta pero fué más o menos eso lo que quiso decir en su ya trístemente célebre “Discurso de Regensburg”), en un momento histórico en donde de un “intelectual” cabría esperar un poco más de mesura, siendo que si hay algo que siempre se puede esperar de un verdadero intelectual es eso: mesura; y teniendo en cuenta, por ejemplo, que un tiempo atrás la policía londinense había acribillado a balazos a un turista brasilero que intentó escapar (esto se supo después) por haber viajado de polizón en el subte, al confundirlo con un supuesto terrorista musulmán, en medio del pánico histérico y generalizado que dejaron el 11/09, Afghanistan, Irak, Osama Bin-Laden y la política internacional de Bush.

¿Sabía Joseph lo que estaba haciendo o fué, simplemente, un error estúpido?

Luego, a raíz de una buena noticia por partida doble, por un lado, esperanzadora dentro del ámbito de la ciencia y la medicina, y por el otro, algo que nos debería alegrar a todos los miembros de la especie humana (la medicina pudo salvar a un niño de una muerte segura) José salió a dar una opinión que nadie le pidió, calificando ese acto de impresionante ingeniería genética, médica, técnica, científica y humana con la palabra „Eugenesia“, afirmando así que salvar una vida humana, usando conocimiento científico al que tardamos siglos en dominar, es equiparable a la locura racial nazi y sus campos de exterminio. (???) Claro, él hubiera preferido rezar por el enfermo (O sea: no hacer nada y dejar que muera por „voluntad divina“2 )

¿Sabía Joseph lo que estaba haciendo o fué, simplemente, otro error estúpido?

Otra genialidad intelectual fué la de haber rehabilitado, hace algunas semanas, a un cardenal pro-nazi que niega el holocausto y luego de tremendo tropezón hasta Angela Merkel tuvo que dejar de lado el protocolo y la diplomacia (¡y nadie puede decir que los alemanes no sean adeptos a las formas!) y llamarlo a mesura, (otra vez!) en un país donde la mitad o mas de sus votantes son católicos.

¿Sabía Joseph lo que estaba haciendo o fué, simplemente, OTRO error estúpido?

Y ahora la payasada anacrónica, enferma y asesina, pero por sobre todas las cosas: anti-intelectual de decir que el uso del preservativo… ¡es un factor de riesgo para contraer HIV! (y además: ¡decirlo en África, un continente castigado como ningún otro por el flagelo del SIDA! ¡Pero es que parece un chiste de mal gusto!)

¿Sabía Joseph lo que estaba diciendo o fué, simplemente, OTRO error estúpido MÀS?

Realmente no me molesta que esta gente viva en un planeta diferente al mio. Siempre lo han hecho, incluso hubo un momento en la historia de la humanidad en donde todos vivíamos en el planeta de fantasía inventado por la fe, pero en algún momento, algunos de nosotros volvimos al planeta tierra para vivir de frente, sin fe y sin miedos (o por lo menos, sin esos miedos). Asi que por favor, Herr Ratzinger: ¡deje de tocarnos los huevos! Viva Vd. con la locura que quiera, pero no dé consejos mor(t)ales, sobre temas que desconoce, o lo que es peor: sobre temas que conoce pero que prefiere tergiversar.

Porque me cuesta creer que sea un imbécil, Herr Ratzinger (aunque tampoco sea el intelectual que cree haber encontrado la ICAR en Ud.), pero en algún momento habrá leído algún paper, por lo menos algún abstract de alguna revista de medicina y sabe como funciona la ciencia, que cosas son ciertas y que cosas son falsas. Si manipula la verdad en pos de implementar una moral religiosa, quiere decir que cree que dicha moral está sobre la verdad, y una moral que no respeta la verdad no puede ser digna, ni verdadera.

Como lo veo yo, si es Ud. una persona intelectual o moralmente íntegra (una sola cualidad alcanza!) solo le queda una salida: ¡Renuncie!3 (Y de paso, al irse… ¡Cierre ese nefasto Club, por favor!)

  1. Una vez más se evidencia la profunda irreconciliabilidad entre la religión y la fé por un lado y la Razón y el ejercicio intelectual por el otro. Siempre consideré un paradójico despropósito la teología como una carrera universitaria que prertendiera ir apenas más allá del ámbito académico… es más, la mera existencia de la teología me parece un paradójico despropósito, ya que sus elementos netamente académicos son historia de la religión, historia del arte y filosofía, y para eso existen la historia y la filosofía ¿no es cierto? El resto es misticismo irracional que nada tiene que hacer en el aula de una universidad []
  2. Digo yo, usando por un segundo el mismo argumento: ¿que se haya salvado no fué, entonces, la voluntad de „dios“? ¿Es que los científicos son más poderosos que el altísimo? []
  3. Tengo bien en claro que la convención nos obliga a decir que un Papa abdica y no renuncia (como si fuera un Rey o un Príncipe que ha de ceder la soberanía sobre su reino o algo por el estilo) Comento que elegí el verbo cuidadosamente y no lo puse ahí como producto de un descuido porque recibí varios comentarios “aleccionadores” (que por otra parte dicen más de la capacidad de los comentaristas de leer entre líneas que de mi supuesta falta de estilo) y me disculpo ante aquellos que si me entendieron por hacerles leer esta obviedad. []

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