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	<title>JuPixWeb &#187; constructivismo</title>
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		<title>Comunicación social, soledad humana</title>
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		<pubDate>Thu, 22 Sep 2011 17:27:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
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		<description><![CDATA[El problema con el modelo clásico de la comunicación es un problema de naïveté, entendida como esa mezcla de ignorancia e inocencia que producen los razonamientos poco complejos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2011/09/22/comunicacion-social-soledad-humana' addthis:title='Comunicación social, soledad humana ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p><em><span style="color: #888888;">Por Juan Pablo Sáenz para </span></em><a href="http://ysinembargo.com/uebi/" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">Y SIN EMBARGO</span></em></a></p>
<p><strong>El problema del modelo clásico</strong></p>
<p>El problema con el modelo clásico de la comunicación, es un problema de <em>naïveté</em>, entendida como esa mezcla de ignorancia e inocencia que producen los razonamientos poco complejos. No estoy diciendo aquí que no existan definiciones simples y suficientes -eso es a lo que los científicos se refieren cuando usan la palabra <em>elegancia</em>-, pero a veces es necesario introducir un poco de complejidad a las cosas si lo que queremos es, en la medida de lo natural (o sea: de lo que nos es <em>naturalmente posible</em>), ser objetivos, honestos y veraces.</p>
<div class="woo-sc-quote boxed left"><p>Es la teoría lo que determina lo que podemos observar</p></div>
<p>Los seres humanos, en tanto animales o &#8220;máquinas biológicas&#8221;, tenemos ciertas limitaciones con las que debemos cargar y que no deberíamos ignorar a la hora de hacer observaciones sobre la realidad. Albert Einstein dijo una vez <em>&#8220;Es la teoría lo que determina lo que podemos observar&#8221;</em>, y aunque el contexto era otro, las implicaciones de ese axioma tienen bastante que ver con lo que queremos postular aquí. Dicho muy sucintamente: las observaciones científicas de la realidad siempre ocurren en el marco de una teoría e intentan demostrar (o no) una hipótesis determinada; y todo lo que ocurre fuera de ese marco (pero que también, sin embargo, forma parte de una realidad que pretende ser observada), simplemente es ignorado por esa observación. Ese es el <em>punto ciego</em> de la observación científica. De esa misma forma, en cada tipo de observación posible existe un <em>punto ciego</em>, un elemento que no puede ser apreciado por el observador; o por lo menos, no puede ser apreciado por el observador <em>en el transcurso</em> de esa observación. Hace falta una observación de la observación para notar la existencia de su punto ciego. Pero también esa <em>observación de segundo orden</em> tendrá su propio punto ciego; de modo que el problema es irresoluble. (Por lo menos, si el fenómeno se nos antoja <em>problemático</em>; aunque la teoría de sistemas, planteando un modelo de comunicación radicalmente diferente al modelo clásico, no ve dificultad alguna aquí sino, simplemente: elementos de análisis).</p>
<p><strong>Aceptando ciertos límites</strong></p>
<p>Las limitaciones que tenemos las máquinas biológicas a la hora de producir, percibir y transmitir información conforman el punto ciego del modelo clásico de la comunicación. Este modelo supone que el <em>mensaje</em> puede <em>transmitirse</em> desde un <em>emisor</em> hacia un <em>receptor</em> y permanecer incólume en ese proceso (como si <em>“el mensaje”</em> fuera una especie de paquete y tuviese una entidad propia e independiente del sujeto); sin advertir que los seres humanos somos sistemas <em>operativamente cerrados</em> a nuestro ambiente y no tenemos ningún tipo de conexión directa con el mundo que nos rodea, y lo único que podemos hacer es <em>ser irritados</em> por nuestro entorno, es decir: percibir el mundo mediante alteraciones de nuestros sentidos; y que esas alteraciones se producen dentro de un espectro limitado de posibilidades, determinado por millones de años de evolución biológica y unos cuantos miles de evolución social.</p>
<p>Al percibirla, las máquinas biológicas <em>interpretan</em> la realidad que les rodea (en ese contexto hablamos también de la <em>construcción subjetiva del mundo</em>). El método científico y la tecnología son débiles intentos de la sociedad por contrarrestar las limitaciones que las máquinas biológicas tenemos a la hora de percibir la realidad, pero si hablamos de <em>comunicación social</em>, en el más amplio sentido de la palabra, no hay nada que podamos hacer para evitar la modificación del mensaje que tiene lugar en el proceso de comunicación: la comunicación no transmite mensajes entre un sistema y otro; la comunicación irrita a los sistemas, quienes traducen esa irritación en códigos propios de información, y el proceso se reproduce generando nuevas irritaciones. Para expresarlo de manera un poco técnica: la comunicación <em>produce más comunicación</em>. (Y siendo más técnicos aún: <strong>“Solo la comunicación comunica”</strong>).</p>
<p><strong>Un final feliz</strong></p>
<p>Así, si nos ponemos estrictos, los individuos somos incapaces de comunicar nada. <em>Solo la comunicación comunica</em>. Por eso, comunicar nunca fue “poner en común” en el sentido de hacer algo comprensible para todos de la misma manera en que ese algo es comprensible para el sujeto mismo; en todo caso, comunicar siempre fue compartir algo, hacer públicos recursos e ideas, poner a disposición una cierta <em>configuración informativa</em> que, intrínsecamente, solo puede tener la forma de un monólogo &#8211; pero que al mismo tiempo (y casi como por arte de magia), produce otras configuraciones informativas y otros monólogos diferentes, que a su vez, producirán más y más  comunicación.</p>
<p>La comunicación solo puede comunicar, y solo la comunicación comunica. En este sentido estricto, internet y las nuevas tecnologías no están hechos para las personas, sino para la comunicación, porque constituyen el medio ideal para la reproducción de la comunicación por medio de la comunicación. Así como los seres humanos (según Dawkins) somos el medio ideal para la reprodución de los genes, y existimos como individuos solo en segunda medida, como un producto residual de la incansable lucha de los genes por la reproducción; la sociedad (según Luhmann) es el medio ideal para la reproducción de la comunicación, y los individuos que la conforman existen como individuos solo en segunda medida, como un producto residual de la incansable lucha de la comunicación por producir más comunicación.</p>
<div class="woo-sc-quote boxed right"><p>La Soledad es, y siempre fue, la condición humana <em>per excelence</em>. </p></div>
<p>Monólogos siempre hubo &#8211; y siempre los habrá. Pero nunca hubo tanta comunicación como hoy. Los pesimistas de siempre, esos que vaticinan un futuro <em>deshumanizado</em> y <em>lleno de soledad</em>, deberían recordar que el hombre siempre estuvo solo. La Soledad (permítanme escribirla con mayúscula) es, y siempre fue, la condición humana <em>per excelence</em>. El paraíso, aquel estado primigenio del mundo en donde vivíamos en comunión y en unidad con el resto de las personas y con el universo, es solo un cuento de hadas para niños que, a esta altura, debería dejar de provocarnos mitológicas y vacías ilusiones. (Ni hablar de la moderna ilusión romántica según la cual “dos” es igual a “uno” y causante, al menos en parte,  de las misoginias más horribles y de los sometimientos más atroces).</p>
<p>Solo entendiendo el valor y aceptando la irreversibilidad y la magnitud de nuestra soledad, y solo aceptando nuestra incapacidad de comunicarnos como si fuésemos fotocopiadoras, estaremos en condiciones de construír algo que se le parezca un poco a esa comunión perdida, a esa comprensión imposible, a ese amor inalcanzable y a esa tolerancia que hoy tanto dista de ser genuina. A esos efectos -por supuesto- cuanta más comunicación exista, mejor; porque aunque nosotros solo podamos producir monólogos, siempre conservaremos la capacidad de ser irritados por la comunicación (o, lo que en este contexto es lo mismo y para terminar con la jerga técnica: siempre podremos nutrirnos de la comunicación). Y no hay señales que indiquen que el caudal de comunicación que hoy genera la comunicación vaya a mermar en algún momento; sino más bien todo lo contrario.</p>
<p>¡Va a estar bueno el futuro!</p>
<p><em><span style="color: #888888;">Publicado originalmente en la revista </span></em><a href="http://ysinembargo.com/uebi/" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">Y SIN EMBARGO</span></em></a><em><span style="color: #888888;">.<br />
(Véase versión </span></em><a href="http://issuu.com/ysinembargo/docs/yse29" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">online</span></em></a><em><span style="color: #888888;"> o </span></em><a href="http://www.blurb.com/bookstore/detail/2501609" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">impresa</span></em></a><em><span style="color: #888888;">)</span></em></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2011/09/22/comunicacion-social-soledad-humana' addthis:title='Comunicación social, soledad humana '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Los Blogers y el &#8220;Periodismo Real&#8221;</title>
		<link>http://www.jupixweb.de/2011/08/17/los-blogers-y-el-periodismo-real</link>
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		<pubDate>Wed, 17 Aug 2011 02:14:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Cuando se habla del nuevo poder de los Blogers, mis colegas (todos periodistas profesionales) casi siempre fruncen el ceño. "Son improvisados" me dijo uno el otro día. El argumento que esgrimía va más o menos como sigue: un periodista que ha aprendido el oficio, sabe cómo chequear sus fuentes y cómo verificar los hechos y por ello resulta mucho más confiable que los blogers entusiastas que simplemente escriben lo que les viene en gana.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2011/08/17/los-blogers-y-el-periodismo-real' addthis:title='Los Blogers y el &#8220;Periodismo Real&#8221; ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p><strong>El periodismo real y sus concecuencias</strong><br />
<em>Por Tim Cole</em></p>
<p>Cuando se habla del nuevo poder de los Blogers, mis colegas (todos periodistas profesionales) casi siempre fruncen el ceño. <em>&#8220;Son unos improvisados&#8221;</em> me dijo uno el otro día. El argumento que esgrimía va más o menos como sigue: un periodista que ha aprendido el oficio, sabe cómo chequear sus fuentes y cómo verificar los hechos y por ello resulta mucho más confiable que los blogers entusiastas que simplemente escriben lo que les viene en gana.<span id="more-1309"></span></p>
<p>Me acordé de aquella conversación cuando leí en el <a href="https://www.nytimes.com/2011/08/15/business/global/source-sought-for-false-story-on-french-bank.html" target="_blank">New York Times</a> cómo se produjo, la semana pasada, la dramática caída de las bolsas de todo el mundo, cuya causa principal (como todos sabemos) fue la supuesta situación crítica de la banca francesa, más específicamente de la <em>Societé Générale</em>. En pocas horas, su valor en la bolsa había perdido más de un 20%, lo que produjo pánico entre los accionistas y condujo a que las acciones fueran momentáneamente suspendidas en el mercado de valores.</p>
<p><a rel="attachment wp-att-1310" href="http://www.jupixweb.de/2011/08/17/los-blogers-y-el-periodismo-real/sogenal-stock-quote"><img class="size-full wp-image-1310 alignleft" style="margin: 10px;" title="sogenal-stock-quote" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/sogenal-stock-quote.png" alt="" width="223" height="182" /></a></p>
<p>Ahora se sabe qué fue lo que pasó: fueron precisamente dos periodistas del Daily Mail (seriosísimos ámbos), &#8220;víctimas&#8221; de una falsa noticia. Para comprender este suceso hay que entender lo que en el ambiente periodístico (alemán) suele denominarse <em>&#8220;Sommerloch&#8221;</em>. Los anglosajones tienen una palabra mucho mejor: <em>&#8220;silly season&#8221;</em> (&#8220;Temporada tonta&#8221;), porque los periodistas, en su desesperación, inflan noticias intrascendentes, se dejan manipular por cualquier político con ínfulas de grandeza o buscan descaradamete el rumor: lo único que importa es llenar las páginas del periódico.</p>
<p>Hace ya mucho tiempo que los franceses inventaron la <em>fiction politique</em> para soportar los horribles y vacíos meses del verano: largos relatos de suspenso político, por lo general en más de una entrega, que suelen incorporar elementos político-económicos y cuya <em>raison d’être</em> deviene de la pretensión de sus autores de aproximarse lo más posible a la realidad; después de todo, son escritos por &#8220;<em>periodistas reales superprofesionales</em>&#8220;, quienes por lo general informan sobre hechos reales y que por eso pueden contestar mejor que nadie a la pregunta sobre <em>qué pasaría si&#8230;</em></p>
<p>El prestigioso periódico parisino <a href="http://www.lemonde.fr/" target="_blank">Le Monde</a> tituló a su ficción política de este año <a href="http://www.lemonde.fr/ete/article/2011/08/04/terminus-pour-l-euro-l-intriguante-serie-du-monde_1555938_1383719.html" target="_blank">“Terminus pour l’euro”</a> (“El fin del Euro”). La historia comienza en mayo de 2012, cuando el Premier francés Nicolas Sarkozy se entera, en la noche de su reelección, que su amiga Angela Merkel está en peligro de ser derrocada por un grupo de políticos rebeldes de su propio partido CSU/CSU, quienes intentan abolir el Euro. Poco después, la suprema corte alemana dictamina la inconstitucionalidad del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_de_la_deuda_soberana_europea" target="_blank">Pacto de Salvataje al Euro</a>. Y la historía contínua así. Fascinante, ¿verdad?</p>
<p>La historia venía adornada con incontables y catastróficos anuncios del mundo de las finanzas, todos inventados de cabo a rabo, entre los cuales se encontraba la noticia de la situación crítica del prestigioso banco francés <em>Société Générale</em>, supuestamente doblegado por el peso de los créditos a Grecia. Sonaba todo muy plausible, pero no dejaba de ser ficción. Y por eso, para que a nadie se le ocurriera la estúpida idea de creer que la historia era real, los redactores de Le Monde escribieron sobre el artículo, en letras grandes y negritas, las palabras <strong>&#8220;Suite de la fiction&#8221;</strong>.</p>
<p>Pero a los periodistas ingleses se les debe haber escapado dicha aclaración. O quizás hayan traducido el artículo de Le Monde (que por supuesto estaba redactado en francés) con la ayuda de Google y por eso no entendieron la advertencia (<em>&#8220;Continuación de la ficción&#8221;</em>). Sea como sea, en la inflada historia para el <em>Dialy Mail</em> sobre los bancos en crisis no dejaron de citar al <em>Le Monde</em> como fuente de la información, como corresponde a <em>periodistas reales y superprofesionales</em>. Pero desde ese momento comenzó a funcionar la maquinaria natural y autómata de los medios: uno tras otro, los demás medios se hicieron eco de la noticia del <em>Dialy Mail</em>. &#8220;<em>Una oscura nube de rumores se cierne sobre la Societé Générale</em>&#8220;, <a href="http://boerse.ard.de/content.jsp?key=dokument_553722" target="_blank">tituló</a> el ARD en su sitio web boerse.ard.de. A esta altura ya no había desmentida que pudiera servir de nada; <em>&#8220;¡Es completa basura!&#8221;</em> les balbuceaba por teléfono el director de la entidad bancaria, Frederic Oudea, a los periodistas reales y superprofesionales que lo llamaban a todas horas. Pero ya no había marcha atrás, la noticia ya estaba en los <em>News Tickers</em> de todas las bolsas del mundo, desde donde se introdujo por internet a los algorítmos de los sistemas informatizados de comercio bursátil que instantáneamente se configuraron en modo de &#8220;Venta Pánico&#8221;. El sistema financiero estaba, una vez más, al borde del abismo.</p>
<p>El resto es historia. En algún momento, las acciones comenzaron a subir y hasta la &#8220;Sogenal&#8221;, como le dicen cariñosamente en Francia, levantó casi quince puntos. Con las aguas ya calmas todo el mundo comenzó a especular con los motivos del desastre. <em>&#8220;Debe haber sido pánico puro. De otra forma no se explican las turbulencias bursátiles de las últimas dos semanas&#8221;</em> vaticinó como un oráculo la revista alemana <em>Focus</em>. El prestigioso analista económico <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Zachary_Karabell" target="_blank">Zachary Karabell</a> dijo que la catástrofe había sido producida por una &#8220;<em>gran pérdida de fe en Wall Street</em>&#8220;.</p>
<p>En ningún momento se le ocurrió culpar a la gran pérdida de fe en los medios tradicionales. Quizás debiera haberle preguntado a algún Blogger: en el <a href="http://wtwoodsoncrew.org/the-course-crazy-rumor-that-rocked-societe-generale" target="_blank">MoneyBlog</a>, a menos de dos dias de estallada la crisis, podía leerse cómo el <em>Daily Mail</em> había confundido ficción con realidad. Pero nadie le cree a los improvisados.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2011/08/17/los-blogers-y-el-periodismo-real' addthis:title='Los Blogers y el &#8220;Periodismo Real&#8221; '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Notas de viaje</title>
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		<pubDate>Wed, 15 Jun 2011 20:44:25 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Ya está a la venta “Notas de viaje. Morfología de una reflexión intrascendente”, un libro que nuclea treinta y tres entradas de JuPixWeb y que se convierte así en una radiografía de casi una década de existencia de este Blog.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2011/06/15/notas-de-viaje' addthis:title='Notas de viaje ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p><a rel="attachment wp-att-1228" href="http://www.jupixweb.de/2011/06/15/notas-de-viaje/cover"><img class="size-full wp-image-1228 alignleft" style="margin-top: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 20px; margin-right: 20px;" title="Notas de viaje" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/cover.jpg" alt="" width="158" height="256" /></a>Ya está a la venta <strong>&#8220;Notas de viaje. Morfología de una reflexión intrascendente&#8221;</strong>, un libro que nuclea treinta y tres entradas de <em><a href="#" target="_blank">JuPixWeb</a></em> y que se convierte así en una radiografía de casi una década de existencia de este Blog.</p>
<p>Agrupados en cinco grandes áreas temáticas (<em>&#8220;Arte y Filosofía&#8221;</em>, <em>&#8220;Ciencia&#8221;</em>, <em>&#8220;Ateísmo&#8221;</em>, <em>&#8220;Política&#8221;</em> y <em>&#8220;Sociedad&#8221;</em>), los textos tocan los más diversos tópicos, procurando ante todo no ofrecer ninguna respuesta, sino más bien hacer las preguntas correctas.</p>
<p>Dice el prólogo:</p>
<p><em>&#8220;Sacar de la Red el material presentado en este volumen y llevarlo al papel es un experimento que no persigue un interés personal (&#8230;) He escogido los textos aquí publicados (&#8230;) con el objetivo de llegar, alguna vez y con mucha suerte, a las manos de alguien que no esté familiarizado con el funcionamiento de la Red, despertar su curiosidad y animarlo a disfrutar de la cultura online. No es necesario que visiten mi sitio web: en Internet existen cosas infinitamente mejores a las débiles páginas que siguen a continuación. Pero participen de Internet: busquen, encuentren y compartan la cultura: esa es la forma de construirla.&#8221;</em></p>
<p>Así, las <em>&#8220;Notas&#8230;&#8221; </em>constituyen el libro ideal para regalarle a ese abuelo a quién no podemos convencer que internet no es (solo) <em>&#8220;una especie de tonto viedeojuego&#8221;</em>. El libro está disponible en <a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/notas-de-viaje/16039191" target="_blank">lulu.com</a> y <a href="http://www.amazon.com/Notas-Viaje-Spanish-Pablo-Saenz/dp/1447746899" target="_blank">amazon.com</a>, en su versión digital en <a href="http://issuu.com/jpsaenz/docs/notas_de_viaje" target="_blank">issuu.com</a> y en <a href="http://books.google.com" target="_blank">GoogleBooks</a>, y por supuesto, en el archivo de este sitio.</p>
<p><strong>Título:</strong> <em>Notas de viaje. Morfología de una reflexión intrascendente.</em><br />
<strong>ISBN:</strong> 978-1-4477-4689-8<br />
<strong>Editor:</strong> JuPixBooks<br />
<strong>Copyright:</strong> © 2011, Juan Pablo Sáenz (<a href="http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/deed.es" target="_blank">CC 3.0 &#8220;BY-SA&#8221;</a>)<br />
<strong>Páginas:</strong> 222<br />
<strong>Formato:</strong> Libro de Bolsillo (<em>Pocket</em>, 10.8cm × 17.5cm)<br />
<strong>Precio sugerido:</strong> 12,95 eur<br />
<a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/notas-de-viaje/16039191" target="_blank"><img class="size-full wp-image-1239  alignnone" style="margin-left: 20px; margin-right: 20px;" title="lulu_orange" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/lulu_orange.gif" alt="" width="95" height="41" /></a> <a href="http://www.amazon.com/Notas-Viaje-Spanish-Pablo-Saenz/dp/1447746899" target="_blank"><img class="alignnone size-full wp-image-1237" style="margin-left: 20px; margin-right: 20px;" title="amazon" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/amazon.gif" alt="" width="151" height="41" /></a> <a href="http://books.google.com/"><img class="alignnone size-full wp-image-1238" title="googlebooks" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/googlebooks.gif" alt="" width="103" height="41" /></a></p>
<p><object id="524661e2-741b-064a-75d9-698ddd4f70f1" style="width: 420px; height: 340px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowfullscreen" value="true" /><param name="menu" value="false" /><param name="wmode" value="transparent" /><param name="src" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v2/IssuuReader.swf?mode=mini&amp;documentId=110615183717-84308434882445c19e80028561e22512" /><param name="flashvars" value="mode=mini&amp;documentId=110615183717-84308434882445c19e80028561e22512" /><embed id="524661e2-741b-064a-75d9-698ddd4f70f1" style="width: 420px; height: 340px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v2/IssuuReader.swf?mode=mini&amp;documentId=110615183717-84308434882445c19e80028561e22512" flashvars="mode=mini&amp;documentId=110615183717-84308434882445c19e80028561e22512" wmode="transparent" menu="false" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p>&nbsp;</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2011/06/15/notas-de-viaje' addthis:title='Notas de viaje '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Mundo Simio</title>
		<link>http://www.jupixweb.de/2011/03/22/mundo-simio</link>
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		<pubDate>Tue, 22 Mar 2011 14:02:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
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		<description><![CDATA[...y sin embargo, siempre tuvimos la irrefrenable necesidad encontrarle un sentido al mundo, cualquiera - por no hablar de la necesidad de ejercer control sobre él; desde las danzas para hacer llover hasta las prácticas homeopáticas, pasando por casi todo lo demás, nuestra historia puede describirse como una sucesión de intentos de mitigar el caos que nos rodea... (Foto: <a href="http://nyaproject-bah.blogspot.com/2010/05/serie-nova-pensamentos-de_29.html" target="_blank">nyaproject-bah</a>) ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2011/03/22/mundo-simio' addthis:title='Mundo Simio ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p><em><span style="color: #888888;">Por Juan Pablo Sáenz para </span></em><a href="http://ysinembargo.com/uebi/" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">Y SIN EMBARGO</span></em></a></p>
<h2><strong>La cámara obscura</strong></h2>
<p>&#8230;y sin embargo, siempre tuvimos la irrefrenable necesidad encontrarle un sentido al mundo, cualquiera (por no hablar de la necesidad de ejercer control sobre él; desde las danzas para hacer llover hasta las prácticas homeopáticas, pasando por casi todo lo demás, nuestra historia puede describirse como una sucesión de intentos de mitigar el caos que nos rodea). Lo importante para nosotros los monos no es conocer la causa de los sucesos, el mecanismo detrás de los fenómenos y la naturaleza de las cosas: lo importante, lo necesario, lo que nos mantiene con vida y relativamente cuerdos, es <strong>creer</strong> que los conocemos. Si hay algo que nuestro cerebro soporta menos que el caos, es la incertidumbre. Todavía hoy, después de millones de años de estar expuestos al caos y a la incertidumbre, de flotar insignificantes en un océano de azar, a la deriva y sin rumbo, generación tras generación tras generación, nuestro cerebro insiste en construir estructuras, orden y certezas, engañarnos constante y abiertamente y hacernos creer que los hechos son consecuencias de causas definidas y únicas que, (¡por supuesto!), nosotros comprendemos a la perfección. A diferencia de todos los demás monos.<span id="more-1152"></span></p>
<p>El cerebro construye la estructura en donde encajonarlo todo, y ante la aparición de un elemento nuevo de <em>&#8220;ahí afuera&#8221;</em>, dibuja en nuestra percepción un sinnúmero de flechas, subrayados y diagramas de flujo antes de que tengamos siquiera la ocasión de preguntarnos nada, y, por supuesto, antes de conocer cabalmente ni el texto ni el contexto de la cajita para la que se apresura a construir un lugar. Una vez armada la estructura, la caja no deberá moverse bajo ninguna circunstancia: allí no existe lugar ni para la duda ni, mucho menos, para la equivocación. (En otras palabras: en lugar de <em>construir una cosmovisión</em> desde la observación de la realidad, lo que hacemos los monos es <em>construir una realidad</em> en base a nuestra particular cosmovisión ).</p>
<p>Pero no todo es desesperación. Si bien aún hoy sigue resultando indefectiblemente infructuoso tratar de comprender la naturaleza de la realidad, hemos llegado a un momento socio-evolutivo desde donde parecemos poder percatarnos de que el orden de las cosas no existe, y en donde parecemos haber comprendido que en lugar de las cosas (como objeto ontológico de lo real), lo único que existe es nuestro discurso sobre las cosas. Pero lamentablemente (o por suerte; todavía no lo sé) esta comprensión solo funciona en el plano reflexivo, dislocado del resto de nuestra vida, y pareciera tener absolutamente cero injerencia en un ámbito más práctico: sabemos que nuestros sentidos nos engañan, nos sabemos dominados por nuestra propia ideología, entendemos que los objetos no existen en realidad&#8230; y sin embargo, seguimos sin ver aquello que no queremos ver, continuamos sacando conclusiones imposibles sobre cuestiones de toda índole y seguimos confundiendo el discurso con el objeto, las valoraciones con los valores (en el sentido amoral del término) y las construcciones con la realidad. Si es que existe tal cosa.</p>
<h2><strong>Esta foto es real</strong></h2>
<p>Todo ello forma parte de un sustrato biológico que condiciona nuestra forma de percibir, interpretar e interactuar con el mundo, con el <em>&#8220;ahí afuera&#8221;</em>, a un nivel demasiado básico pero que sirve, si subimos un escalón en el marco del análisis, para entender las construcciones humanas más complejas y por sobre todo, sirve para prestarle atención a sus formas y a sus deficiencias estructurales e inherentes a su condición de ser-humanas. (¿Son humanas? ¿Son deficiencias? ¿Son sinónimos?).</p>
<p>Lejos del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Constructivismo_(filosof%C3%ADa)" target="_blank">constructivismo</a> postulado hasta ahora, en medio del neomarxismo/lacanianismo de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ernesto_Laclau" target="_blank">Laclau</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Slavoj_%C5%BDi%C5%BEek" target="_blank">Žižek</a>, nos encontramos con el concepto de los <em>significantes flotantes</em> y con una enorme <em>&#8220;ausencia de significados en un imperio de significantes&#8221;</em>. Según los sociólogos, vivimos inmersos en un universo de significantes vacíos y de significados contingentes, o dicho de otro modo: nuestros discursos funcionan con palabras (significantes) dotadas de una flexibilidad tal que son capaces de soportar cualquier carga (significados). <em>&#8220;Terrorismo&#8221;, &#8220;Pueblo&#8221;, &#8220;Verdad&#8221;, &#8220;Sociedad&#8221;, &#8220;Ecología&#8221;, &#8220;Libertad&#8221;</em>, son algunos ejemplos de estos significantes flotantes, que aceptan por igual múltiples significados. Si bien Žižek continúa diciendo que <em>&#8220;&#8230;cuál de los discursos logre &#8216;apropiarse&#8217; </em>[del significante]<em> dependerá de la lucha por la hegemonía discursiva, cuyo resultado no está garantizado por ninguna necesidad subyacente&#8230;&#8221;</em>, ¿no es acaso éste el modelo constructivista de observación de las ideologías por excelencia? Dejemos de lado el componente neomarxista de la <em>&#8220;lucha por la hegemonía discursiva&#8221;</em>, que no viene al caso aquí, simplemente porque (volviendo al constructivismo) no hace falta el <em>&#8220;triunfo&#8221;</em> de ningún significado: si los significados son contingentes, múltiples significados pueden coexistir dentro de un mismo significante sin problemas. O mejor dicho: con problemas. De hecho exactamente eso es lo que sucede: hay problemas. Y los hay desde que comenzamos a comunicarnos, hace mucho tiempo, cuando los monos comenzamos a nombrar las cosas y comenzamos a creer que el significado al que referíamos al utilizar un significante era uno, único, verdadero, universal y ajeno a nosotros mismos. Cómo si existiera tal cosa.</p>
<h2><strong>¿De qué hablamos? ¿Sabe usted a qué me refiero?</strong></h2>
<p>La única forma de mitigar esos problemas es entender que los significados que nos inventamos  no son de ninguna forma ajenos a nosotros mismos sino que por el contrario, proceden del cerebro, un órgano demasiado preocupado por su propia salubridad – pero sin conexiones fiables con el <em>&#8220;ahí afuera&#8221;</em>,  un ente que nos construye y que además construye objetos en los que podamos apoyarnos. Así, los objetos son todos <em>objetos construidos</em> y por lo tanto: <em>ideales</em>, desde los árboles y las vacas hasta la literatura o el fascismo, indispensables para la <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/26/consideraciones_sistemicas_y_epistemologicas" target="_blank">comunicación del hombre con el mundo</a>, pero cuyo grado de <em>&#8220;veracidad&#8221;</em> en el sentido de una correspondencia con una <em>&#8220;realidad ontológica&#8221; </em>no puede ser medida de ninguna forma, ya que como dice <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Heinz_von_Foerster" target="_blank">Heinz von Förster</a>, <em>&#8220;&#8230;si el conocimiento y el saber son descripciones que reflejan al mundo &#8216;tal cual es&#8217;, deberíamos tener un criterio para dicernir cuando nuestra descripción es &#8216;acertada&#8217; o &#8216;verdadera&#8217; y cuando no.&#8221;</em> Lo cual es a todas luces imposible, ya que la elaboración de dicho criterio solo podría efectuarse <em>&#8220;desde afuera&#8221; </em>y los monos somos, por definición, nuestro propio <em>&#8220;aquí adentro&#8221;</em>.</p>
<p>Si podemos aceptar todo esto sin tener que recurrir compulsivamente a la violencia (reconozco que la comprensión de estas cosas puede producir mucho miedo), habremos dado un gran paso en el largo, apasionante y hasta ahora terriblemente desaventurado camino hacia dejar de ser monos.</p>
<p><em><span style="color: #888888;">Publicado originalmente en la revista </span></em><a href="http://ysinembargo.com/uebi/" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">Y SIN EMBARGO</span></em></a><em><span style="color: #888888;">.<br />
(Véase versión </span></em><a href="http://issuu.com/ysinembargo/docs/ysinembargomagazine_27" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">online</span></em></a><em><span style="color: #888888;"> o </span></em><a href="http://www.blurb.com/bookstore/detail/2051335" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">impresa</span></em></a><em><span style="color: #888888;">)</span></em></p>
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		<title>El formateo del Hombre</title>
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		<pubDate>Wed, 09 Jun 2010 18:54:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
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		<description><![CDATA[En estos días leí una entrevista con Dirk Baecker, uno de los sociólogos más importantes de Alemania, alumno de Niklas Luhmann e impulsor de la sociología de sistemas en la actualidad. Uno de los pocos intelectuales de verdad que toman en serio al internet, sus derivados y sus consecuencias para la morfología de la sociedad [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2010/06/09/el-formateo-del-hombre' addthis:title='El formateo del Hombre ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p><a class="highslide" onclick="return hs.expand(this)" href="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/dirkbaecker.jpg"><img title="Click to enlarge" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/dirkbaecker_thumb.jpg" alt="Highslide JS" hspace="10" vspace="10" align="left" /></a> En estos días leí una entrevista con <a href="http://de.wikipedia.org/wiki/Dirk_Baecker" target="_blank">Dirk Baecker</a>, uno de los sociólogos más importantes de Alemania, alumno de Niklas Luhmann e impulsor de la sociología de sistemas en la actualidad. Uno de los pocos intelectuales de verdad que toman en serio al internet, sus derivados y sus consecuencias para la morfología de la sociedad futura. La entrevista, publicada en mayo pasado por el <a href="http://www.faz.net" target="_blank">Frankfurter Allgemeine Zeitung</a>, puede encontrarse <a href="http://www.faz.net/s/RubCEB3712D41B64C3094E31BDC1446D18E/Doc~E875917D63CDA4DAAB16BA4F6B779A79C~ATpl~Ecommon~Scontent.html" target="_blank">aquí</a>.<span id="more-795"></span> La traducción es mía:</p>
<blockquote><p><span style="color: #888888;">Disclaimer: el siguiente texto no está disponible bajo los términos de licencia que rigen para el resto de este sitio (CC-BY-SA); por el contrario, todos los derechos están reservados por su autor o por los dueños del copyright.</span></p></blockquote>
<p><em>¿Es Facebook un sustituto de la religión? ¿Qué podemos aprender de Google? ¿Cómo podemos superar la sobreexigencia mediática? Una entrevista con el sociólogo Dirk Baecker.</em></p>
<p><strong>- Sr Baecker: ¿Estamos sobreexigidos por las computadoras?</strong></p>
<p>- La sobreexigencia que padecemos ante la computadora es la misma que tenemos desde que comenzó la &#8220;Era eléctrica&#8221;. Dice <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marshall_McLuhan" target="_blank">Marshall McLuhan</a> que la electricidad es instantaneidad; es intercambio de señales a nivel mundial y a la velocidad de la luz. Desde entonces que estamos conectados globalmente, pero seguimos sin saber de dónde sacar el espacio y el tiempo necesarios para traducir eso a una escala humana.</p>
<p><strong>- ¿La computadora no nos impone de algún modo esa instantaneidad?</strong></p>
<p>- La computadora y sus derivados (internet, intranet, bases de datos y redes informáticas) solo la usan. Pero al usarla, la ponen a nuestra disposición, aumentando así el problema. Por eso debemos observar a los pioneros (brokers pendientes de los últimos cables de noticias, médicos trabajando con computadoras de diagnóstico, soldados con equipamiento de alta tecnología), si queremos saber si seremos capaces de estar a la altura de esa sobreexigencia. Pero eso no es nuevo; la humanidad ha superado con un éxito considerable por lo menos tres sobreexigencias de similares dimensiones, como lo fueron la introducción del lenguaje, de la escritura y de la imprenta. No poseemos documentos de lo que implicó la introducción del lenguaje, pero desde la introducción de la escritura contamos con descripciones precisas de las sobreexigencias a las que nos enfrentaron las nuevas posibilidades mediáticas. Platón miró a Egipto y temió que la polis griega se burocratizara y que la comunicación humana se volviera fría y rígida, si empezaban a confiar en la escritura y en el apoyo mecánico a la memoria que representa. Sucedió todo lo contrario: con la introducción de la escritura, los griegos inventaron la filosofía; y en los albores de la modernidad, con la introducción de la imprenta, se inventó el mundo de los sentimientos.</p>
<p><strong>- ¿Entonces la sobreexigencia es de naturaleza social, no psíquica?</strong></p>
<p>- No, no, es solo una parte del fenómeno. La psique no permanece inmócule cuando la comunicación sucede, por un lado, a la inconmensurable velocidad de la luz y en donde, por el otro, existen máquinas que cuentan con enormes bases de datos y operan a velocidades que no comprendemos y que participan de esa comunicación a la que debemos ser capaces de hacer frente. Nadie hablaría de<em> &#8220;multitasking&#8221;</em> si no ejerciera una fascinación sin límites sobre nosotros. Nos encontramos ante posibilidades de comunicación frente a las cuales la psique y el cuerpo humanos deben adaptarse primero. Nuestros niños nos enseñan cómo.</p>
<p><strong>- Su hipótesis es que la computadora será el medio de difusión de la &#8220;próxima sociedad&#8221;, a cuyas puertas nos encontramos. ¿Qué caracterizará a esa sociedad próxima?</strong></p>
<p>- Según todo lo que podemos observar hasta ahora, esta sociedad adaptará sus estructuras sociales a redes heterogéneas, y su cultura al procesamiento de velocidad. Las redes heterogéneas vendrán a ocupar el lugar de los sistemas funcionales, más bien homogéneos, que conocemos de la sociedad moderna. Vamos a tener que vérnosla con la improbable formación de clusters, con raras combinaciones de historias, medios sociales, personas y organizaciones, con poses, que cruzarán la sociedad sin que sepamos de donde vienen ni hacia donde desaparecen. Nuestra cultura tendrá que despedirse cada vez más de la Razón de la Modernidad y, en su lugar, deberá aceptar una complejidad con la que deberá buscar el encuentro, pero sin poder esperar comprensión.</p>
<p><strong>- ¿Qué papel juegan Twitter, Facebook y cosas así?</strong></p>
<p>- Las redes sociales serán la forma de juego de la próxima sociedad. Ahí podemos probar lo que significa la comunicación en el medio de la red de computadoras; son tan importantes como los juegos de video. Aquí la comunicación, la interacción y la percepción se conectan de una forma nueva, se aprenden nuevos estados de ánimo y nuevas estructuras conceptuales. Aquí caemos en la cuenta, de una vez y para siempre, que la comunicación exige de los hombres no solo su atención espiritual, sino también su atención psíquica y física. En contacto con ese medio y con esos juegos, el Hombre es formateado, como ya pasó con la televisión. Él ya sabe hablar, leer y escribir , y ahora aprende a contar con una comunicación que hace uso del lenguaje, la escritura, la imágen, el video y el sonido por partes iguales. La cuestión que se plantea es: ¿Cómo lo logrará sin ser absorbido? ¿Cómo aprenderá a contar con la mentira, el engaño y la estafa y, al mismo tiempo, a usar las posibilidades de este medio?</p>
<p><strong>- Su colega <a href="http://de.wikipedia.org/wiki/Norbert_Bolz" target="_blank">Norbert Bolz</a> lo describe como un &#8220;sustituto de la religión&#8221;, apto para la ceración de &#8220;Confianza en el mundo&#8221;. ¿Facebook es el nuevo catecismo?</strong></p>
<p>- Si por catecismo entendemos un medio por el cual se le enseña al Hombre la manera en la que ha de utilizar, en nuestro caso, la computadora: sí. Y al menos éste sería un catesismo escrito ya no por los padres de la iglesia, sino por los mismos usuarios, y por eso hay muchos observadores que reaccionan con tanta desconfianza ante lo que está pasando. Yo no creo que sea un sustituto de la religión; pero sí es un punto de partida para repensar nuestras expectativas ante la religión. Así como la religión tuvo que encontrar nuevos formatos ante el surgimiento del idioma, de la escritura y de la imprenta; pasando del espiritismo primitivo por el monoteísmo hasta llegar a convertirse en consuelo interior, ahora también tendrá que dar nuevas respuestas. Teilhard de Chardin y su alumno, Marshall McLuhan, creían que el futuro del cristianismo estaba en el Espíritu Santo, probablemente porque sea más rápido que el Padre y que el Hijo; el éxito mundial de movimientos espiritualistas les dan la razón. Facebook y otros no son un sustituto de la religión, pero sí son medios a los que la religión debe encontrar una respuesta. Por eso yo no los investigaría suponiendo que son solo una expresión de &#8220;confianza en el mundo&#8221;, sino también como medios de revisión de &#8220;desconfianza en el mundo&#8221;. ¿Qué contamos? ¿Qué callamos? ¿Comenzaremos, aquí también, a hablar en lenguas?</p>
<p><strong>- ¿Está de acuerdo con la siguiente frase de los autores norteamericanos Christakis y Flower?: &#8220;Si sé lo que están haciendo sus amigos, puedo predecir con bastante seguridad lo que Ud. hará en breve&#8221;</strong></p>
<p>- Creo que el éxito de la denominada &#8220;<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sociof%C3%ADsica" target="_blank">sociofísica</a>&#8221; de los últimos años es sumamente interesante; que ha desarrollado una especie de epistemología de la comunicación, es decir, que observa procesos de contagio en el comportamiento de consumo, en el comportamiento de accionistas, en la propagación de ideologías políticas. Sin embargo, esa observación se olvida de la otra mitad de la sociología: la descripción de los mecanismos que han desarrollado las sociedades humanas para evitar el contagio. Cada proceso de diferenciación entre medios sociales, organizaciones o sistemas funcionales es un proceso que crea barreras, que procura que dentro del ámbito del comportamiento humano, diferenciarse sea por lo menos tan interesante como semejarse. Entonces, si sé lo que están haciendo sus amigos, lo único que sé es que Usted también hará algo; pero no sé si será lo mismo que están haciendo ellos o si será cualquier otra cosa.</p>
<p><strong>- Su antiguo profesor, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Niklas_Luhmann" target="_blank">Niklas Luhmann</a>, dijo sobre la computadora es un aparato que modifica la relación entre la superficie y la profundidad: la superficie es una pantalla que apenas exita los sentidos humanos; y la profundidad es una máquina. Y eso crearía nuevas formas de comunicación, pero también nuevas formas de &#8220;impotencia&#8221;. ¿Estaba haciendo referencia a la pregunta que el publicista norteamericano Nicholas Carr planteó en uno de sus últimos ensayos: &#8220;<a href="http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2008/07/is-google-making-us-stupid/6868/" target="_blank">Is Google making us stupid?</a>&#8220;?</strong></p>
<p>- De ninguna manera. Luhmann estaba muy impresionado de que la pantalla sea la única interfaz capaz de conectarnos con la profundidad de la computadora y sus redes. <em>Google is making us smart</em>, pero solo teniendo en cuenta que recién desde que existe Google comenzamos a reflexionar sobre la inteligencia de redes y sus efectos, y que, también, recién desde que exite Google que nos damos cuenta que las distribuciones probabilísticas de la realidad se parecen menos a la curva de la distribución normal de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Friedrich_Gauss" target="_blank">Gauß</a> y más a la <a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/ley/Zipf/elpepusocdgm/20091213elpdmgpan_3/Tes" target="_blank">Ley Potencial de Zipp</a>. Sabemos que ignoramos los <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Larga_cola" target="_blank">long tails</a></em> de nuestras búsquedas en Google al examinar solo los primeros resultados, y que eso que ignoramos puede contener nichos y sorpresas muy interesantes. Y con el paso del tiempo hemos aprendido que los <em>heavy tails</em>, es decir, la concentración de probabilidades en los extremos de la distribución probabilística, nos muestran aquellas singularidades que dejan las mayores huellas en el mundo.</p>
<p><strong>- ¿Lo sabemos realmente? El humorista norteamericano Colbert tiene una rutina en donde se burla, en este contexto, de la &#8220;realidad&#8221;, en la cual por medio de Google, Wikipedia y Cía., cualquier idea puede comnvertirse en &#8220;realidad&#8221;, si encontramos la suficiente cantidad de personas que la aprueben como tal.</strong></p>
<p>- Los griegos y los romanos tenían a Diosa &#8220;<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Feme" target="_blank">Feme</a>&#8221; (o &#8220;Fama&#8221; para los romanos), para advertirles sobre la rapidez y la facilidad con la que se difunden las habladurías y los rumores y cómo pueden convertirse así en realidad. No existe sociedad humana alguna en la que no resulte sumamente atractivo participar de un rumor que considere a su posibilidad	tan seriemente como a la realidad misma. Así puede demostrarse la propia integración en la red y puede comprobarse la ingenuidad de los demás; y tambiérn se es parte de aquel proceso ambibalente, mediante el cual la sociedad se está autocuestionando permanentemente y al mismo tiempo, se autoinmuniza ante la ingenuidad. Estudiamos el concepto de &#8220;realidad&#8221; precisamente porque no es fácil discernir lo real de lo irreal: es difícil. Y también la realidad es algo que se diferencia, pero ¿de qué? Y ¿quién nos garantiza que la diferenciación funcione? La comunicación por computadora no deja de ser comunicación, y ¿qué hay en ello de real o irreal?</p>
<p><strong>Entrevista:</strong> Thomas Strobl, para el <a href="http://www.faz.net/s/RubCEB3712D41B64C3094E31BDC1446D18E/Doc~E875917D63CDA4DAAB16BA4F6B779A79C~ATpl~Ecommon~Scontent.html" target="_blank">Frankfurt Allgemeine Zeitung </a><br />
<strong>Traducción:</strong> jupixweb.de</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2010/06/09/el-formateo-del-hombre' addthis:title='El formateo del Hombre '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>La concordancia ideológica o la negación de la realidad</title>
		<link>http://www.jupixweb.de/2010/05/12/la-concordancia-ideologica-o-la-negacion-de-la-realidad</link>
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		<pubDate>Tue, 11 May 2010 23:47:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
				<category><![CDATA[Contribuciones]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[constructivismo]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[sociología]]></category>

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		<description><![CDATA[Cómo los seres humanos preferimos elaborar las observaciones que hacemos del mundo para que concuerden con nuestra propia cosmovisión, en lugar de proceder de manera inversa.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2010/05/12/la-concordancia-ideologica-o-la-negacion-de-la-realidad' addthis:title='La concordancia ideológica o la negación de la realidad ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p>Continuando con la serie sobre constructivismo, transcribo aquí un texto de Paul Watzlawick, publicado originalmente en su libro &#8220;Wie wirklich ist die Wirklichkeit?&#8221; (traducido al español con el título &#8220;¿Es real la realidad?&#8221;), en donde describe un experimento que muestra el problema de la concordancia ideológica, o como los seres humanos preferimos elaborar las observaciones que hacemos del mundo para que concuerden con nuestra propia cosmovisión, en lugar de modificar nuestras convicciones para que concuerden con las observaciones que hacemos del &#8220;mundo exterior&#8221;<span id="more-784"></span></p>
<hr size="1" />
<p><span style="color: #cc6600;"><strong>UNA BREVE APROXIMACIÓN AL CONSTRUCTIVISMO</strong></span><br />
Ìndice<br />
<strong>PARTE I: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/09/una-breve-aproximacion-al-constructivismo-i">Introducción y Puntos de Partida</a></strong><br />
<strong>PARTE II: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/15/la-realidad-de-los-medios">La realidad de los medios</a></strong><br />
<strong>PARTE III: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/26/consideraciones_sistemicas_y_epistemologicas">Consideraciones sistémicas y epistemológicas</a></strong><br />
<strong>PARTE IV: <a href="http://www.jupixweb.de/2010/03/09/la-clausura-operacional-de-los-sistemas">La clausura operacional de los sistemas</a></strong><br />
<strong>PARTE V: La concordancia ideológica o la negación de la realidad</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<hr size="1" />
<blockquote><p><span style="color: #888888;">Disclaimer: el siguiente texto no está disponible bajo los términos de licencia que rigen para el resto de este sitio (CC-BY-SA); por el contrario, todos los derechos están reservados por su autor o por los dueños del copyright.</span></p></blockquote>
<p>El texto, que aparece en el segundo capítulo del citado libro, lleva el siguiente título:</p>
<p><strong>La máquina tragaperras de múltiples brazos</strong></p>
<p>&#8220;El lector conoce probablemente alguna de estas máquinas. En esencia, son aparatos en los que, al tirar de una palanca (de un &#8220;brazo&#8221;), se ponen a girar rápidamente tres o cuatro discos. Cuando, al cesar las rotaciones, dos o más discos se quedan parados en la misma posición, el jugador gana. Si, por el contrario, no ocurre así (lo que es mucho más probable), la máquina se traga la moneda que puso el jugador para poder mover la palanca. Se busca, pues, la suerte, enfrentándose con el &#8220;comportamiento&#8221; caprichoso e impredecible de una máquina auntomática. No es infrecuente que los aficionados a este juego desarrollen pequeñas creencias supersticiosas sobre la vida interior de la máquina. (se trata de las mismas manías inocuas del jugador de bolos, que hace cómicas contorsiones <em>después</em> de lanzar la bola, encaminadas, al parecer, a dirigir la trayectoria de ésta según los deseos del jugador.)</p>
<p>En la universidad de Standford, John C. Wright construyó una de éstas máquinas, algo más complicada, a la que bautizó con el nombre de<em> &#8220;máquina tragaperras de múltiples brazos&#8221;</em>. En realidad no tiene ningún brazo, sino 16 botones idénticos y sin inscripciones, dispuestos en forma circular sobre una especie de tablero. En el centro del círculo se coloca un decimoséptimo botón idéntico a los anteriores. Encima de los botones figura un maarcador.</p>
<p>La persona sometida al experimento se sienta ante el tablero y recibe las siguientes instrucciones:</p>
<p><em>&#8220;Su tarea consiste en pulsar lo botones de tal forma que consiga en el marcador la más alta cifra que le sea posible. Usted no sabe, naturalmente, cómo conseguirlo, y al principio tiene que guiarse por pruebas al azar. Poco a poco, irá Usted mejorando. Cuando oprima el botón adecuado, o uno de una serie de botones adecuados, oirá un zumbido y el marcador anotará una unidad más. Por cada tecla correctamente pulsada ganará un punto y en ningún caso perderá los puntos ya conseguidos.</em><br />
<em> Comience Usted pulsando uno de los botones del círculo. Luego, oprima el botón de control del centro para ver si ha ganado. Si es así, al oprimir el botón de control sonará el zumbido. A continuación, vuelva a oprimir un botón del círculo (el mismo que la vez anterior u otro distinto) y compruebe de nuevo el resultado pulsando la tecla de control. Por tanto, cada vez que pulse un botón del círculo, debe oprimir también a continuación la tecla de control.&#8221;</em></p>
<p>Pero lo que el sujeto del experimento no sabe es que la<em> &#8220;recompensa&#8221;</em> (el zumbido que le comunica que ha pulsado la tecla <em>&#8220;correcta&#8221;</em>) es no contingente, es decir, que no existe relación ninguna entre la tecla oprimida y el zumbido.</p>
<p>El experimento se compone de una serie de 325 intentos (pulsaciones de botón) divididos en 13 grupos de 25 intentos por grupo. En el decurso de los diez primeros grupos (los 250 primeros intentos), el sujeto del experimento recibe un cierto número de confirmaciones (zumbidos), pero dados de forma <em>indiscriminada</em>, de suerte que el sujeto puede hacer, a lo sumo, suposiciones muy imprecisas sobre las (inexistentes) reglas que cree tener que descubrir. Durante el ensayo de los grupos once y doce (es decir, durante los cincuenta ensayos siguientes) no se escucha ningún zumbido; en el último grupo (los últimos 25 ensayos), hay un zumbido por cada pulsación.</p>
<p>Imaginemos ahora la situación producida por el experimento. Tras haber pulsado sin éxito varias teclas, se oye, por vez primera, el zumbido. Como una de las condiciones del experimento es la prohibición de tomar notas, se intentará repetir de alguna manera la operación &#8220;acertada&#8221;. Pero las tentativas fracasasn una y otra vez, hasta que, por fin, se escucha otro zumbido. Al principio se tiene la sensación de que aquello no tiene pies ni cabeza, Luego, poco a poco, se van formando ciertas hipótesis al parecer fiables. Y, de pronto, es como si todo se viniera otra vez abajo (grupo de ensayos 11 y 12), y queda en entredicho cuanto se había conseguido hasta el momento, pues ni uno siquiera de los ensayos consigue buen resultado. Cuando ya se ha perdido toda esperanza, se hace, de pronto, el descubrimiento decisivo: a pertir de este instante (grupo 13), el éxito alcanza al cien por cien de los casos: se ha hallado la solución.</p>
<p>Llegados a este punto, se le explica al sujeto el órden que se ha seguido realmente en la prueba. Pero el sujeto tiene tan inconmovible confianza en la exactitud de la solución conseguida con tanto esfuerzo que al principio se resiste a aceptar la verdad. Hay algunos que llegan incluso a sospechar que el director del experimento ha sido víctima de un engaño o que ellos han acertado en descubrir una regularidad, hasta entonces desconocida, en la aparente arbitrariedad del aparato (es decir, de un mecanismmo que produce o no, enteramente al azar, el zumbido cuando se oprime el botón). En algunos casos se hace preciso mostrar a los sujetos los dispositivos internos de la máquina, para que vean con sus propios ojos que los 16 botones no están conectados con ninguna otra pieza, y lleguen a convencerse de la no contingencia del experimento.</p>
<p>Lo bueno de esta prueba es que destaca con nitidez la naturaleza de un problema humano universal: si, tras larga búsqueda y penosa incertidumbre, creemos haber hallado al fin la solución de un problema, nuestra postura, lastrada de una fuerte carga emocional, puede ser tan inquebrantable que preferimos calificar de falsos o irreales los hechos innegables que contradicen nuestra explicación, antes que acomodar nuestra explicación a los hechos. No hace falta añadir que semejantes retoques de la realidad pueden tener muy dudosas repercusiones sobre nuestra adecuación al mundo real.</p>
<p>Por lo que respecta a la obstinación y complejidad de estas pseudosoluciones, pudo demostrar Wright que las explicaciones más absurdas corrían a cargo de las personas del experimento cuyas pulsaciones de teclas en el transcurso de los distintos grupos de la prueba 1 al 10 parecían ser correctas en un 50%. aquellas otras que eran recompensadas con el zumbido más de la mitad de las veces elaboraron explicaciones relativamente sencillas; y al fin, en los casos en que el número de<em> &#8220;aciertos&#8221; </em>era muy inferior al 50%, era frecuente declarar que el problema era insoluble y reunciaban a dar con una solución. También el paralelismo entre este aspecto del experimento y las situaciones de la vida real es patente, e intranquilizador.&#8221;</p>
<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<p><strong>Watzlawick, Paul:</strong> <em>“<a href="http://books.google.com/books?id=pM6BPAAACAAJ&amp;dq=es+real+la+realidad%3F&amp;hl=es" target="_blank">¿Es real la realidad?</a>”</em></p>
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		<title>La clausura operacional de los sistemas</title>
		<link>http://www.jupixweb.de/2010/03/09/la-clausura-operacional-de-los-sistemas</link>
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		<pubDate>Tue, 09 Mar 2010 18:40:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
				<category><![CDATA[Contribuciones]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[constructivismo]]></category>
		<category><![CDATA[luhmann]]></category>
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		<category><![CDATA[sociología]]></category>
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		<description><![CDATA[Con un artículo del sociólogo alemán Niklas Luhmann continúo con la serie sobre constructivismo. Luhmann toma el concepto de &#8220;clausura operacional&#8221; de Varela y Maturana, que indica la condición de clausura al mundo exterior de los sistemas biológicos, y lo traslada a la observación de sistemas sociales. Este es uno de los conceptos claves de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2010/03/09/la-clausura-operacional-de-los-sistemas' addthis:title='La clausura operacional de los sistemas ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p>Con un artículo del sociólogo alemán Niklas Luhmann continúo con la serie sobre constructivismo. Luhmann toma el concepto de &#8220;clausura operacional&#8221; de Varela y Maturana, que indica la condición de clausura al mundo exterior de los sistemas biológicos, y lo traslada a la observación de sistemas sociales. Este es uno de los conceptos claves de la teoría de sistemas pero, sobre todo, constituye su escencia constructivista: los sistemas construyen su realidad, en cuanto operan de forma cerrada y autopoiética. <span id="more-730"></span></p>
<p>Sobre esa idea gira el siguiente texto.</p>
<hr size="1" /><span style="color: #cc6600;"><strong>UNA BREVE APROXIMACIÓN AL CONSTRUCTIVISMO</strong></span><br />
Ìndice<br />
<strong>PARTE I: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/09/una-breve-aproximacion-al-constructivismo-i">Introducción y Puntos de Partida</a></strong><br />
<strong>PARTE II: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/15/la-realidad-de-los-medios">La realidad de los medios</a></strong><br />
<strong>PARTE III: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/26/consideraciones_sistemicas_y_epistemologicas">Consideraciones sistémicas y epistemológicas</a></strong><br />
<strong>PARTE IV: La clausura operacional de los sistemas</strong><br />
<strong>PARTE V: <a href="http://www.jupixweb.de/2010/05/12/la-concordancia-ideologica-o-la-negacion-de-la-realidad">La concordancia ideológica o la negación de la realidad</a></strong></p>
<hr size="1" />
<blockquote><p><span style="color: #888888;">Disclaimer: el siguiente texto no está disponible bajo los términos de licencia que rigen para el resto de este sitio (CC-BY-SA); por el contrario, todos los derechos están reservados por su autor o por los dueños del copyright.</span></p></blockquote>
<p><strong>La clausura operacional de los sistemas</strong><br />
<em>Niklas Luhmann</em></p>
<p><strong>I</strong></p>
<p>Este congreso se ocupa de formas de terapia conocidas con el nombre de &#8220;terapia sistémica&#8221;. Quien venga de otros campos de la investigación sistémica se hará de inmediato la siguiente pregunta: ¿qué quiere decir aquí &#8220;sistema&#8221;?, ¿qué entiende esta gente por sistema? Sucede que en el amplio dominio de la investigación sistémica hay tantas variantes y tan pocos acuerdos que se necesitan datos más precisos para evitar los rodeos y extravíos habituales. En algunas experiencias con las teorías de sistemas (y empleo deliberadamente el concepto en plural), se puede evaluar qué cosas se aceptan a partir de determinadas decisiones conceptuales, qué consecuencias implican y qué es posible ver cuando se opta por una u otra variante de la teoría de sistemas.</p>
<p>En mi opinión, la terapia debe situarse en el contexto profesional del <em>people processing</em> [transformación de la gente], aunque se llame &#8220;terapia sistémica&#8221;. Es decir, su tarea consiste (y ha consistido) en modificar a las personas para que gocen de una vida mejor, menos problemática y menos dolorosa; o bien de una forma de vida que implique menos cargas para el entorno social inmediato. Desde este punto de vista la orientación hacia los sistemas significa que éstos, sean familias u organizaciones, deben considerarse como contextos de la conducta individual, atribuible a personas. Esto quiere decir, básicamente, que los problemas visibles en la conducta de los individuos no siempre tienen su origen allí donde se manifiestan. Pueden haber surgido por otras causas. Asimismo, la dinámica de la evolución de esos problemas y los posibles puntos de apoyo de la terapia sólo se pueden comprender y determinar cuando se toman en cuenta las estructuras, las funciones y los problemas latentes. Una de las formas más discutidas de esta latencia es la paradoja.</p>
<p>Sólo después de introducir en la praxis esta relación entre los intereses profesionales y los teóricos, la terapia sistémica pudo estrechar el contacto con la teoría general de sistemas, desarrollada durante los últimos cincuenta años. Dentro de la teoría de sistemas, los conceptos de autorreferencia ocupan un puesto destacado en los desarrollos teóricos recientes. Esto se advierte especialmente en conceptos tales como autoorganización, autonomía, autopoiesis, clausura operacional, determinación estructural, observación de segundo orden (observación de observadores) y en las tendencias constructivistas de la epistemología, que presuponen, en un sentido cognitivo, la clausura de la red de operaciones sistémicas.</p>
<p>Si la terapia sistémica pretende acompañar a esta evolución teórica, entonces entrará en conflicto con lo que aparentemente prescribe la propia práctica profesional: centrarse en las personas. Los enfoques más recientes de la teoría sistémica excluyen el considerar a las personas como partes o elementos de los sistemas sociales (aunque los partidarios y promotores de este enfoque teórico difícilmente lo admitan). Pero la orientación profesional hacia los seres humanos necesitados de ayuda exige justamente que sí se los tenga en cuenta como elementos de un sistema. El concepto de clausura operacional desempeña un papel fundamental en el conflicto. Por esta razón, vale la pena analizar con más precisión qué se resuelve con dicho concepto y qué posibilidades ofrece para comprender la relación entre los individuos dotados de cuerpo y mente, por un lado, y los sistemas sociales, por el otro.</p>
<p><strong>II</strong></p>
<p>Para comprender lo que sigue a continuación, es necesario reconocer la importancia del concepto de operación y tomar en serio las pretensiones de rigor conceptual vinculadas con él. Los sistemas se definen por aquellos modos de operación mediante los cuales el sistema se produce y se reproduce a sí mismo. Un tipo determinado de sistemas —por ejemplo, los sistemas vivos, psíquicos, sociales, etc.— se realiza por medio de un tipo determinado de operación. La unidad del sistema corresponde a la unidad de la operación que lo constituye. De ese modo queda excluida la posibilidad de caracterizar un sistema por una pluralidad de operaciones que pueden realizarlo; por ejemplo, definir un sistema psíquico por el percibir, el sentir, el pensar y el querer. Ello significaría que la unidad del sistema se produce de una manera misteriosa por los diversos &#8220;y&#8221; que representan, en la definición, la relación entre las distintas operaciones. Si realmente se trata de diferentes operaciones elementales, entonces también surgirán diferentes sistemas a partir de su conexión recursiva. Pero si la unidad del sistema es evidente, como lo es en la forma de la unidad de la conciencia, entonces habrá que especificar el modo de operación cuya actualización secuencial produce al sistema. Por consiguiente, partimos de una relación circular entre los conceptos de sistema y de operación. Sólo puede operar un sistema y sólo las operaciones pueden producir sistemas.</p>
<p>Este concepto sistémico de operación posee dos aspectos que están relacionados entre sí. En cuanto al primer aspecto, el mero hecho de que las operaciones se conecten entre sí produciendo una continuidad en el operar, tiene como consecuencia el surgimiento de una diferencia entre el sistema y el entorno. Las operaciones que pueden conectarse entre sí conforman el sistema. Aquello que queda excluido pasa a ser el entorno del sistema. Dicho de otro modo, las operaciones condensan una diferencia entre el sistema y el entorno. Producen una forma que tiene dos lados: un lado interior que es el sistema y un lado exterior que es el entorno. Si no se llega a esa separación entre sistema y entorno, la forma que es el sistema no puede surgir.</p>
<p>Existe un segundo aspecto que es igualmente importante. El sistema, en virtud de su propio operar, se pone en un estado histórico determinado (único en cada caso), que es el punto de partida necesario para toda continuación, para toda operación ulterior. Esta misma operación le permite al sistema producir, simultáneamente, las estructuras que fijan las condiciones para la capacidad de conexión. Así, puede darse el caso de una repetición de patrones ya empleados o de una conexión utilizada por primera vez, que sólo retrospectivamente podrá reconocerse como estructura. La formación de estructuras proporciona a la memoria su doble cometido: recordar y olvidar, según el caso, aquello que resulta apto para ser empleado. Esto podría desarrollarse de manera más extensa. Para el tema que nos ocupa, importa únicamente el hecho de que es una y la misma operación la que define en cada caso el estado histórico del sistema y la que escribe y varía el programa para la selección de ulteriores operaciones, que deben partir de ese estado, pues allí radica la inevitable condición de su posibilidad. Los sistemas autorreferentes de este tipo son, al mismo tiempo, sistemas históricos y sistemas determinados por estructuras. La unidad de los modos de operación es la que garantiza esta interrelación y, con ello, la continuidad y la autorreproducción (autopoiesis) del sistema. Es preciso abandonar la vieja idea de que en los sistemas existen dos planos distintos de realidad: las estructuras y los procesos, pues ella impide, en parte, responder a la pregunta por la unidad del sistema, un punto que nos interesa esencialmente.</p>
<p><strong>III</strong></p>
<p>Lo que expondremos a continuación se basa en esta posición teórica. Quien no la comparta tendrá que pensar cómo ha de responder a la pregunta por la unidad del sistema y por sus límites. Una alternativa clásica es el llamado concepto analítico de sistema, según el cual el observador es quien determina la unidad y los límites del sistema. El problema radica en que, en ese caso, se debe observar al observador si se desea saber lo que éste considera un sistema. Y entonces hay que presuponer que el observador es él mismo un sistema y que el hecho de serlo no se debe a ningún otro observador. Con la teoría de la observación de segundo orden, con la cibernética de la observación de sistemas que observan, se ha vuelto obsoleta la antigua distinción entre teorías concretas y teorías puramente analíticas de sistemas y, por el momento, no veo ninguna alternativa para la concepción que aquí defendemos, según la cual, si bien el observador puede aplicar todas las distinciones que desee, incluso aquella entre sistema y entorno, la distinción sólo cobra sentido cuando uno de sus lados, el &#8220;lado interior&#8221; de su forma, se refiere a un sistema que se produce a sí mismo.</p>
<p>Si tomamos esto como punto de partida, se vuelve inevitable el concepto de clausura operacional. En efecto, si se pregunta cómo un sistema produce su propia unidad, cabe una sola respuesta: en virtud de sus propias operaciones. También debe quedar claro lo siguiente, si se quiere atender a las consecuencias conceptuales: el entorno nunca puede producir la unidad de un sistema que se produce a sí mismo. Quizá la única pregunta posible es si existe o no un sistema que se produzca a sí mismo. Pero esta pregunta sólo puede responderse si se especifica claramente cuál es el modo de operación que lo produce; o, en otras palabras, cómo el sistema se produce y se reproduce a sí mismo, es decir, cómo se reproduce a partir de sus propios productos.</p>
<p>Es evidente que esto no implica ninguna afirmación acerca de la causalidad. Existen, por cierto, relaciones causales entre el sistema y el entorno, y en una cantidad y variedad tales que un observador sólo puede comprenderlas selectivamente. Sin embargo, esto no refuta la tesis de la clausura operacional, que presupone la diferenciación entre sistema y entorno como un producto de las operaciones del sistema. El sistema se produce como una unidad que puede mantener interdependencias causales con el entorno de una determinada manera sin perder su capacidad de autorreproducción. Sin la clausura operacional no habría sistema alguno y, por lo tanto, tampoco relaciones causales entre sistema y entorno. Sin la clausura operacional no habría ningún sistema abierto al entorno y dependiente en algunos aspectos específicos de las condiciones del entorno. Por lo demás, esto concuerda con el sentido tradicional del concepto de producción, que por cierto nunca significó que todas las causas necesarias están dentro del sistema, sino solamente aquellas que son necesarias para el surgimiento de la obra, para la autopoiesis del sistema, para la producción de la diferencia. Sólo la decisión acerca del ser o no ser se encuentra en las condiciones internas de operación del sistema. El concepto de clausura operacional opera —sí cabe formularlo así—, dentro del esquema teórico, en el lugar que antes ocupaban los enunciados existenciales. Este concepto dinamiza la idea de existencia. Es necesario entonces seguir reflexionando sobre la causalidad.</p>
<p><strong>IV</strong></p>
<p>Todo lo que sigue se comprende fácilmente; al menos así lo espero. Es evidente que los seres humanos no pueden ser partes o elementos de sistemas sociales. Si lo fueran, todo intercambio de macromoléculas en las células, toda réplica del material biológico, todo cambio de frecuencia en el sistema nervioso y toda percepción deberían considerarse acontecimientos sociales. Pero entonces se ignoraría la economía propia de la autoorganización de lo social. Es indudable que esos acontecimientos y operaciones que eventualmente pueden formar sistemas se encuentran, desde el punto de vista del sistema social, en su entorno. Desde luego, esto no implica que no puedan tener relevancia social. Pero si se desea saber qué relevancia tienen y para qué sistema la tienen, entonces debe observarse el sistema social y no el desarrollo de la vida o los acontecimientos de la conciencia en cuanto tales.</p>
<p>Se trata de un caso de evidencia improbable, un fenómeno con el que se tropieza muy a menudo en el desarrollo de la ciencia. Considerar al hombre como parte del entorno de la sociedad, es decir, desplazarlo a la ecología de lo social, contradice una vieja tradición, vinculada con el concepto de societas. Según esa tradición, el hombre y todo el orden social eran también parte de la naturaleza. Pero si se analiza empíricamente al hombre como individuo, no se puede admitir ni comprender esta inclusión dentro de los sistemas sociales. La única alternativa teórica coherente es la que propone, por ejemplo, Francisco Várela: limitar el concepto de autopoiesis al caso de las células vivas. Sin embargo, se dejan de lado algunas posibilidades de construcción teórica en favor de una comprensión (si podemos llamarla así) fundamentalista de la autopoiesis. ¿Por qué se excluye de antemano la posibilidad de comprender también el cerebro, los sistemas de conciencia o los sistemas sociales como sistemas autopoiéticos, si lo que se consigue es sólo caracterizar conceptualmente una operación que el sistema produce y reproduce como diferencia con el entorno?</p>
<p>En el caso de los sistemas sociales esto es muy fácil, pues sólo pueden estar compuestos por comunicaciones. Ello acarrea, naturalmente, consecuencias para el concepto de comunicación, de lo cual no quiero ocuparme aquí en detalle. Sin embargo, no es difícil demostrar que los sistemas de comunicación satisfacen todas las propiedades de clausura operacional que he esbozado antes. Dichos sistemas reproducen la comunicación por medio de la comunicación, basándose, en cada caso, en un estado histórico obtenido por comunicación. Y lo hacen con la ayuda de estructuras que son producto de la comunicación. De ese modo determinan lo que se sigue empleando, lo que se recuerda y lo que se olvida. Y la ejecución de las operaciones comunicativas determina asimismo lo que se presupone como el entorno que contribuye de manera causal —es decir, los seres humanos dotados física y mentalmente— y los estados o acontecimientos del entorno que se adoptan como tema de la comunicación.</p>
<p>Mucho más difícil es comprobar si los sistemas psíquicos son también sistemas autopoiéticos y en virtud de qué operación lo son. El problema reside en que la tradición y los hábitos intelectuales ofrecen una pluralidad de operaciones propias de la conciencia y es evidentemente muy difícil llegar a una reductio ad unum. Se habla de la percepción, del pensamiento, del sentir y del querer como diferentes &#8220;capacidades&#8221; de la conciencia, sin especificar en qué consiste la unidad (de los modos de operación) de la conciencia. Seguramente se trata de un proceso de atención, pero ¿qué expresión debería elegirse para designarlo? Yo propuse hablar del pensamiento pero no me satisface del todo. Husserl habló de actos intencionales (y éste sería un candidato a tener en cuenta). Detrás de estos términos se halla la idea de que la conciencia es siempre conciencia de fenómenos; o sea, que la conciencia tiene que ver con un proceso continuo de autorreferencia (conciencia) y heterorreferencia (fenómenos) y que la intencionalidad es precisamente la forma que hace operable esta diferencia como unidad. Finalmente, el problema podría radicar en la valoración del significado de la llamada percepción &#8220;sensible&#8221;. La función de la conciencia en la construcción de la realidad parece residir en la externalización: en la cuestión acerca de cómo es posible en general la representación de un mundo externo, si el sistema nervioso opera de un modo operacionalmente cerrado y por lo tanto &#8220;ciego&#8221;, pues sólo está dirigido a la función de autoobservación de los propios estados por parte del organismo.</p>
<p><strong>V</strong></p>
<p>Si a pesar de estas dificultades se supone que es posible elaborar una teoría de sistemas clausurados operacionalmente. es decir, de sistemas autopoiéticos tanto para los sistemas sociales como para los sistemas psíquicos (y la investigación empírica hoy dominante, por meritoria que sea, ha trabajado tan poco en este punto que no podría imponer ningún veto sobre la base de sus propios resultados), entonces nuestro problema se convierte en la pregunta acerca de la relación entre los sistemas sociales y los sistemas psíquicos. Se reconoce claramente que ambos tipos de sistemas no pueden existir ni operar el uno sin el otro. Pero esto vale también para otras condiciones, para la autopoiesis de la vida y para todas las condiciones físicas y químicas necesarias para la vida. Este punto de vista de la independencia respecto del mundo es demasiado general para aplicarlo a nuestro problema. Y aun si se representa el mundo —de acuerdo con los preceptos de la teoría de sistemas— como algo estructurado por una multiplicidad de discontinuidades entre los sistemas y sus entornos, estamos obligados a pensar que los sistemas psíquicos y sociales constituyen, cada uno, el entorno del otro. Se trata de una cura radical para la vieja enfermedad del holismo, para la devoradora euforia de la totalidad. Sin embargo, queda sin responder la pregunta acerca de cómo se debe pensar la relación entre sistemas psíquicos y sociales.</p>
<p>El concepto de &#8220;acoplamiento estructural&#8221; entre los sistemas y determinados estados del entorno nos ofrece la posibilidad de avanzar en esta cuestión. El concepto tiene su origen en la teoría biológica de Humberto Maturana y apunta, deliberadamente, a la siguiente pregunta: cómo pueden pensarse los sistemas autopoiéticos en cuanto ligados al entorno sin perjuicio de su propia autonomía y de su clausura operacional. No obstante, debemos señalar algunas características de este concepto tan complejo relacionándolo con los textos presentados por Maturana.</p>
<p>Se trata de un concepto que combina una variedad de distinciones. En primer término, hay que respetar y superar la distinción entre sistema y entorno. Además, el concepto de acoplamiento estructural designa siempre una relación de simultaneidad (así como el sistema y el entorno existen siempre de manera simultánea). Pero aquello que existe simultáneamente se sustrae a la influencia causal, al control ejercido por las intervenciones, estímulos o normas. Los acoplamientos estructurales se dan en el plano de los estados, acontecimientos y operaciones sin que se note, como la gravedad en el movimiento de los organismos. Y el tiempo se entiende aquí como algo que se actualiza una única vez y nunca más. Todo lo que ocurre, ocurre por primera y última vez. Las estructuras acopladas se dan sólo en los sistemas o como estados del entorno identificados (observados) por éstos. La semejanza, la repetición y la reversibilidad se conciben únicamente en el plano de las estructuras y no en el plano de las operaciones. Por último, debe advertirse que los acoplamientos estructurales forman interrelaciones altamente selectivas y que, por lo tanto, de ningún modo conectan la realidad total del entorno con el sistema (pues esto excluiría toda diferenciación entre los sistemas y su entorno en las ulteriores operaciones de los sistemas).</p>
<p>Con estas características queda establecido que los acoplamientos estructurales contribuyen a la autopoiesis de los sistemas. El hecho de describir la relación entre las operaciones de la conciencia y las comunicaciones con la ayuda del concepto de acoplamiento estructural significa entonces que los sistemas correspondientes operan absolutamente separados. No existe un encastre de operaciones de un sistema en otro que sea de tal naturaleza que una secuencia de pensamiento y comunicación pueda producirse como modo de autotransformación de un único y mismo sistema. No obstante, los sistemas pueden irritarse (o perturbarse) recíprocamente (por ejemplo, por informaciones inesperadas o expectativas frustradas), lo que trae como consecuencia que en el sistema irritado surjan, en cada caso, inseguridades estructurales que deben solucionarse de un modo que sea compatible con la continuación de la autopoiesis del sistema (con más pensamiento, con más comunicación). Ahora se puede reconocer la función de los acoplamientos estructurales específicos. Dichos acoplamientos condensan e intensifican la irritabilidad de los sistemas autopoiéticos excluyendo otras fuentes de irritación. El sistema de comunicación se irrita sólo a través de los estados de conciencia de los individuos participantes y no de forma directa, por medio de estímulos físicos o químicos cuyos efectos pueden en todo caso ser destructivos. Los cuerpos vivos pueden morir y terminar entonces con la comunicación. Sin embargo, la muerte puede perturbar al sistema de comunicación sólo cuando alguien la percibe de manera consciente y cuando esta percepción origina una conducta comunicativa.</p>
<p>Estos complicados cambios conceptuales explican muy bien cómo los sistemas de conciencia y los sistemas sociales se influyen recíprocamente a largo plazo conservando toda su independencia autopoiética. Maturana habla de los efectos de los acoplamientos estructurales en la tendencia estructural (structural drift) de los sistemas. Cuando, por ejemplo, los niños pequeños son expuestos de manera ininterrumpida a determinados sonidos que en el sistema de comunicación se consideran lenguaje, ellos aprenden a hablar, a menos que existan graves anomalías orgánicas o psíquicas. El hecho de que los seres humanos participen ininterrumpidamente en un proceso de comunicación que expresa expectativas normativas determina su socialización; dicha socialización irá evolucionando, empero, en términos de conformidad o discrepancia, según los premios que el sistema psíquico otorgue a la individualidad. Y lo mismo sucede con los sistemas sociales. Cuando se irrita ininterrumpidamente la comunicación de un modo específico, aparecen las formas estereotipadas de manejar esas irritaciones: el hábito de la atribución a personas, de la descripción consensual, de la ficción de realidad; en una palabra, una rutina que ha probado su eficacia y es difícil de eliminar. Incluso el sistema de comunicación está sujeto a una structural drift a causa de irritaciones repetidas y conocidas, aun dentro de una situación extraordinaria. Y precisamente porque el sistema hace esto él mismo llevando a cabo la propia autopoiesis (y no adaptándose a situaciones externas), es tan difícil modificar en algo el resultado de ese desarrollo histórico. Esto exige a su vez perturbaciones de otro tipo (por ejemplo, una comunicación perturbadora en un contexto terapéutico establecido expresamente con ese fin). Por cierto, los sistemas sociales se diferencian en la medida en que experimentan como irritación estados de conciencia perceptibles o incluso ficticios. Ello depende en cierta medida de la importancia que otorgan a la individualidad concreta y polifacética de determinadas personas en las propias decisiones estructurales. Esto ocurre especialmente en las familias modernas, determinadas por exigencias de intimidad y por una continua observación de segundo orden (¿cómo observa el otro mis observaciones?). Por tal razón, la terapia sistémica ha encontrado su principal campo de práctica profesional en el ámbito de la familia. Pero también las organizaciones se rigen en su autoobservación por la atribución a personas, como lo sabe cualquiera que tenga experiencia en el mundo de las organizaciones. (Esto puede vincularse con el hecho de que la asignación de puestos, la carrera, la aspiración a cargos superiores, las esperanzas y los ascensos absorben la atención, y que los estados de conciencia correspondientes irritan la comunicación de manera ininterrumpida.) Por esa razón, uno de los procedimientos más importantes de la terapia organizacional podría consistir en la desconstrucción de las atribuciones personales y en atribuir las dificultades a problemas estructurales o incluso a relaciones con el entorno; por ejemplo, a problemas de mercado. En todo caso, uno podría imaginarse que el trabajo terapéutico haría bien en comenzar el diagnóstico con la pregunta: ¿qué experiencias de perturbación han determinado la forma histórica que actualmente tiene el sistema?</p>
<p><strong>VI</strong></p>
<p>Esta incursión por los alrededores de lo que se ha dado en llamar &#8220;terapia sistémica&#8221; sirve para poner en claro que el concepto de acoplamiento estructural y la exclusión de los hombres empíricos y concretos del contexto autopoiético de los sistemas sociales, no implica renunciar a los intereses laborales de la práctica profesional. Al contrario. Mi impresión es que expresiones tales como &#8220;una familia está compuesta por seres humanos y por la relación que se entabla entre ellos&#8221;, impiden todo acceso conceptual certero a los hechos y toda posibilidad de establecer distinciones específicas.</p>
<p>Para concluir, quisiera mostrar bajo otro aspecto que vale la pena ocuparse en más detalle de los fundamentos de la teoría y, sobre todo, de la participación en desarrollos teóricos interdisciplinarios que existen desde hace mucho tiempo. Me refiero al tema de las &#8220;paradojas&#8221; y especialmente a la comunicación paradójica, a la que se suele acusar de todos los males. A fin de explicar qué es una paradoja, uno se contenta, la mayoría de las veces, con una caracterización basada en la teoría de los tipos: se trataría de una ruptura (o encubrimiento) de la distinción lógicamente necesaria entre niveles de lenguaje. Sin embargo, como hoy lo sabemos, ésta es una solución insuficiente del problema. La distinción lógica o lingüística entre varios niveles es, en sí misma, una treta para evitar las paradojas y no una estructura de la realidad que debería tomarse en cuenta para evitar errores. Es una distinción que sólo deben aceptar los análisis lógicos o lingüísticos, si pretenden que su contexto de argumentación se conserve libre de paradojas y con ello lógicamente correcto. El costo es la renuncia a la pregunta por la unidad de la distinción entre niveles. La paradoja es &#8220;revelada&#8221;, como también se afirma, por una distinción entre identidades (de niveles). Pero esto no dice nada acerca de la relación subyacente entre las paradojas y la formación de sistemas.</p>
<p>Se puede ir más lejos y preguntarse por la función de las paradojas. Dicho a grosso modo, las paradojas sirven para separar las operaciones de las observaciones (que son, por su parte, un modo específico de operación). Gracias a las paradojas aparecen las operaciones pero se bloquean las observaciones. Se puede pensar de manera absolutamente paradójica, incluso se puede comunicar paradójicamente. La mística ofrece aquí ricas experiencias (incluso con la racionalidad específica de tales operaciones llenas de paradojas). Sin embargo cuando uno observa, o sea, cuando uno quiere distinguir y especificar lo que se pretende decir, entonces esta operación (y sólo ésta) queda bloqueada. Oscila entre los dos lados que quiere diferenciar y no puede decidir con qué lado deben conectarse las operaciones subsiguientes. Tal como se la entiende normalmente, la paradoja designa en primer lugar sólo la inaceptabilidad lógica. En cambio, el análisis sistémico permite concluir que la autoobservación completa de un sistema es imposible. Un sistema nunca puede alcanzar la autotransparencia completa (hablando clásicamente: la autotransparencia objetiva), pues ello requeriría que también las operaciones de autoobservación y autodescripción, mientras son ejecutadas como operaciones, se incluyeran en la observación y en la descripción. No obstante, toda observación necesita de una diferencia entre observador y observado, una división primaria del mundo, un límite a partir del cual se observa. Sin duda, los sistemas poseen una cierta capacidad dé autoobservación. Los sistemas sociales pueden comunicar acerca de sí mismos; por ejemplo, en el acto de declamar la Constitución o en enunciados tales como: &#8220;en nuestra familia nunca ha ocurrido algo así&#8221;. Pero esto presupone siempre y en gran medida una autosimplificación, una construcción de modelos o también un desplazamiento del enunciado hacia lo normativo; es decir, un desplazamiento hacia una forma que expresa que el enunciado será válido incluso en el caso de que la realidad sea otra. Es imposible entonces (y ello resulta evidente para una comprensión operativa de la realidad de los sistemas) reintroducir la unidad de un sistema en el sistema mismo por medio de las propias operaciones, ya que esa operación transformaría el sistema que desea observar al realizar la observación.</p>
<p>Si se quiere describir un proyecto semejante, lo cual es totalmente posible en la práctica comunicativa tanto dentro del sistema como fuera de él, entonces debe elegirse una expresión paradójica (como, por ejemplo, la fórmula de un &#8220;re-entry&#8221; de la forma en sí misma, con la cual George Spencer Brown cierra su cálculo de formas). Igualmente puede decirse que un sistema observa su propia inobservabilidad en la forma de una paradoja (expresada como siempre). Y esto es válido tanto para las observaciones internas como para las observaciones externas, en la medida en que sólo procuran observar la unidad del sistema. El observador externo, si quiere proceder correctamente, sólo puede observar el sistema como un sistema que se observa a sí mismo, y es justamente entonces cuando se produce esa paradoja que el observador no puede dejar de observar. Esto también pone barreras insalvables a toda &#8220;comprensión&#8221;.</p>
<p>Por ese motivo, tanto los autoobservadores como los observadores externos no tienen otro remedio que desplazar el problema. Sólo se puede observar cómo maneja el sistema esta paradoja, es decir: con qué distinciones la reemplaza y la &#8220;saca a la luz&#8221;. Dentro del tipo tradicional de familia esto ocurre en gran medida debido a la preferencia generalizada por el sistema mismo, a una exigencia de solidaridad a menudo muy fuerte y restrictiva (que llega al punto de aplicar a los propios y a los extraños dos clases diferentes de moral). Pero esto era posible cuando no había formas de vida alternativas fuera de la familia. Hoy, en cambio, la misma exigencia de solidaridad es una descripción entre otras y puede darse desde distintas perspectivas en condiciones muy diferentes. En una situación de esa índole, la paradoja de la unidad del sistema por lo general se resuelve de otro modo; es decir, se la resuelve mediante un gran número de autodescripciones simultáneamente probadas del sistema. Podría decirse que la unidad se descompone desde distintas perspectivas. Existe más de una posibilidad reconocible en la comunicación y actualizada por ésta, y para representar la unidad de esa diversidad, para la representación &#8220;correcta&#8221; o &#8220;verdadera&#8221; del sistema, ya no hay conceptos capaces de consenso. Como en el caso de las antinomias kantianas, pueden citarse torres enteras de argumentos que (como bien lo expresó Jean Paul) sirven únicamente para arrancarse los ojos los unos a los otros. Y la fatalidad de todos los esfuerzos terapéuticos radica en que esto no es modificable por ninguna observación externa, ya que la paradoja no puede dejarse fuera de la terapia.</p>
<p>Dada la gran cantidad de autoobservaciones y autodescripciones, a uno le resulta normal que se las atribuya a personas. La madre ve las cosas de un modo diferente que la hija. Además, esto no depende de la pura interioridad del pensamiento sino de la comunicación; de la irritación del sistema de comunicación por diferentes sistemas de conciencia. El matrimonio puede convertirse en un infierno (esto ya fue observado en la tardía Edad Media, cuando las mujeres dejaron de guardar silencio y empezaron a hablar). Sin embargo, para simplificar la observación y la descripción, se impone una atribución causal que asigna a las personas diferentes opiniones (diferentes irritaciones de la comunicación). Puesto que uno conoce de todos modos a su propia gente, ésta es la manera más sencilla de construir la diferencia entre las versiones. Aunque todo el mal radique en la comunicación que se reproduce a sí misma, que refuerza las divergencias y que fija los conflictos por medio de la interpretación, se parte del hecho de que la culpa se halla en la persona (en la otra persona, en cada caso).</p>
<p>Una práctica terapéutica que parta de la base de que los sistemas sociales están compuestos por seres humanos (y no por comunicaciones) no puede distanciarse suficientemente de esta práctica de atribución a personas. Puede argumentar de la manera más irreprochable posible remitiendo los problemas a las estructuras del sistema. Y también puede investigar los modos de atribución, por qué las personas implicadas atribuyen de determinada manera, etcétera. No obstante, el problema de la atribución personal se desplaza al plano de la observación de segundo orden, a la atribución de la atribución. Las reservas frente a las autointerpretaciones de la vida cotidiana se reconocen claramente, y sin la pretensión de &#8220;saber más&#8221; o por lo menos de &#8220;saber de otro modo&#8221;, la profesión no podría mantenerse como tal. Sin embargo, sigue en pie la pregunta sobre la necesidad de una revisión de los fundamentos teóricos, si se quiere tratar y comprender a las familias, a las organizaciones y tal vez a otros sistemas sociales como sistemas que se observan y se describen a sí mismos.</p>
<p>En este sentido, la teoría de los sistemas clausurados operacionalmente, autopoiéticos, que exige una completa separación entre los sistemas psíquicos y los sistemas sociales, debe entenderse como una propuesta en este sentido. Es radicalmente antihumanista, si se interpreta el humanismo como una semántica que refiere todo, incluso la sociedad, a la unidad y perfección de los seres humanos. Al mismo tiempo, es una teoría que, a diferencia de la tradición humanista, toma en serio al individuo.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2010/03/09/la-clausura-operacional-de-los-sistemas' addthis:title='La clausura operacional de los sistemas '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Salvar la Libertad</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Feb 2010 15:38:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Estoy traduciendo una entrevista que le hizo la Schweizer Fernsehen a Slavoj Žižek, cuyo discurso (además de ser interesantísimo y sumamente desordenado), es increíblemente extenso. Por eso dejo aquí algunos fragmentos interesantes de lo que he traducido hasta ahora y el video en YouTube, para quienes quieran escucharlo en alemán; ya subiré subí la entrevista [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2010/02/19/salvar-la-libertad' addthis:title='Salvar la Libertad ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p><a href="http://www.jupixweb.de/?attachment_id=696"><img class="alignleft size-medium wp-image-696" title="zizek_02" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/zizek_02-300x225.gif" alt="" width="300" height="225" /></a>Estoy traduciendo una entrevista que le hizo la <a href="http://www.sf.tv/" target="_blank">Schweizer Fernsehen</a> a <a href="http://de.wikipedia.org/wiki/Slavoj_%C5%BDi%C5%BEek" target="_blank">Slavoj Žižek</a>, cuyo discurso (además de ser interesantísimo y sumamente desordenado), es increíblemente extenso.</p>
<p>Por eso dejo aquí algunos fragmentos interesantes de lo que he traducido hasta ahora y el video en YouTube, para quienes quieran escucharlo en alemán; ya <span style="text-decoration: line-through;">subiré</span> subí la <a href="http://www.jupixweb.de/2010/03/06/sin-aliento">entrevista completa</a> <span style="text-decoration: line-through;">cuando termine con el trabajo de traducción</span>.<span id="more-690"></span></p>
<p>&#8220;¿Cual es, realmente, nuestro estilo de vida? No debemos olvidar que ya no vivimos en el clásico capitalismo de consumo, vivimos en un capitalismo mucho más crítico&#8230; Un fenómeno típico de nuestros días es (y esto lo acabo de ver en mi llegada a Zürich)&#8230; aquí también existe la cadena <a href="http://www.starbucks.com/" target="_blank">Starbucks</a>&#8230; Starbucks es la forma que tenemos hoy de consumir; no compramos solamente café, permanentemente nos vemos confrontados con el siguiente mensaje, en la publicidad, en los locales&#8230; hay un anuncio que dice, en serio, <strong>&#8220;No es comprar café, es comprar una &#8220;Ethik des Lebens&#8221;</strong>&#8230; Ud. no compra café: compra el derecho de admisión en una comunidad, en un espacio en donde encontrarse con otras personas, y colabora para prestale atención médica a los niños de no se qué país pobre de latinoamérica&#8230; <strong>es la más grande manipulación postcapitalista: que la caridad y la humanidad sean parte del consumo, en lugar de ser parte de nustras vidas</strong> [...]</p>
<p>&#8220;Si quiere descubrir cual es el centro de la ideología, ¡olvídese de la vida real y mire películas! Para darle un pequeño ejemplo, tomemos el último mega-hit &#8220;<a href="http://www.imdb.com/title/tt0468569/" target="_blank">Batman: The dark knight</a>&#8220;, ¿cuál es la lección del film? Cuando el fiscal se da cuenta de que el héroe positivo es en realidad un asesino, Batman se hace cargo del crimen y juntos le mienten a la opinión pública: le mienten con respecto al lado criminal del poder. El mensaje de la película es: <strong>para mantener la confianza del pueblo en las estructuras de poder, necesitamos una mentira.</strong> Ese es el principio &#8220;Bush/Irak&#8221;&#8230; y como ese hay muchos otros&#8230; es ese aspecto profundamente psicológico&#8230; ¿Ha notado como los héroes de los últimos años, Batman, el Hombre araña, etc. ya no son héroes perfectos e inmaculados? Tienen sueños, traumas, problemas&#8230; eso es idiología pura [...]</p>
<p>&#8220;En Norteamérica existe la moda de denominar algo como &#8220;Toxic Subject&#8221;, que puede ser cualquier cosa, desde la naturaleza a la cultura y política&#8230; &#8220;Toxic Subject&#8221; puede ser alguien con la gripe porcina, puede ser un terrorista, puede ser un predicador fundamentalista, puede ser un padre que abusa de sus hijos, etc. etc. etc. <strong>El punto es, para mí, que percibimos al otro como un potencial peligro tóxico</strong> [...]</p>
<p>&#8220;Creo que la única forma de solucionar el problema de la Libertad, la única manera de evitar la idea de que objetivamente estamos manejados por diversos mecanismos y que la libertad solo es una ilusión, es entender a la realidad como algo incompleto, como ontológicamente no finalmente constituída. ¿Qué quiero decir con esto? Lo puedo explicar de manera popular, tendiendo un maravilloso paralelo con los videojuegos: En los videojuegos, la realidad no está construída completamente: vemos una casa en segundo plano, pero la casa no está terminada, no está completamente programada, porque el juego no prevee que uno vaya a entrar ahí; o vemos árboles difusos en el fondo de la escena, pero no podemos acercarnos y ver cómo son esos árboles: existen, pero solo en ese difuso estado, el universo no está completamente construído. La genial idea es: ¿Y si nuestro mundo estuviera constituído de manera similar? Es algo que descubrió la física cuántica, con el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Relaci%C3%B3n_de_indeterminaci%C3%B3n_de_Heisenberg" target="_blank">principio de indeterminación de Heisenberg</a>, que la realidad misma no está completamente constituída. Si nos acercamos lo suficiente, vemos que la realidad se vuelve difusa, que no está claramente identificada. En otras palabras, y ahora llega el chiste, es como si Dios fuera una especie de programador que creyó que los hombres seríamos demasiado estúpidos como para investigar la realidad hasta el final: ¿porqué iba a tomarse el trabajo de programar todo hasta el último nivel cuántico y subatómico? ¡Hay allí cosas que realmente no están determinadas! Creo que como materialistas, debemos pensar esa apertura, esa incompletitud ontológica, sin Dios. <strong>La realidad no está elaborada por completo; es como si hubiera agujeros blancos y negros, puntos ciegos en la realidad&#8230; y esa indeterminación de la Realidad pude, quizás, salvar la Libertad.</strong> [...]&#8220;</p>
<p><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="450" height="273" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/QmxsMF54syo&amp;hl=de_DE&amp;fs=1&amp;" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="450" height="273" src="http://www.youtube.com/v/QmxsMF54syo&amp;hl=de_DE&amp;fs=1&amp;" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p>Parte 2: <a href="http://www.youtube.com/watch?v=pO888wHWmvI" target="_blank">http://www.youtube.com/watch?v=pO888wHWmvI</a><br /> Parte 3: <a href="http://www.youtube.com/watch?v=Wj0NPt3CVWc" target="_blank">http://www.youtube.com/watch?v=Wj0NPt3CVWc</a><br /> Parte 4: <a href="http://www.youtube.com/watch?v=qyrt4jjUnqk" target="_blank">http://www.youtube.com/watch?v=qyrt4jjUnqk</a><br /> Parte 5: <a href="http://www.youtube.com/watch?v=QQeqD8g9Tas" target="_blank">http://www.youtube.com/watch?v=QQeqD8g9Tas</a><br /> Parte 6: <a href="http://www.youtube.com/watch?v=619ggCcvFFY" target="_blank">http://www.youtube.com/watch?v=619ggCcvFFY</a></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2010/02/19/salvar-la-libertad' addthis:title='Salvar la Libertad '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Consideraciones sistémicas y epistemológicas</title>
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		<pubDate>Thu, 26 Nov 2009 22:58:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
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		<description><![CDATA[El siguiente es un paper de Elena Esposito, una socióloga de Milán que se doctoró en Bielefeld con Niklas Luhmann a fines de los años ochenta y quien es &#8211; como estoy insinuando &#8211; una de las mayores exponentes de la teoría de sistemas del ámbito académico-europeo actual. Fué publicado en el Glosario sobre la teoría [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/11/26/consideraciones_sistemicas_y_epistemologicas' addthis:title='Consideraciones sistémicas y epistemológicas ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p>El siguiente es un <em>paper </em>de Elena Esposito, una socióloga de Milán que se doctoró en Bielefeld con Niklas Luhmann a fines de los años ochenta y quien es &#8211; como estoy insinuando &#8211; una de las mayores exponentes de la teoría de sistemas del ámbito académico-europeo actual. Fué publicado en el <a href="http://books.google.com/books?id=qIO7X1YB5YoC&amp;hl=es" target="_blank">Glosario sobre la teoría social de Niklas Luhmann</a>, aparecido originalmente en italiano y casi simultáneamente en alemán bajo el nombre de <a href="http://books.google.com/books?id=MAi3AAAAIAAJ&amp;hl=es" target="_blank">GLU &#8211; Glosar zu Niklas Luhmanns Theorie sozialer Systeme</a>, una excelente recopilación de artículos que desarman el aparato terminológico de la Teoría de la sociedad luhmanniana y que curiosamente sirve tanto de introducción como de obra de consulta.<span id="more-457"></span></p>
<hr size="1" />
<p><span style="color: #cc6600;"><strong>UNA BREVE APROXIMACIÓN AL CONSTRUCTIVISMO</strong></span><br /> Ìndice</p>
<p> </p>
<p><strong>PARTE I: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/09/una-breve-aproximacion-al-constructivismo-i">Introducción y Puntos de Partida</a></strong><br /> <strong>PARTE II: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/15/la-realidad-de-los-medios">La realidad de los medios</a></strong><br /> <strong>PARTE III: Consideraciones sistémicas y epistemológicas</strong><br /> <strong>PARTE IV: <a href="http://www.jupixweb.de/2010/03/09/la-clausura-operacional-de-los-sistemas">La clausura operacional de los sistemas</a></strong><br /> <strong>PARTE V: <a href="http://www.jupixweb.de/2010/05/12/la-concordancia-ideologica-o-la-negacion-de-la-realidad">La concordancia ideológica o la negación de la realidad</a></strong></p>
<hr size="1" />
<p>La traducción al español del <em>Glosario</em> de la editorial Anthropos es tan pobre como incompleta, por lo que en ésta, la tercera entrega de la serie sobre constructivismo que comencé con el post <em>&#8220;Una Breve aproximación&#8230;&#8221;</em>, les ofrezco una versión revisada y corregida del mencionado artículo, cuyo escueto y apropiado título reza:</p>
<p> </p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>Constructivismo</strong></em></p>
<p><em><strong>&#8220;</strong>Con constructivismo se indica un conjunto más bien heterogéneo de planteamientos teóricos provenientes de diversas disciplinas (biología, neurofisiología, cibernética, psicología, etc.) que comparten la idea según la cual el conocimiento no se basa en una correspondencia con la realidad externa, sino siempre únicamente sobre <strong>construcciones de un observador</strong>. El conocimiento es un descubrimiento de la realidad, no en el sentido de un desvelamiento progresivo de objetos preexistentes, sino en el sentido de la invención de datos externos.</em></p>
<p><em>Entre los puntos de referencia del constructivismo se encuentran las investigaciones de </em><em>Heinz Von Foerster, que han iluminado la importancia de la teoría del conocimiento sobre algunos resultados de la neurofisiología. Uno de estos resultados es el llamado principio de <strong>codificación indiferenciada</strong>, según el cual las células nerviosas codifican solamente la intensidad y no la naturaleza de un estímulo perceptivo: el cerebro utiliza las mismas operaciones (estímulos de base eléctrica) para ver, oír, oler y percibir con base en el acto, y crea entonces de manera interna las diferencias cualitativas correspondientes. La percepción diferenciada según los diversos sentidos se basa en una interpretación interna de estímulos no diferenciados: <strong>el mundo como se conoce, con su variedad y sus múltiples facetas, es el resultado de procesos internos.</strong></em></p>
<p><em>Otro principio fundamental del constructivismo es el de la <strong>autopoiesis </strong>formulado por </em><em>Humberto Maturana. Dicho principio afirma que a nivel organizativo, todos los sistemas vivientes operan en condiciones de clausura, sin ínput ambientales. El sistema nunca entra directamente en contacto con el entorno y solo conoce sus propios estados internos.</em></p>
<p><em>Por éstas y otras consideraciones los constructivistas sacan la conclusión de que todo conocimiento es inevitablemente la<strong> construcción interna de un sistema</strong>, pero al mismo tiempo niegan calificar su posición como idealista y atribuyen a la realidad irreconocible un papel de primer plano en la regulación de las operaciones de los sistemas de conocimiento. No niegan la existencia de la realidad, pero sostienen que no existe en ella nada que corresponda a las categorías del conocimiento: no existen objetos negativos o modalizados (objetos posibles y necesarios), y no existen, en general, las distinciones. La realidad es simplemente la que es, actual y positiva; pero el conocimiento, que se basa en observaciones, está forzado a captarla bajo la forma de distinciones, a las cuales en la realidad </em><em>no corresponde nada. El observador conoce entonces únicamente sus propias categorías y </em><em>no datos primarios.</em></p>
<p><em>Sin embargo, si la realidad no tiene un rol positivo en lo relativo a dirigir el conocimiento, se le atribuye un rol negativo al discriminar los conocimientos aceptables. Según </em><em>Ernst Von Glasersfeld, si no se puede saber qué es la realidad, sí se puede saber </em><em>lo que no es, con base en relaciones de compatibilidad: el que haya adecuación entre llave y cerradura no provee una descripción positiva de la cerradura (lo que </em><em>es), pero la falta de adecuación lleva a eliminar la llave equivocada (eso que </em><em>no es). Para el constructivismo, negar la necesidad de una correspondencia con la realidad externa no significa, por tanto, admitir la legitimidad de cualquier hipótesis, en una forma de relativismo: no se permiten todas las afirmaciones, y existen criterios precisos que discriminan entre conocimientos aceptables (viables) y conocimientos erróneos.</em></p>
<p><em>La arbitrariedad de los conocimientos se excluye también por la conexión recursiva de las operaciones al interior de un sistema autopoiético. Por la falta de una última referencia que discrimine entre hipótesis correctas e hipótesis erróneas, no se tienen conocimientos definitivos, ya que </em><em>todo conocimiento es tan solo una observación, relativa a las categorías de un determinado observador. Debe ser reconducida al observador en cuanto a su operación. Toda operación está conectada sin embargo a otras operaciones del mismo sistema, que fijan las condiciones del sistema mismo: cada una de las operaciones reelabora los resultados de operaciones anteriores y proporciona materiales para las siguientes, y esto tiene valor también para las observaciones en cuanto operaciones.</em></p>
<p><em>La aplicación recursiva de una operación a los resultados de operaciones anteriores puede además llevar (como lo muestran también los estudios matemáticos de la materia) a la cristalización de estados relativamente estables (los </em><em>Eigenstates de Heinz Von Foerster), que son presupuestos por las operaciones sucesivas y restringen la libertad de movimiento. También en ausencia de un principio ordenador inicial, una orden se puede generar simplemente por las conexiones entre las operaciones (la noción de </em><em>orden por el ruido), para después seleccionar las operaciones aceptables con respeta a aquellos que son incompatibles con el sistema.</em></p>
<p><em>El constructivismo lleva, como ya se ha visto, cada dato a una observación; la tarea de la teoría del conocimiento y en consecuencia: la de observar observaciones, en una observación de segundo orden que no se orienta a lo observado (qué), sino al cómo de la observación de primer orden: observa cómo observa el observador observado. La distinción clásica sujeto/objeto que presupone la constancia de los objetos por sujetos diferentes, se sustituye en este planteo por la distinción operación/observación, que hace llegar cada dato a las operaciones concretas de un sistema autopoiético: precisamente para subrayar el hecho de que la novedad está en la referencia a las operaciones, en la acepción de </em><em>Luhmann se prefiere la expresión </em><em>constructivismo operativo a la más difundida de </em><em>constructivismo radical.</em></p>
<p><em>Cada una de las observaciones puede observarse con base en sus propias condiciones, como se formula en el principio del</em><em> punto ciego (&#8220;blind spot&#8221;). Este principio ha sido abstraído y aplicado a observaciones de todo tipo. las cuales, orientándose a una distinción específica, <strong>no son nunca capaces de observar la distinción misma</strong>.</em></p>
<p><em>Si se orienta la observación a la distinción verdadero / no verdadero, por ejemplo, no es posible observar si tal distinción es a su vez verdadera o no verdadera: representa el punto ciego de la observación en cuestión. Una observación de segundo orden que observe dichas observaciones con base en una distinción diferente, puede ver también lo que ella no ve y ver que no lo ve. Sin embargo, ella misma presentará el punto ciego que depende de su esquema observativo, y tal ceguera puede ser a su vez observada.</em></p>
<p><em>Estas consideraciones son válidas para todas las distinciones binarias que guían la observación, y por lo tanto también para los códigos de los sistemas funcionales: verdadero/no verdadero. legal/ilegal, pago/no pago, etcétera. Cada sistema funcional observa sus propios objetos exclusivamente con base en la propia y específica distinción, presentando así una forma de codificación indiferenciada: todo lo que acoge el sistema económico, por ejemplo, se acoge en referencia a los pagos, es decir al código pagar/no pagar, y lo mismo es válido para los otros sistemas. Cada uno de ellos, además, opera en condiciones de clausura y nunca entra directamente en contacto con el entorno. Para la ciencia, por ejemplo, objetos como los neutrones </em><em>empezaron a existir cuando sus categorías permitieron observarlos: <strong>lo que se observa es entonces resultado del modo en el cual las categorías de la ciencia constituyen el objeto en cuestión</strong>, y no éste último como dato original. Cada sistema de función presenta entonces un punto ciego, ya que no es capaz de observar el propio código con base en el código mismo. Cada uno de ellos, en fin, puede ser observado por un observador de segundo orden, quien capta las limitaciones.</em></p>
<p><em>Una vez que se ha rechazado la referencia a una realidad última, garante de la estabilidad y adecuabilidad de los conocimientos, no se puede ya obtener un nuevo punto firme que permita formular afirmaciones definitivas: </em><em>no existe el observador último que conozca la verdad. El constructivismo se resuelve así en un retículo recursivo de observaciones de observaciones, que no reflejan la realidad sino al mismo tiempo se someten a condiciones extremadamente restrictivas, se autorregulan y producen estados ordenados compatibles con ella. En un planteamiento constructivista, por otra parte, la pérdida de una referencia independiente no presenta ninguna connotación negativa y no coincide de ninguna manera con la idea de una pérdida de realismo: son reales tanto los objetos como las operaciones que los constituyen, y lo que cuenta es no confundir las distinciones diferentes. El punto central se vuelve la capacidad de </em><em>distinguir distinciones. En particular, si se parte de la distinción entre operaciones u observaciones, deben tenerse separados los problemas de codificación y los problemas de referencia: cada observación utiliza la propia distinción como código para observar los propios objetos, pero al mismo tiempo genera en cuanto operación un límite entre interno y externo (y en consecuencia la distinción entre autorreferencia y heterorreferencia).</em></p>
<p><em>El sistema de la ciencia, por ejemplo, puede observar con base en el código verdadero/no verdadero tanto a sí mismo como los objetos externos, y ya sean las observaciones autorreferenciales o las heterorreferenciales pueden ser verdaderas o no verdaderas: las distinciones verdadero/no verdadero y autorreferencia/ heterorreferencia se encuentran en una relación ortogonal, en el sentido de que no se da una coincidencia entre los respectivos valores positivos y valores negativos. Esto excluye una posición relativista, y corrcsponde por otro lado a la forma de diferenciación de la sociedad moderna, para la cual cada sistema de función se orienta a una propia realidad de referencia.&#8221;</em></p>
<p><strong>2. Bibliografía:</strong></p>
<p><strong>G. Corsi y otros:</strong> <a href="http://books.google.com/books?id=qIO7X1YB5YoC&amp;hl=es">Glosario sobre la teoría social de Niklas Luhmann</a>, Anthropos, 1996</p>
<p><strong>3. Notas:</strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/11/26/consideraciones_sistemicas_y_epistemologicas' addthis:title='Consideraciones sistémicas y epistemológicas '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>La realidad de los medios</title>
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		<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 22:49:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Esta es la segunda entrega de la serie sobre constructivismo que comencé con el post Una breve aproximación al constructivismo. Aquí hablaremos sobre un tipo específico de construcción de realidad, acaso el más evidente de todos: la construcción de una realidad mediática. El sociólogo alemán Niklas Luhmann fué uno de los pensadores más lúcidos a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/11/15/la-realidad-de-los-medios' addthis:title='La realidad de los medios ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p>Esta es la segunda entrega de la serie sobre constructivismo que comencé con el post <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/09/una-breve-aproximacion-al-constructivismo-i">Una breve aproximación al constructivismo</a>. Aquí hablaremos sobre un tipo específico de construcción de realidad, acaso el más evidente de todos: la construcción de una realidad mediática. El sociólogo alemán <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Niklas_Luhmann" target="_blank">Niklas Luhmann</a> fué uno de los pensadores más lúcidos a la hora de describir las realidades sociales (el las llama <em>&#8220;sistemas&#8221;</em>), así que nadie mejor que él para introducirnos en el tema.<span id="more-369"></span></p>
<hr size="1" />
<p><span style="color: #cc6600;"><strong>UNA BREVE APROXIMACIÓN AL CONSTRUCTIVISMO</strong></span><br />
Ìndice</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>PARTE I: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/09/una-breve-aproximacion-al-constructivismo-i">Introducción y Puntos de Partida</a></strong><br />
<strong>PARTE II: La realidad de los medios</strong><br />
<strong>PARTE III: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/26/consideraciones_sistemicas_y_epistemologicas">Consideraciones sistémicas y epistemológicas</a></strong><br />
<strong>PARTE IV: <a href="http://www.jupixweb.de/2010/03/09/la-clausura-operacional-de-los-sistemas">La clausura operacional de los sistemas</a></strong><br />
<strong>PARTE V: <a href="http://www.jupixweb.de/2010/05/12/la-concordancia-ideologica-o-la-negacion-de-la-realidad">La concordancia ideológica o la negación de la realidad</a></strong></p>
<hr size="1" />
<p>La siguiente es la segunda parte de una muy extensa entrevista que realizó Wolfgang Hagen a Niklas Luhmann el nueve de octubre de 1997, algo menos de un año antes de la muerte del sociólogo, transmitida por la emisora &#8220;Radio Bremen&#8221;. La primera parte gira en torno a la biografía de Luhmann y el génesis de su &#8220;Teoría de Sistemas&#8221;. Debido a su extensión y ante la imposibilidad de dedicarme a ámbas partes, decidí volcarme a la traducción de la última parte, más teórica, en donde Luhmann presenta brevemente los lineamientos generales de su teoría y su utilización como método de observación y descripción de los medios masivos de comunicación y su funcionamiento.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrevista fué publicada por el propio Hagen en la edición póstuma &#8220;Warum haben Sie keinen Fernseher, Herr Luhmann? Letzte Gespräche mit Niklas Luhmann&#8221;; quién quiera desempolvar su alemán puede oírla y leerla completa descargando los archivos que se encuentran al pié de la entrevista.</p>
<blockquote><p><em><span style="color: #888888;">Disclaimer: el siguiente material no está disponible bajo los términos de licencia que rigen para el resto de este sitio (CC-BY-SA); por el contrario, todos los derechos están reservados por su autor o por los dueños del copyright. La traducción es mía.</span></em></p></blockquote>
<h2>1. La Entrevista</h2>
<h2>1.1. La realidad de los medios<strong><br />
</strong></h2>
<p><strong>Hagen:</strong> Su libro &#8220;La realidad de los medios de masas&#8221; es la primera manifestación de su parte sobre el ente&#8230; institución o &#8220;sistema&#8221; de los medios masivos de comunicación, sobre los que afirma que <em>la realidad de los medios es que no reflejan la realidad&#8230;</em></p>
<p><strong>Luhmann:</strong> Hm.</p>
<p><strong>sino que, en todo caso&#8230;</strong></p>
<p>&#8230;la construyen, diría yo.</p>
<p><strong>&#8230;la construyen.</strong></p>
<p>Es que no hay una &#8220;realidad detrás de la construcción&#8221;, que sea tangible para la comunicación.</p>
<p><strong>Que las imágenes que nos muestran los medios son imágenes autoreferenciales, comprensibles para quien conoce a los medios.</strong></p>
<p>Es la aplicación de la tésis del constructivismo, del ámbito epistemológico, científico, al ámbito de la teoria de medios.</p>
<p><strong>Eso significa que la afirmación de los medios, que <em>describen los sucesos del mundo con detalle y precisión</em> y que, por decirlo de alguna manera, los medios se autoexcluyen de esa afirmación diciendo: <em>no somos nosotros, lo que están viendo son imágenes del mundo exterior&#8230;</em></strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>&#8230;que esa afirmación es puesta en duda por Ud.</strong></p>
<p>Si, un aspecto del sistema es ofrecer una autodescripción y decir: <em>&#8220;hemos investigado minuciosamente&#8221;</em>, etc. etc&#8230; por lo menos dentro del ámbito informativo; también hay entretenimiento y otras cosas, pero dentro del periodismo investigativo&#8230; <em>&#8220;Es confiable, la realidad es así como la describimos&#8221;</em>. Pero todo eso es parte de la autodescripción del sistema, y la sociología siempre debe preguntarse hasta que punto se puede acompañar esa descripción y cuando hay que comenzar a entenderla como una parte más del sistema.</p>
<p><strong>Bien, pero los redactores de los informativos le dirán &#8220;Estimado Luhmann, este material audiovisual aquí ha sido enviado por nuestro corresponsal en israel, quien está familiarizado con la situación en la región como nadie puede estarlo. Él nos ha enviado estás imágenes: allí esto <em>sucede</em>. Esto no es una autodescripción&#8221;. ¿Qué les respondería?</strong></p>
<p>Les diría que <em>parte de la autodescripción consiste en afirmar que la autodescripción no existe.</em> O dicho de otra forma: que se afirma y se asevera un valor de realidad, y que en cierta medida se lo controla. Nadie quiere quedar pegado a falsos diarios de Hitler, ese tipo de cosas. Pero eso no explica por si solo el efecto: que hoy por hoy conocemos el mundo, o por lo menos lo percibimos, en base a la descripción mediática.</p>
<p><strong>Justamente, la primera frase de su libro es <em>&#8220;Lo que sabemos del mundo es aquello que sabemos por los medios masivos de comunicación&#8221;</em>.</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>Quiere decir, usted afirma que no conocemos al mundo, excepto por los medios.</strong></p>
<p>Si, a grandes rasgos si. Quierdo decir, a excepción de las cosas cotidianas, saber si hoy regué las plantas o no&#8230; eso no lo puedo leer en los periódicos ni ver por televisión. Hay una especie de &#8220;Mundo íntimo&#8221; que se funde con el que conocemos por los medios. Pero si nos referimos al &#8220;Mundo universal&#8221;, creo que la definición resulta acertada. Todo lo que se sabemos lo hemos leído u oído; y aquello que nos cuenta la vecina es, en relación a lo que nos cuenta la televisión o los diarios, de menor importancia.</p>
<p><strong>Pero Ud. afirma que posee la misma calidad, pues la vecina también se describe más a sí misma&#8230;</strong></p>
<p>Si, si&#8230;</p>
<p><strong>&#8230;al hablar sobre otros, que aquellos que pretende describir.</strong></p>
<p>Si, si, seguro. Es un constructivismo básico.</p>
<p><strong>Si, puede ser, pero quiero apuntar al significado de ese constructivismo básico para el trabajo en los medios, porque relativiza la importancia de los medios, diciendo que básicamente hay que desconfiar de la autodescripción y la afirmación de que ellos informan y muestran la verdad.</strong></p>
<p>Si. Quiero decir, la cuestión es qué es lo que entendemos por <em>&#8220;verdad&#8221;</em>. Está claro que no podemos estar hablando de una &#8220;verdad científica&#8221;, en relación a la inseguridad, al futuro, al &#8220;qué nos falta&#8221;. También está claro que no podemos incorporar a la comunicación la  <em>&#8220;realidad real&#8221;</em> (en caso de que exista tal cosa), pues la comunicación siempre requiere un proceso de selección. Por lo tanto, <strong>la objeción olvida que hay algo que no puede suceder nunca: una absorción directa de realidad </strong>(sea lo que sea)<strong> en la comunicación.</strong></p>
<p><strong>Pero eso&#8230; Bien, ud. dice que es científicamente dudoso que exista algo como &#8220;la realidad&#8221;. Por otra parte, son justamente los medios masivos de comunicación los que no solo sugieren, sino que dicen abiertamente:<em> &#8220;Miren, aquí está el mundo, es así&#8221;</em> Es decir: hacen exactamente lo contrario de lo que Ud. dice que son. Los medios dicen que cada noticiario, cada &#8220;newsshow&#8221;, cada programa informativo o periodístico (permanezcamos un momento en el periodismo, en un momento podemos hablar del entretenimiento)&#8230; que todo lo que mostramos es verdad. Y la veracidad es comprobada y reafirmada por imágenes, especialmente en la televisión: <em>&#8220;He visto tal cosa en Los Angeles, hubo una revuelta entre blancos y negros, hubo gente golpeada&#8230;&#8221;</em> Y Ud. dice: <em>&#8220;No sé realmente si ocurrió así&#8221;</em>.</strong></p>
<p>No, la cuestión de fondo del constructivismo no es una tan puntual, si tal cosa es cierta o no: la cuestión es donde marcamos la diferencia, cual es el contexto en el que preferenciamos algo. Y creo que ahí&#8230; no se, podríamos observar cualquier otra cosa ése día en Los Ángeles, inovaciones tecnológicas o la situación del tráfico o el clima o lo que sea: la cuestión de fondo es que todo lo que observamos, señalamos y describimos funciona marcando una diferencia. Y siempre queda un lado de la diferencia sobre el que no se informa.</p>
<p><strong>Y solo por eso es falsa la pretensión de verdad.</strong></p>
<p>Si, si nos referimos a la definición tradicional, si tenemos una teoría de la correspondencia o algo así. Pero si pensamos de manera constructivista&#8230; solo puede funcionar de esa manera, y lo que podemos pedirle a la verdad es diferente según cada sistema. En la ciencia, por ejemplo, sería diferente.</p>
<p><strong>¿Le recomendaría al público introducirse en el pensamiento constructivista, o le tiene sin cuidado que el 98% de los consumidores, seguramente, suponga que lo que le muestran es la realidad&#8230; y que no conozcan la &#8220;objeción sociológica&#8221; que estamos desarrollando aquí?</strong></p>
<p>Si, quiero decir, es probable&#8230; Sin ese piso de resonancia no habría medios masivos. Nadie prendería el aparato o leería nada si supusiera que es así. Entonces nadie pondría la propia conciencia a disposición de los medios para la participación comunicacional si pensara que está todo inventado.</p>
<p><strong>Bueno, exactamente eso&#8230; no inventado, pero construído: es su tésis&#8230; y hago notar que ud. no tiene televisor, así que no cae nunca en el compromiso de tener que participar de esa comunicación.</strong></p>
<p>Excepto en los hoteles</p>
<p><strong>Bien, excepto en los hoteles.</strong></p>
<p>Sobre todo en el extranjero&#8230; pero más que nada para &#8220;hacerme el oído al idioima&#8221;</p>
<p><strong>A donde quiero llegar es: hay una gran diferencia entre la teoría de los medios masivos y la imágen (a veces tácita y a veces explícita) que tienen los medios de sí mismos. La teoría dice: <em>&#8220;este es un sistema autoreferencial en sentido constructivista&#8221;</em>, y eso es algo  con lo que yo, que soy una persona de los medios, estoy totalmente de acuerdo. Yo conozco los mecanismos, pero el espectador cree que cada instante (que para mí es &#8220;armado&#8221;) representa la realidad. Aquí veo una dualidad, una diferencia trascendental, porque si les creemos a los medios y no creamos la distancia necesaria para consumirlos, estamos teniendo otra actitud que la que propone la teoría.</strong></p>
<p>Si. Quiero decir: la teoría refleja el constructivismo&#8230; que es una construcción; pero al mismo tiempo advierte que el sistema solo puede funcionar si no es conciente de esa construcción. Que (¡por supuesto!) cuando se lee el diario se cree que eso que está escrito es verdad, o por lo menos esa parte, o que hay algo sobre lo que se desearía saber más&#8230;</p>
<p><strong>¿No le perece horrible? ¿No encuentra espantosa esa forma necesaria de construcción de los sistemas de comunicación?</strong></p>
<p>No. Porque veo que no existe otra forma de percibir el mundo excepto mediante informes&#8230; que iluminan una parte y dejan a otra sumida en la oscuridad, que siempre crean dos espacios: uno &#8220;marcado&#8221; y otro &#8220;sin marca&#8221;&#8230;</p>
<p><strong>&#8230;y desubrir al mismo tiempo ámbas caras de la diferencia&#8230;</strong></p>
<p>Si, si&#8230;</p>
<p><strong>&#8230; Primero seleccionar y luego descubrir la selección.</strong></p>
<p>Si, no podemos reflejar una decisión excepto haciendo uso de otra diferencia. Pero ¿cuál es el problema? Quiero decir: es muy improbable que se dejen de leer periódicos al entender esto.</p>
<p><strong>Si reflexionamos mucho tiempo sobre el asunto, podríamos dejar de leer periódicos&#8230;</strong></p>
<p>Bueno, entonces dejaríamos de participar en el mundo construído por los periódicos.</p>
<p><strong>Entonces le pregunto: ¿Por qué no tiene televisor?</strong></p>
<p>Porque en lo pocos momentos libres que tengo, nunca pasan nada que me interese.</p>
<p><strong>¿No es una cuestión de principios en contra&#8230;</strong></p>
<p>No, no.</p>
<p><strong>&#8230; de ese medio?</strong></p>
<p>No, quiero decir, es solo que&#8230; lo problemático es la secuencialidad, entrar en una secuencia en un momento dado &#8211; y salir en otro; mientras que con la prensa escrita hay más opciones: ahora leo solo las noticias bursátiles, no leo absolutamente nada de deporte, pero quizás alguna que otra noticia empresarial de la parte económica; o: leo las noticias políticas, pero no la interna de los partidos, etc. Uno puede seleccionar los temas de interés y el momento de la lectura, lo cual es una participación muy personal en la comunicación (en contra de todo lo que oímos de los medios) Elejimos el momento, la sección, etc&#8230; sin que esto esté condicionado por matices tecnológicos. Lo que no implica que dejemos de ser arrastrados a la construcción de un mundo  (elijamos lo que elijamos).</p>
<p><strong>¿Qué función cumple elentretenimento en este marco?</strong></p>
<p>Primero quisiera describir la forma de entretenimiento. Gira en torno a la resolución de una tensión o intriga autoimpuestos. En un programa de preguntas: ¿qué dirán ahora? o ¿Quién adivina? o en una novela: ¿Cómo sigue? (Y la técnica de la novela es en escencia, la resolución de la intriga con elementos que ya estaban dados en la misma novela; para que el lector pueda trazar un círculo recursivo: &#8220;ah, esto ocurrió por aquello&#8230;&#8221;</p>
<p><strong>Si, pero&#8230; en la televisión se ven pocas novelas&#8230;</strong></p>
<p>Si&#8230;</p>
<p><strong>La TV está colmada de patrones, de tipos&#8230; de novelas cortas, si quiere&#8230;</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>En forma de figuras, que se mueven de algún modo; mucha sensación, mucha violencia, mucha acción&#8230;</strong></p>
<p>Si, es todo mucho más efímero; pero creo que tampoco aquí podemos evitar la creación y la resolución de intriga.</p>
<p><strong>Es el eje principal del entretenimiento.</strong></p>
<p>Si, para mí.</p>
<p><strong>Quisiera ahondar en la cuestión teórica de por qué los medios se basan de una forma tan elemental en el entretenimiento. Si no lo hubiera&#8230; pues no lo habría.</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Porque&#8230; los programas están colmados de todo tipo de entretenimiento, y las cuestiones informativas tienen una importancia marginal para el espectador; eso de lo que hablábamos recién, que por lo menos afirma ser un reflejo de la realidad (aunque no lo sea o solo lo sea muy selectivamente). El espectador consume de todas formas un mundo ficticio de entretenimiento.</strong></p>
<p>No se si lo expresaría de forma tan radical. Porque entonces (el espectador) podría limitarse al sector del entretenimiento, que está destinado a ofrecerle ese tipo de programas. No se&#8230; Quien sigue las noticias bursátiles, por ejemplo, y ve que el sector de la construcción baja y el sector de la química sube, algo así, eso también es una información sobre el mundo. <em>&#8220;Estamos construyendo muchos edificios&#8221;</em>, y de repente una megaconstructora quiebra&#8230; digo que existe una satisfacción que se produce cuando uno cree saber lo que está pasando. Pero&#8230;</p>
<p><strong>Ud. habla de resolución&#8230; de construcción y resolución de desconocimiento e intriga&#8230; Pero ¿qué pasa con los precesos inconcientes, que juegan un papel importante en la recepción de medios, sobre todo de medios electrónicos? ¿Los ignora por completo? Me refiero por ejemplo a lo que se denomina &#8220;efecto subcutáneo&#8221;, simplemente el hecho de consumir imágenes sucesivas, de las que no podemos decir nada (y de las que el espectador no quiere decir nada), sobre lo que pasa ahí, simplemente se queda sentado ante un bombardeo de imágenes o datos o lo que sea; está ahí sentado haciendo zapping. Creo que más de un 80% de todas las películas que se transmiten por televisión son interrumpidas porque el espectador cambia de canal. Quiero decir&#8230; ese cambio permanente de canal, por ejmeplo, no lo puedo reconciliar demasiado bien con la idea de la creación y la resolución de intriga.</strong></p>
<p>Si&#8230; se quiere cambiar de muestra, pero para tener, rápidamente, más de lo mismo, una intriga: <em>&#8220;¿cómo sigue?&#8221;</em> Y la resolución: <em>&#8220;así sigue&#8221;</em>&#8230; pero no quiero detenerme mucho sobre este punto, esta es una definición mía del entretenimiento, pero también existen otros intereses, informativos o publicitarios.</p>
<p><strong>¿Por qué la publicidad ocupa un lugar tan prominente, sobre todo en los medios electrónicos?</strong></p>
<p>Bueno, hay un mercado que produce sus propios productos, por decirlo de alguna manera, y hay muchas empresas que creen que con la publididad van a poder colocar sus productos con mayor facilidad.</p>
<p><strong>&#8230;seguro que tienen evidencias de que eso es así.</strong></p>
<p>Si, aunque realmente no se si un automóvil&#8230; si <em>cada </em>automovil debe costar quinientos Marcos más, solamente porque hay que hacerle publicidad.</p>
<p><strong>Quizás sí.</strong></p>
<p>Si, bien. Pero yo realmente no sabría&#8230; digo, yo compraría el auto cuyo servicio técnico quede más cerca de mi domicilio&#8230; sea cual sea. Realmente no se si todo es reducible al sector del entretenimiento&#8230; La publicidad también sirve para formar nuestros gustos y preferencias. Venimos al mundo sin preferencias de ningún tipo, y entonces debemos ver&#8230; que tipo de cartera usarán las mujeres este invierno o si los reflectores de un auto deben ser redondos o cuadrados.</p>
<p><strong>Todo eso forma parte de la diferenciación de la comunicación.</strong></p>
<p>Si.</p>
<h2>1.2. El inconsciente</h2>
<p><strong>Todavía me debe la respuesta a la pregunta sobre los aspectos inconcientes de esas estructuras&#8230;</strong></p>
<p>No&#8230; es que para mí eso es un fenómeno puramente psicológico. Por ejemplo, que se pueden tener motivos inconfesables para mirar televisión, porque de lo contrario no se sabe que hacer con el tiempo libre&#8230; puede ser, pero se escurre en lo psicológico, y eso&#8230;</p>
<p><strong>Pero ¿que pasa cuando la mitad de la población actúa de esa forma? ¿Sigue siendo irrelevante, escurriéndose en lo psicológico?</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Si la mitad de la sociedad se seda, noche tras noche, con tres o cuatro horas de televisión y desperdicia así todas las noches&#8230; ¿sigue pensando que es irrelevante, desde un punto de vista socioestructural?</strong></p>
<p>No, el efecto no, pero las causas, los motivos inconcientes para hacerlo&#8230; que hasta podríamos estudiar con análisis teóricosociales; pero no veo una relación directa, un correlato social si de entrada lo etiquetamos con la palabra <em>inconciente</em>.</p>
<p><strong>No sé&#8230;</strong></p>
<p>No, no.</p>
<p><strong>No podemos saberlo, pero puede ser.</strong></p>
<p>Si&#8230; pero eso es algo válido para cualquier tipo de comportamiento; no solamente para la participación en la comunicación de masas: en las relaciones personales e íntimas, en el ambiente laboral o en la calle también sucede.</p>
<p><strong>Pero quizás no en la misma medida; ud. mismo acaba de decir que en su percepción, son justamente los medios masivos los que operan con esa <em>secuencialidad unidereccional</em>&#8230; que hay que estar siempre en el momento correcto&#8230; que hay que seguirlos, que no se puede interactuar; pero en el tránsito, en nuestra conversación o al leer un periódico tenemos muchas formas diferentes para controlar&#8230; para estructurar el consumo de entretenimiento o el tipo de comunicación que sea que se esté produciendo en ese momento. Pero con la televisión no se puede hacer nada, excepto quizás si cree que cambiando de un canal a otro puede llegar a estructurar algo, pero es una ilusión&#8230;</strong></p>
<p>Si, si&#8230;</p>
<p><strong>&#8230;pues así no estructura nada; es simplemente un saltar entre diferentes líneas temporales sin recibirlas nunca simultáneamente. Por eso creo que ésta es una forma muy especial de comunicación&#8230; y Ud. escribió sobre los medios masivos, también es su definición básica: la comunicación de masas<em> prohibe de alguna manera la presencia de interacción</em>, es una condición necesaria, de lo contrario no sería comunicación <em>de masas</em>.</strong></p>
<p>Si. Pero eso no tiene que ver con el inconciente&#8230; Si existe algo como el inconciente, entonces existe en todos los ámbitos, en todas las actividades, y es más o menos relevante dentro del abanico de posibilidad de las acciones, y no veo porqué debiera ser diferente los medios masivos. Y además, para la teoría de la sociedad no es&#8230; A ver: todo lo que no puede ser transportado o resuelto por la comunicación, no posee existencia social. Quiero decir, se pueden investigar los motivos inconcientes, no se&#8230; por ejemplo investigar el funcionamiento de la memoria, si vemos una serie de imágenes, letras, pero durante un tiempo muy corto, y no las alcanzamos a percibir concientemente, pero igualmente esa percepción tiene un efecto verificable en nuestra memoria&#8230;</p>
<p><strong>Si, a ese tipo de cosas me refiero</strong></p>
<p>Bien, pero con esa información&#8230; a lo sumo se planean ciertas campañas publicitarias de una manera diferente a si no se lo supiera.</p>
<p><strong>Para formular la siguiente pregunta quiero construír un ejemplo: supongamos que existe una correlación demostrable, pero inexplicada, entre un tipo específico de consumo de televisión y una tendencia creciente de la población a favorecer nuevamente la pena de muerte</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>¿No tendríamos, en ese caso, un retorno a una forma primitiva de comunicación, que partiendo de una comunicación muda y desarticulada desemboca en una formación de opinon sumamente especificada? No lo se, le pregunto si su teoría lo contempla, lo ignora o lo descarta.</strong></p>
<p>En primer lugar diría tendencialmente que el inconciente, o los efectos que puedan tener los motivos inconcientes&#8230; son una cuestión sumamente individual, y es extremadamente difícil resumirlos en un factor que produzca efectos cuantificables específicos. Dicho de otro modo: si realmente comprobamos una correlación causal entre el consumo de violencia en televisión y una posición política determinada&#8230; ya no necesitamos del concepto de <em>inconciente</em>: basta con determinar que ámbos fenómenos tienen una correlación: alguien que siente temor por su seguridad al observar lo que ocurre en televisión tenderá a favorecer tal o cual opción política y legislativa.</p>
<p><strong>Pero precisamente en el ámbito de la política de medios y comunicación existe una regulación determinada&#8230; Según su teoría de comunicación de masas, hay que evitar las regulaciones sociales de los medios, porque aquí estamos hablando de un sistema autoregulado. ¿O le entendí mal?</strong></p>
<p>No, yo lo que&#8230; quiero decir: ese mecanismo no apunta a las causalidades; bien puede ser que se filtren irritaciones desde la política o la justicia en un sistema autoregulado, no lo quiero negar categóricamente. Lo que digo es: cuando el sistema se ocupa de esas intromisiones, lo hace únicamente con la forma de operación del medio masivo, cierto? Y es una <em>clausura operativa</em>, no causal. Pero la cuestión del ejemplo sigue siendo una cuestión política, o a lo sumo una judicial que se ocuparía de cierta constitucionalidad: hasta que punto se puede intervenir en&#8230;</p>
<h2>1.3. La gente&#8230; ¿Qué gente?</h2>
<p><strong>Me refiero a algo muy simple: Helmut Schmidt, nuestro ex-canciller, hizo una vez la propuesta de no transmirtir programas televisivos los días domingo. Esa es una cuestión política, frente a la cual la teoría debería ofrecer una forma de acción. Una teoría de la sociedad debería por lo menos dar un consejo sobre la razonabilidad o no del proyecto político (independientemente de su viabilidad). Y la pregunta a Luhmann es, para hacerlo concreto: ¿Cuál es el poder de la teoría de los medios masivos de comunicación, con respecto a la idea de Helmut Schmidt?</strong></p>
<p>Bien, creo que en principio, la tipología de la comunicación masiva no se vería modificada si se produjera un día menos por semana, ¿no es cierto? Aquella descripción sobre la unidireccionalidad de los medios, sus características tecnológicas, etc. etc&#8230; seguiría siendo válida si los domingos no hubiera televisión, con lo que reducimos el problema a uno político: ¿es ésta una solución, digamos: políticamente exitosa? ¿Se pueden ganar votos con ella? Independientemente de los problemas constitucionales que acaso pudieran surgir&#8230;</p>
<p><strong>Entonces ¿su teoría no dice nada sobre que tipo de sistemas son benéficos y cuales son perjudiciales para la gente?</strong></p>
<p>La gente&#8230; <em>¿Qué gente?</em></p>
<p><strong>La que participa comunicativamente del sistema</strong></p>
<p>No, no sabría cómo&#8230; definir criterios que me digan lo que es &#8220;<em>bueno</em>&#8221; y lo que es &#8220;<em>malo</em>&#8221; para &#8220;<em>la gente</em>&#8220;. En ese sentido tengo una orientación muy individualista, lo que para algunos es bueno, para otros es malo&#8230; y eso se refleja en la comunicación posterior: ¿qué cosas son factibles? ¿cuales no? ¿quién asume cuales consecuencias? Pero no tengo&#8230; quiero decir: no soy psicólogo, no tengo ni la menor idea sobre cómo elaborar una teoría que diga: <em>&#8220;el consumo de televisión es por tal y cual motivo perjudicial para la salud&#8221;</em>&#8230; o lo que sea&#8230; ¿basado en qué?</p>
<p><strong>Por ejemplo, se podría decir que la gente se vuelve letárgica, inactiva. Las personas ya no sienten interés por su medio ambiente, lo que sería favorable para la sociedad&#8230; o no digamos sociedad, digamos <em>&#8220;estado&#8221;</em>, para pronunciarlo más políticamente. Helmut Schmidt tenía algo en mente al hacer su propuesta. Si entendí bien, lo que él pretendía era &#8220;sacudir&#8221; a la sociedad, despertar a los hombres y despertar su interés, su capacidad de producción creativa, la actividad de jóvenes, ancianos y familias, que él creía indefectiblemente atrapados en un consumo ininterrumpido de medios&#8230;</strong></p>
<p>Si&#8230; creo que perdí el hilo conductor. Para la teoría de los medios masivos todo eso no significa nada, ¿no es cierto?</p>
<p><strong>Pero Ud. dijo recién que si los medios no fueran consumidos, no los habría&#8230;</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Bueno, si regularamos esa comunicación política o teóricamente, si le impusiéramos trabas o lo que fuera, limitaríamos por lo menos en parte su normal funcionamiento&#8230;</strong></p>
<p>Si&#8230; Pero no su <em>forma de funcionar</em>. La comunicación tendría lugar solo seis dias por semana en lugar de siete, pero eso&#8230;</p>
<p><strong>El siguiente paso serían cinco&#8230;</strong></p>
<p>Si&#8230;</p>
<p><strong>Estoy construyendo&#8230;</strong></p>
<p>Si, pero no creo que eso modifique en nada el análisis de la teoría, a lo sumo&#8230; En primer lugar, está la cuestión de la factibilidad política y judicial. Pero no cambiaría la estructura de la comunicación mediática, simplemente le impondría una limitación temporal, y la cuestión sobre quién, a fin de cuentas&#8230; Es política y judicialmente&#8230; digo: <em>¿se lo puede prohibir?</em> Y además&#8230; si lo analizamos desde la causalidad, es absolutamente incomprensible <em>que </em>se pretende lograr con una medida así&#8230; quizás que la gente lea más, o algo así, pero para qué vamos a apoyar algo así, si no sabemos <em>que libros</em> son los que se van a leer más.</p>
<h2>1.4. La teoría de la sociedad</h2>
<p><strong>La teoría de&#8230; para cerrar: la teoría de la sociedad que Ud. desarrolla, no está hecha entonces para hacer predicciones.</strong></p>
<p>Como teoría de la sociedad, no, pero si de manera sectoral. Si observamos la globalización de la economía, por ejemplo, no solo de los mercados financieros, sino también en los mercados productivos, podemos ver que promueve ciertas modificaciones en la gestión o en la organización productiva, que surgen cuestiones de riesgo y&#8230;</p>
<p><strong>¿Existen esos elementos de riesgo y gestión de riesgo también en la comunicación mediática?</strong></p>
<p>¿Donde estaría el riesgo? ¿Qué podría salir mal?</p>
<p><strong>Bien, preguntemos entonces cuales son las cosas que podrían salir mal a escala global, y cuales son las predicciones que ofrece la teoría de la sociedad.</strong></p>
<p>Bueno, existen riesgos económicos y políticos que son más o menos conocidos, por ejemplo la isolación internacional, o el quiebre del bloque comunista por su incapacidad de entender los mecanismos de una sociedad diferenciada funcionalmente. Otro caso en donde se ve claramente lo que no es posible, o lo que tiene consecuencias que pueden llegar hasta el colapso político total, es la economía misma. Pero también en la ciencia hay proyectos de una envergadura tal que&#8230; en donde nadie sabe si realmente pueden concluirse con éxito, y cuales serían las consecuencias del fracaso. Entonces si, creo que podemos hablar de ciertos factores de riesgo, o riesgos específicos de ciertos sistemas&#8230; Pero en los medios, no se&#8230; ¿Cuál sería el perjuicio que pudiera ser causado únicamente por los medios?</p>
<p><strong>No quiero construírlo aqui, simplemente era una pregunta dirigida al modelo teórico que Ud. utiliza.</strong></p>
<p>Lo que pasa es que los riesgos son muy diferentes entre un sistema funcional y otro. Tampoco sabría decirle que riesgo puede producir el arte, quizás que una obra no se venda o que una galería deba cerrar&#8230; e incluso entonces estaríamos hablando del ámbito económico. Sobre la religión podríamos reflexionar un poco, quizás una posición demasiado liberal o una demasiado fundamentalista (en el sentido parsonseano del infalcionismo y deflacionismo) sea perjudicial para una determinada religión, lo que se expresaría en cantidad de miembros o en apoyo, pero en los medios no encuentro una situación de riesgo títpicamente mediática&#8230; sin tener en cuenta las cuestiones económicas, claro, o las políticas, no sé, enemistarse con el poder a tal punto de ser prohibido, algo usual en muchas partes del mundo&#8230;</p>
<p><strong>¿Cual es la función social del arte dentro de su modelo teórico?&#8230;</strong></p>
<p>Bueno, yo&#8230;</p>
<p><strong>&#8230;¿Existe una realidad, una realidad social del arte?</strong></p>
<p>Si. Creo que por sobre todo, consiste en abrir el canal de la percepción pura a la comunicación, para que pueda observarse: &#8220;esto es así por esto y aquello&#8221;, pero compuesto en una imágen, o en una novela&#8230; siendo algo que no puede comunicarse de forma verbal, que se comunica mediante perceptibilidad. Sobre todo en&#8230; representaciones de órden, ilmitaciones de arbitrariedad; si comencé de determinada manera con una poesía o un cuadro&#8230; lo puedo destruír y comenzar de nuevo, o debo someterme a las condiciones dadas, que consisten en que con cada elemento nuevo que agrego estoy produciendo una nueva descripción de lo que ya existe, es decir, trabajar siempre en forma espiral. Si vemos como un pintor&#8230; comienza con un trazo, lo hace más grande, y de pronto se da cuenta de que es demasiado grande, que core de abajo hacia arriba, entonces puede seguir pronunciándolo o agregar otros elementos&#8230; Y la posibilidad de aprender a ver eso, es una posibilidad social; es un hecho social que exista. Que el individuo desarrolle ese interés o no ya es otra cuestión.</p>
<p><strong>Sin limitarnos al sistema de medios de comunicación discutamos ahora en general del concepto de evolución y sus implicaciones teóricas. En su teoría describe los pasos necesarios para la diferenciación funcional de la sociedad, en contraposición con sociedades antiguas y formas arcaicas de organización social. ¿Podemos inferir una tendencia evolutiva, y donde estaría el &#8220;terminus ad quem&#8221;?</strong></p>
<p>Lo único que se me ocurre al respecto son las afirmaciones generales, por ejemplo que es un proceso que convierte en probable a lo improbable&#8230;</p>
<p><strong>Lo que en la física sería la segunda ley de la entropía.</strong></p>
<p>Si. Por ejemplo, que me den algo que no es mío, unicamente porque pagué por ello; o que un régimen consiga imponer ciertas normas de tránsito, teniendo en cuenta que las personas conducen con autos y cabezas propias&#8230;</p>
<p><strong>Porque es más probable que establezca un órden, y el desorden actual&#8230;</strong></p>
<p>Si, claro.</p>
<p><strong>&#8230;es el punto de partida.</strong></p>
<p>Lo que pasa es que es muy improbable que, digamos, me abroche el cinturón de seguridad siempre que suba a mi auto, ¿no es cierto?. No sé, en Nápoles no funciona, pero por aquí todos conducen con el cinturón de segurirdad puesto. En Nápoles se venden remeras con una franja diagonal negra. Y ahí veo una tendencia de convertir en probable algo improblable. Solo en la comunicación&#8230; digo, fíjese lo improbable que es alguien pronuncie una determinada frase, si tenemos en cuenta la cantidad potencial de frases que pueden formarse con el idioma, y lo probable que es que en una serie de conversaciones aparezcan ciertas frases, ciertas expresiones y ciertas redundancias que para otros son sorprendentes. Ahí hay una tendencia a la evolución&#8230; y por supuesto, a la complejidad&#8230;</p>
<p><strong>Momento, la tendencia a la evolución, entonces y para resumir, radica en convertir&#8230;</strong></p>
<p>&#8230;convertir algo improbable en probable.</p>
<p><strong>&#8230;en probable.</strong></p>
<p>&#8230;situativa y específicamente probable. También se dice que la complejidad&#8230; Pero hay que decir que además de las cosas complejas, también sobreviven las cosas antiguas y menos complejas, no sé, hay salamandras con lengua látigo y otras sin lengua látigo&#8230;</p>
<p><strong>Quiere decir que Ud. cree que la complejidad va en aumento</strong></p>
<p>No&#8230; digo que van a existir extructuras cada vez más complejas, no que sean una ventaja evolutiva imprescindible y que todo lo demás vaya a desaparecer. Empíricamente esa es una posición que no se puede sostener, en la evolución biológica no hay prubas de ello.</p>
<p><strong>Pero entonces dónde está el momento evoutivo que convierte a lo improbable en probable?</strong></p>
<p>Bueno, es un resultado de la evolución, y tiene que ver con mayor complejidad y mayor especificación.</p>
<p><strong>Y de donde sale el empuje necesario, la fuerza&#8230;</strong></p>
<p>Simplemente ocurre</p>
<p><strong>&#8230;del sistema mismo?</strong></p>
<p>Si, algo que por azar&#8230; algo que surgió por azar y obtuvo una ventaja reproductiva. En ese sentido, la evolución es la transformación de una probabilidad de surgimiento en una probabilidad de supervicencia, si lo queremos expresar de esa manera.</p>
<p><strong>Eso ya es casi biología.</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Convergen en ese punto la historia de los hombres con la historia de la naturaleza?</strong></p>
<p>Hm. Digamos que son descriptibles con la misma herramienta teórica.</p>
<p><strong>Si, eso.</strong></p>
<p>Bueno, creo que si. De lo contrario sería absurdo hablar de evolución&#8230; si no existiera cierta ambición teórica.</p>
<p><strong>¿Pero no es una cuestión humana, diferenciarce justamente de ese&#8230; suceso natural?</strong></p>
<p>Si. Hubo teorías, en la época del nazismo o en el esplendor del fascismo que intentaron minimizar a la evolución o entender a ese tipo de regímenes como su culminación &#8211; Huxley: &#8220;Evolution in the Ethics&#8221; o Karl Mannheim &#8211; y al planeamiento y reestructuración de la sociedad como un proceso de algún modo ordenado y por el que había que hacerse responsabe&#8230;</p>
<p><strong>Todo el marxismo es un intento de evadir una forma de evolución.</strong></p>
<p>Si, si. Lo que podemos ver es una posibilidad específica de corrección retrospectiva de lo sucedido. Que por otra parte no fué demasiado exitosa.</p>
<p><strong>Si.</strong></p>
<p>O por lo menos, si se evidencian ciertas tendencias, hay que inventar algo nuevo. Por ejemplo, la globalización de los mercados productivos requiere de estructuras de gestión direfentes en las empresas. O la creciente importancia de la política internacional, en el sentido de que los estados deben preocuparse no solo de lo que ocurre en su región vecina, sino también, que se yo, en Nueva Zelandia&#8230; y que la política internacional tiene una relación muy complicada con la política interna (sobre todo en los EEUU), todos estos son problemas nuevos, pero para los cuales siempre se encuentran soluciones más o menos adecuadas.</p>
<p><strong>Quiere decir que no cree en las teorías que pronostican una escaséz de recursos (junto con otras visiones fantásticas y apocalípticas) para mantener a las sociedades evolucionadas?</strong></p>
<p>No se, yo sería más prudente. Hay sectores&#8230; por ejemplo el sector energético es uno de ellos&#8230; ¿podremos producir siempre la suficiente energía abastecer a todo el sistema económico? No estoy muy seguro.</p>
<p><strong>¿Y que va a pasar cuando no la tengamos?</strong></p>
<p>Habrá un colapso tras otro. De repente no podremos calefaccionar las casas o habrá escaséz de combustible, y habrá que elaborar soluciones que requieran un grado menor de felicid&#8230;</p>
<p><strong>&#8230;complejidad&#8230;</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>¿Cree que ese es un escenario posible?</strong></p>
<p>Si, pero sobre todo en el sector energético, no en general. Pero realmente no sé, si&#8230; si podemos garantizar tecnológicamente la producción de energía que consumimos actualmente&#8230; tecnológicamente, cuando se acaben el petróleo y el carbón, etc.</p>
<p><strong>Y qué pasa con la otra frase, que también viene del banco mundial, que dice que &#8220;la democracia comienza a partir de los 30 dolares mensuales&#8221;. Quiere decir que la mitad del mundo o más, no posee los requisitos materiales para participar de procesos comunicativos complejos como una democracia, mientras que los estados democráticos del mundo poseen todas las armas para, primero: defender sus sociedades y estados y segundo: impedir que los demás se desarrollen (estoy siendo muy básico y plano al construír el argumento).</strong></p>
<p>Si, bueno, realmente no sé si existe alguien que tenga interés en impedir que surgan democracias en el continente africano</p>
<p><strong>Eso no, pero las democracias solo pueden surgir con una base económica.</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>Y seguramente haya grupos con intereses&#8230; o no, no lo sé.</strong></p>
<p>No sé si son intereses de bloqueo o para impedir algo o si simplemente gira en torno a una especie de automanutención que tiene el efecto secundario de impedir que otros tengan la debida participación&#8230;</p>
<p><strong>¿Hay alguna preocupación suya, y esta es mi pregunta final, alguna preocupación política, de desarrollo, evolutiva, que Ud. cree poder enfrentar con su teoría? ¿Cree que la teoría puede ofrecer una mejoría si fuera tomada lo suficientemente en cuenta?</strong></p>
<p>Bueno, creo que &#8220;mejorar&#8221; no, pero seguramente podría describir ciertos problemas con más precisión. Por ejemplo, asumir que la sociedad genera diferenciación funcional, que la política, la economía, la Justicia, la Educación etc. funcionan con lógicas diferentes, esto tiene consecuencias&#8230; primero en la visión general y la comprensión de las relaciones entre los sistemas, por ejemplo, si más educación tiene efectos positivos o negativos en la democracia, o si en algún momento no se puede garantizar la educación primaria, cual sería el futuro del sistema judicial&#8230; ese tipo de cosas. Y por otra parte&#8230;</p>
<p><strong>¿Puede decirce algo al respecto?</strong></p>
<p>Si, creo que si&#8230; Y la segunda cuestión: ¿Cómo se manifiesta ese tendencia de la globalización funcional en las diferentes regiones? ¿Puede cada región soportar el proceso con las diferencias que existen? ¿La funcionalización de la sociedad global implica que todo tiene que suceder de la misma manera en Brasil, o en Guatemala, o en Eslovenia?</p>
<p><strong>Usted dice que si.</strong></p>
<p>No estoy tan seguro. Si bien es un hecho que cada región tiene que tratar de participar de la sociedad global como mejor pueda, por ejemplo, los intentos de atraer capital extranjero deben llevarse a cabo irremediablemente en los mercados internacionales. Pero lo que vemos por ahora es un&#8230; fracaso de esas tendencias en ciertas regiones. Sin ir más lejos, la separación de la justicia y la política es&#8230; difícil, en lugares como México o Brasil, y eso relativiza el significado de una constitución. Y aunque esa separación se haya afianzado en el contexto internacional, pero lo que significa realmente en cada región&#8230; Si, hay una red de derechos y obligaciones, pero eso qué importa, si localmente solo se puede obtener derecho si pagamos por él.</p>
<p><strong>Sobornos y corrupción.</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>Y qué piensa: ¿una descripción precisa ayuda a solucionar el problema o simplemente a señalar la fatalidad del sistema?</strong></p>
<p>Lo segundo, pero dentro de esa fatalidad también puede ayudar a, digamos, ahorrar un enojo inútil (&#8220;es así&#8221;) y ser fasciante en ese sentido, pero por otro lado, una descripción más precisa del problema puede ayudar a la búsqueda de una solución más precisa.</p>
<h2>1.5. El fichero</h2>
<p><strong>Para terminar, tiene que contarnos algo de su legendario fichero, porque esta gigantesca obra no podría haberse escrito si Ud. no hubiese tenido un sistema evidentemente perfecto (se dice que Hegel tenía algo parecido, pero no sé exactamente qué) para sistematizar y organizar tantas lecturas e ideas. ¿Es cierto que lo utiliza desde los comienzos de su época estudiantil?</strong></p>
<p>No, más bien desde el final de mi época estudiantil. Al principio trabajaba con carpetas y hojas que se caían y se perdían y había que&#8230; entonces reorganicé todo, creo que fué en el &#8217;51, más o menos&#8230; armé un fichero y comencé a trabajar con fichas numeradas.</p>
<p><strong>Simplemente numeradas, desde el cero hasta&#8230;</strong></p>
<p>Si, por un lado por la posibilidad de la formación de clusters, pero el sistema también permite una especie de infinitud interna; supongamos que tengo la ficha 21/3a17, puedo seguir con la 18 o hacer una 17a, y así&#8230;</p>
<p><strong>Quiere decir que están selladas &#8230;</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Cada una tiene su propio sello.</strong></p>
<p>Si; cada ficha tiene un número que nunca cambia</p>
<p><strong>¿Pero es o no un sello?</strong></p>
<p>Si , si.</p>
<p><strong>¿Y los números&#8230; significan algo?</strong></p>
<p>No, es solo&#8230; Es una cuestión de costumbre y uso: si busco &#8220;paradoja&#8221;, por ejemplo, tengo una idea de que puede estar bajo tal y cual número&#8230; Pero también tengo un registro de claves en donde poder buscar, de lo contrario sería imposible.</p>
<p><strong>Ajá, y en ese registro Ud. organiza los números de las diferentes fichas&#8230;</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>¿Y que tipo de registro usa, además de organizar alfabéticamente los conceptos clave?</strong></p>
<p>Bueno, dentro de cada fichero hay una primera ficha con enlaces: aquí hay información sobre &#8220;paradoja&#8221;, &#8220;Corrientes paradojales&#8221;, etc etc. La ventaja de trabajar con números que nunca cambian es que se pueden crear enlaces desde cualquier punto hacia culquier punto del fichero.</p>
<p><strong>Pero esos enlaces hay que escribirlos siempre</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>O sea que debe escribir, sobre fichas viejas, enlaces nuevos&#8230;</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Y pensar al hacer una nueva, calcular cuantas fichas viejas tengo que debería enlazar hacia aquí&#8230;</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Quiere decir, que existe un permanente trabajo autoreferencial sobre el fichero mismo&#8230;</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Y en donde permanentemente se están releyendo fichas viejas&#8230;</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Hmm&#8230; ¿Ha descartado alguna?</strong></p>
<p>No.</p>
<p><strong>¿Nunca?</strong></p>
<p>Nunca.</p>
<p><strong>¿Y qué sucede con aquellas fichas sobre las que no existe ningún enlace, las que no pueden enlazarse?</strong></p>
<p>Pues quedan así. Tienen su número y quedan como están</p>
<p><strong>Quedan &#8220;muertas&#8221;.</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>¿Y al leer? ¿Realiza entradas inmediatamente al fichero?</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>¿No se equivoca nunca?</strong></p>
<p>Por supuesto, al leer un libro y hacer anotaciones&#8230;</p>
<p><strong>¿Los subraya también?</strong></p>
<p>No, en el libro no&#8230;</p>
<p><strong>¿Hace anotaciones al márgen?</strong></p>
<p>No, no, eso tampoco&#8230; lo que hago es una ficha con la entrada bibliográfica, y en su reverso escribo las anotaciones de lectura: &#8220;Pág. tal, tal cosa, pág. cual, tal otra&#8221;&#8230; después archivo las notas de lectura en un fichero bibliográfico en donde termina todo lo leído.</p>
<p><strong>¿Tiene una entrada bibliográfica de cada libro que lee?</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>¿De todos?</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>Entonces no hay ningún libro&#8230; a no ser uno que no sea importante&#8230;</strong></p>
<p>Bueno, entonces no, seguro&#8230;.</p>
<p><strong>¿Entonces lo descarta?</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>Pero cada libro que le hace pensar un poco ingresa automáticamente en el sistema. Quiere decir que el proceso de lectura tarda mucho, ¿no?</strong></p>
<p>Si; pero porque al leer voy armando la ficha bibliográfica con los apuntes de lectura&#8230; página 13, esto y aquello, página 25, tal cosa&#8230; así recuerdo qué fué lo que me llamó la atención al leer.</p>
<p><strong>¿Y qué pasa si lee un libro por segunda o tercera vez? ¿Se guía por la ficha bibliográfica y la va ampliando?</strong></p>
<p>A veces la rearmo completamente, pero es muy inusual. Las segundas lecturas son muy inusuales.</p>
<p><strong>¿Si?</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>¿También con las grandes obras, con por ejemplo, Krisisschrift, Husserl &#8230;?</strong></p>
<p>Si, lo que pasa&#8230; no releo, quiero decir&#8230; podría, pero no tengo el tiempo, y además&#8230; mis lecturas son muy específicas y van siempre tras un problema puntual &#8230;</p>
<p><strong>Quiere decir que lo que ingresó en el sistema, anotado como leído y comprendido, ahí se queda, aunque sea un terrible error&#8230;</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>¿Y si alguien le muestra su equivocación, o le hace notar una sobreinterpretación de su parte?</strong></p>
<p>Entonces amplío la ficha en cuestión con una fe de erratas o una nota</p>
<p><strong>Y este sistema&#8230; esta arquitectura, esta dimensión del fichero&#8230; ha tomado dimensiones considerables, ¿no es cierto?</strong></p>
<p>Si, es bastante grande, si&#8230;</p>
<p><strong>Algunos metros&#8230;</strong></p>
<p>Si, si.</p>
<p><strong>Y esta es la base, por decirlo de alguna forma, de su trabajo.</strong></p>
<p>Si.</p>
<p><strong>¿Sería difícil trabajar sin ella?</strong></p>
<p>Si&#8230; sería difícil.</p>
<p><strong>¿Cómo escribe, a mano, con máquina de escribir o con computadora?</strong></p>
<p>Máquina de escribir.</p>
<p><strong>¿Siempre, directamente a máquina?</strong></p>
<p>Si, si&#8230; bueno, las fichas y apuntes, no. Esos los hago a mano, de lo contrario sería muy engorroso.</p>
<h2>2. Archivos Originales:</h2>
<p>(Audio en formato mp3 y transcripción en formato PDF)</p>
<p>Parte 1: <a href="http://www.megaupload.com/?d=IK9IP70W" target="_blank">&#8220;Es gibt keine Biographie&#8221;</a><br />
Parte 2: <a href="http://www.megaupload.com/?d=AYQ49O5N" target="_blank">&#8220;Die Realität der Massenmedien&#8221;</a></p>
<p><strong>3. Bibliografía:</strong></p>
<p><strong>Hagen, Wolfgang:</strong> <a href="http://books.google.com/books?id=x9G4AAAAIAAJ&amp;hl=es" target="_blank">&#8220;Warum haben Sie keinen Fernseher, Herr Luhmann? Letzte Gespräche mit Niklas Luhmann&#8221;</a>, Kadmos, 2004</p>
<p><strong>Luhmann, Niklas:</strong> <a href="http://books.google.com/books?id=CkRe6yveCvUC&amp;hl=es" target="_blank">&#8220;La realidad de los medios de masas&#8221;</a>, Anthropos, 2000</p>
<p><strong>4. Notas:</strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/11/15/la-realidad-de-los-medios' addthis:title='La realidad de los medios '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Una breve aproximación al constructivismo</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Nov 2009 23:20:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[constructivismo]]></category>
		<category><![CDATA[Epistemología]]></category>
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		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[sociología]]></category>
		<category><![CDATA[teoría de sistemas]]></category>

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		<description><![CDATA[Con este artículo quiero dar comienzo a una serie sobre constructivismo que, como indica el título, de ningún modo exederá los límites de una breve aproximación.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/11/09/una-breve-aproximacion-al-constructivismo-i' addthis:title='Una breve aproximación al constructivismo ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p style="text-align: right;"><em>&#8220;Es la teoría la que determina lo que podemos observar.&#8221;</em></p>
<p style="text-align: right;">Albert Einstein</p>
<p>En la <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/05/constructivismo-radical" target="_self">entrada anterior</a> subí una serie de citas del libro <em>&#8220;<a href="http://www.amazon.com/realidad-inventada-invented-reality-Mamifero/dp/8474323983/ref=sr_1_1?ie=UTF8&amp;s=books&amp;qid=1257707482&amp;sr=8-1" target="_blank">La realidad inventada</a>&#8220;</em>, del psiquiatra austríaco <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Watzlawick" target="_blank">Paul Watzlawick</a>, uno de los exponentes más importantes del constructivismo de los últimos treinta años. Con este artículo quiero dar comienzo a una serie sobre constructivismo que, como indica el título, de ningún modo exederá los límites de una <em>breve aproximación</em>. Para los insaciables, finalizaré cada entrega con una lista de bibliografía.<span id="more-207"></span></p>
<hr size="1" />
<p><span style="color: #cc6600;"><strong>UNA BREVE APROXIMACIÓN AL CONSTRUCTIVISMO</strong></span><br />
Ìndice</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>PARTE I: Introducción y Puntos de Partida</strong><br />
<strong>PARTE II: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/15/la-realidad-de-los-medios">La realidad de los medios</a></strong><br />
<strong>PARTE III: <a href="http://www.jupixweb.de/2009/11/26/consideraciones_sistemicas_y_epistemologicas">Consideraciones sistémicas y epistemológicas</a></strong><br />
<strong>PARTE IV: <a href="http://www.jupixweb.de/2010/03/09/la-clausura-operacional-de-los-sistemas">La clausura operacional de los sistemas</a></strong><br />
<strong>PARTE V: <a href="http://www.jupixweb.de/2010/05/12/la-concordancia-ideologica-o-la-negacion-de-la-realidad">La concordancia ideológica o la negación de la realidad</a></strong></p>
<hr size="1" />
<p><strong>1. Introducción</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Una de las dificultades mayores al intentar explicar el constructivismo es que su aparato terminológico (como el de cualquier teoría de cualquier <em>ciencia blanda</em>) es &#8220;difuso&#8221; para quienes no están familiarizados con ella: palabras que en el lenguaje coloquial tienen un significado más o menos preciso, dentro de la teoría tienen otro significado, generalmente más preciso pero por sobre todas las cosas: diferente de su acepción común. Cuando decimos &#8220;comunicación&#8221;, &#8220;realidad&#8221;, &#8220;mundo&#8221;, &#8220;percepción&#8221;, &#8220;conciencia&#8221; y tantos otros términos, su significado rara vez es el mismo fuera del contexto teórico constructivista. Esta no es una dificultad menor, ya que es justamente es esta ambigüedad (o para ser más exactos: la falta de profundidad comprensiva de esta ambigüedad) la culpable de un malentendido muy común y que consiste en confundir al constructivismo con un relativismo irreflexivo y de matices antinaturalistas.</p>
<p><strong>2. La gran confusión</strong></p>
<p>El eje fundamental del constructivismo no gira en torno a una <em>ontología</em> de la realidad, sino sobre cómo los animales percibimos esa realidad, y cuáles son los mecanismos que tenemos para interpretarla, o sea: que hacemos con dicha percepción y sus limitaciones; y al mismo tiempo propone que mediante ese proceso de observarción, percepción e interpretación,  la <strong>realidad es construída</strong> por nosotros. El planteo va un poco más allá y pareciera negar cualquier tipo de &#8220;realidad ontológica&#8221;; pero ésto no tiene nada que ver con un místico antagonismo del naturalismo; el constructivismo habla desde la filosofía, la psicología y la sociología; no pretende ser una ciencia natural y se mueve solo dentro de los límites de la teoría, que es una teoría del pensamiento. En este sentido, la conciencia es &#8220;pensamiento&#8221; y el pensamiento es &#8220;realidad&#8221;; por lo tanto, la realidad no contiene nada que esté fuera de aquel. Lo que niega la teoría no es &#8220;la realidad&#8221;; sino &#8220;objetividad&#8221; en nuestra capacidad de observación, percepción y compresión, y muestra una serie de limitaciones biológicas, psicológicas y sociales que no podemos superar ni con voluntad ni con método.</p>
<p>Ahora bien: dentro de nuestras limitaciones (o más precisamente: debido a ellas), estamos permanentemente interpretando las observaciones que hacemos de nuestro medio ambiente y aquello que percibimos de él. Ésta no es es una interpretación consciente: aquí interpretar es parte de los procesos de observación y percepción; porque nuestra capacidad para observar y percibir es limitada; está condicionada por nuestros sentidos y por nuestros aparatos biológico y psíquico.</p>
<p><em>Así, <strong>el mundo se nos prersenta de una forma que está determinada por nuestras limitaciones</strong> y no &#8220;tal cual es&#8221;.</em></p>
<p>Para nombrar solamente dos, voy a dar a continuación un ejemplo biológico y otro evolutivo-psicológico de dicho condicionamiento.</p>
<p><strong>3. Los límites de la realidad</strong></p>
<p><strong>El punto ciego:</strong> Uno de los experimentos más usuales al hablar de constructivismo es uno que cualquiera de nosotros puede experimentar fácilmente para entender cabalmente y &#8220;en carne propia&#8221; los límites biológicos de nuestra percepción. El denominado &#8220;punto ciego&#8221; de la visión humana es un fenómeno doblemente interesante: por un lado ejemplifica una limitación biológica, pero por el otro, más interesante aún, prueba que nuestras limitaciones permanecen ocultas a nuestra percepción. Pruébelo usted mismo:</p>
<ul>
<li>a. Tápese el ojo izquierdo.</li>
<li>b. Acérquece al monitor y fije la estrella a la izquierda de la imágen con la vsita de su ojo libre.</li>
<li>c. Aléjese paulatinamente del monitor.</li>
<li>d. Alcanzada una determinada distancia (más o menos 35cm.) el círculo de la derecha desaparecerá.</li>
</ul>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/blinder_fleck.gif" alt="" /></p>
<p><div class="woo-sc-divider flat"></div> La explicación de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Punto_ciego">éste fenómeno</a> es simple, pero no viene al caso. Más interesante que la estructura biológica de nuestro aparato visual es el hecho de que <em>nuestro cerebro nos oculta una carencia informativa</em>; al hacer la prueba, nuestra percepción no es la de un <em>hueco</em> o una <em>mancha negra</em> en el campo visual: nuestro cerebro completa un faltante con información del contexto: no percibimos la falta perceptiva, y así como ésta, <em>todas nuestras limitaciones son, para nosotros, siempre invisibles.</em></p>
<p><strong>El principio de causalidad y el principio de concordancia ideológica:</strong></p>
<p>Las interferencias psicológicas sobre nuestra forma de construír la realidad poseen implicaciones aún más espeluznantes. Debido a mecanismos propios de la evolución, los animales hemos desarrollado la necesidad de establecer relaciones causales entre los sucesos que ocurren a nuestro alrededor. Esto no es de ningún modo sorprendente; establecer patrones y determinar causas es la base del aprendizaje; y los animales necesitan aprender para adaptrse y para sobrevivir.</p>
<p>El problema radica en que, basándonos en la <em>observación</em> y en la <em>experiencia personal</em> (y no existe otra forma de aprender), no solo carecemos de la capacidad para discernir si una cadena aparéntemente causal es verdadera o no, sino que también, una vez reconocido un patrón cualquiera (una vez <em>habiendo creído reconocerlo</em>) es muy difícil que modifiquemos nuestra <em>convicción</em> sobre la veracidad de ese patrón o cadena causal. En las palabras de Paul Watzlawick, éste mecanismo</p>
<p><em>&#8220;&#8230;se basa en la terca insistencia en adaptaciones y soluciones que alguna vez fueron lo suficientemente exitosas o quizás las únicas posibles. El único problema con este tipo de adaptaciones a las circunstancias dadas, es que éstas cambian con el tiempo.</em></p>
<p><em>Por un lado es cierto que ningún ser vivo puede interactuar con su entorno sin ningún tipo de método, es decir: hoy de una forma y mañana de otra completamente diferente. La necesidad vital de adaptación conduce inevitablemente a la cristalización de determinados patrones de conducta, cuyo objetivo ideal sería garantizar la superviviencia. Pero por razones todavía incomprensibles para los etólogos, tanto los animales como los seres humanos tienden a considerar a las adaptaciones exitosas como las por siempre únicas posibles.</em></p>
<p><em>Ésto produce una ceguera doble: por un lado, con el hecho de que con el correr del tiempo la solución en cuestión deja de ser la mejor, y por el otro con el hecho de que siempre existieron otras soluciones además de la &#8220;solución ideal&#8221; o, por lo menos, que las hay ahora.&#8221; </em>(Watzlawick, Paul: <em>&#8220;La realidad inventada&#8221;</em>, pág.88s.,Gedisa, 1994)<em><br />
</em></p>
<p>Muy ligado al <em>principio de causalidad</em> está el principio de <em>concordancia ideológica</em>: así como necesitamos encontrar una causa para cada fenómeno, también necesitamos que dichas causas se encuentren en concordancia con nuestro sistema de creencias. Nuestro sistema de creencias y convicciones es tan sólido como nuestros patrones de conducta; y aunque comunmente todos estemos apresuradamente de acuerdo en que somos seres racionales que basamos nuestras convicciones en la observación, en realidad sucede todo lo contrario: lo que hacemos, día tras día, es elaborar observaciones (o sea: <em>construír nuestro mundo</em>) en base a nuestras convicciones. Numerosos estudios han demostrado que los seres humanos tendemos a modificar nuestras observaciones para que concuerden con nuestras convicciones &#8211; y no al revés. Este mecanismo no requiere deshonestidad intelectual ni es algo que podamos revertir con voluntad: lo único que podemos hacer es ser conscientes de ello. </p>
<p>Siendo ciegos por naturaleza a la ontología de las cosas, construyendo causalidades en donde solo hay azar, inventando explicaciones arbitrarias para los fenómenos que nos rodean y luego creyéndo en esas explicaciones como si fueran una verdad ajena a nosotros , estamos <strong>construyendo la realidad</strong>, inquebrantable e ininterrumpidamente,  a cada instante y sin percatarnos de ello.</p>
<p><strong>4. La realidad de los objetos</strong></p>
<p><a class="highslide" onclick="return hs.expand(this)" href="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/florero.jpg"><img title="Click to enlarge" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/florero_thumb.jpg" alt="Highslide JS" hspace="10" vspace="10" align="left" /></a> Cuando decimos que la realidad es una construcción, en el fondo estamos haciendo una diferencia entre <em>materia</em> y <em>objetos</em>. Por ejemplo, el objeto de la imágen de la izquierda puede ser una taza o un florero. Es materia (eso es la <em>realidad ontológica:</em> partículas subatómicas que organizan la materia), pero para que sea un objeto tiene que haber un sujeto que lo construya: <strong>los objetos no existen ontológicamente en la realidad</strong>, los objetos (tengan éstos un soporte material o no) son construcciones humanas. Por un lado son construcciones sociales, o sea: símbolos cuya significación es compartida por un grupo; pero también son construídos de manera individual por cada uno de nosotros: hasta cuando dos personas estén de acuerdo en que el objeto de la foto es un florero, y aunque estén de acuerdo en que es un florero azul, de cerámica, con bordes y líneas doradas e interior blanco y de tales dimensiones; o sea, al haber logrado un nivel comunicacional tan alto que les permita superar (a los efectos de la comunicación) las barreras biológicas y psicológicas que enumeré más arriba: ese florero no es <strong>el mismo objeto</strong> para las dos personas. Aunque tenga el mismo nombre y ámbas hayan hecho el pacto tácito de <em>hacer como si estuvieran hablando de lo mismo</em>: nunca están refiriéndose a lo mismo por el simple hecho de que <em>sus conciencias no son idéntcas</em>, quizás una le tenga fobia al azul o la otra deteste el dorado y le recuerde inconscientemente algún mal momento; quizás una de ellas le tenga especial aprecio por tratarse de un objeto pasado de generación en generación&#8230; o cualquier otra cosa.</p>
<p>Si bien la materia es el sostén físico de la realidad, no juega ningún papel a los efectos de nuestra relación con ella; nuestra realidad no es una realidad de protones, neutrones y átomos: es una realidad de objetos y de significados, construída por el lenguaje y por el pensamiento de cada individuo, que a su vez, está condicionado por nuestra evolución, nuestra psiquis y nuestra tecnología .</p>
<p>Con las palabras de Ernst von Glasersfeld,</p>
<p><em>“Un albañil que trabaje solamente con ladrillos, tarde o temprano llegará a la conclusión que todas las puertas y ventanas deben tener un arco que soporte la construcción superior. Si el albañil entonces cree haber descubierto una ley absoluta sobre el mundo, estará tan equivocado como estuvo equivocado Kant cuando creyó que toda la geometría debía ser euclidiana. </em><em>Aquello que elijamos como piezas de construcción, sean ladrillos o elementos euclídicos, inevitablemente, define límites, que solo experimentamos desde “adentro”, desde la perspectiva de los ladrillos o desde la perspectiva euclidina.</em></p>
<p><em>“</em><em>Las barreras del mundo contra las cuales fracasan nuestros emprendimientos permanecen, para nosotros, siempre invisibles.</em></p>
<p><em> “Todo lo que vivimos y experimentamos, conocemos y sabemos, está indefectiblemente construído con nuestras propias piezas y solo puede explicarse desde nuestra propia forma de construirlo”</em> (Op.Cit.,p.35s.)</p>
<p><strong>5. Bibliografía básica: introducciones y puntos de partida<br />
</strong></p>
<p><strong>Maturana, H. y Varela, F.: </strong><em><a href="http://books.google.com/books?id=c-dTPgAACAAJ&amp;dq=varela+maturana++rbol&amp;hl=es" target="_blank">&#8220;El árbol del conocimiento: las bases biológicas del conocimiento humano&#8221;</a></em><br />
<strong>Luhmann, Niklas:</strong> <a href="http://books.google.com/books?id=7qnuECQm-YcC&amp;dq=sistemas+sociales+luhmann&amp;hl=es" target="_blank">&#8220;Sistemas Sociales: Lineamientos para una teoría general&#8221;</a><br />
<strong>Watzlawick, Paul: </strong><em>&#8220;<a href="http://books.google.com/books?id=qvxIQgAACAAJ&amp;dq=realidad+inventada&amp;hl=es" target="_blank">La realidad inventada</a>&#8220;</em> y <em><a href="http://books.google.com/books?id=Xz--PAAACAAJ&amp;dq=el+arte+de+amargarse+la+vida&amp;hl=es" target="_blank">&#8220;El Arte de amargarse la Vida&#8221;</a><br />
</em></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/11/09/una-breve-aproximacion-al-constructivismo-i' addthis:title='Una breve aproximación al constructivismo '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Constructivismo Radical</title>
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		<pubDate>Thu, 05 Nov 2009 00:26:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
				<category><![CDATA[Destacados]]></category>
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		<description><![CDATA[Hace poco se habló en el foro de Dubarri sobre soledad, epistemología y constructivismo; justo estoy leyendo un compilado de ensayos sobre el tema (&#8220;La realidad inventada: cómo sabemos lo que creemos saber&#8220;), editado por el filósofo/psicólogo austríaco Paul Watzlawick, y me acordé de aquel hilo por lo que les traduzco algunos párrafos; el libro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/11/05/constructivismo-radical' addthis:title='Constructivismo Radical ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p>Hace poco se habló en <a href="http://www.ecreencias.net/index.php/topic,473.0.html" target="_blank">el foro de Dubarri</a> sobre soledad, epistemología y constructivismo; justo estoy leyendo un compilado de ensayos sobre el tema (&#8220;<a href="http://books.google.com/books?id=lm4JNAAACAAJ&amp;dq=la+realidad+inventada&amp;hl=es">La realidad inventada: cómo sabemos lo que creemos saber</a>&#8220;), editado por el filósofo/psicólogo austríaco <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Watzlawick" target="_blank">Paul Watzlawick</a>, y me acordé de aquel hilo por lo que les traduzco algunos párrafos; el libro está <a href="http://www.casadellibro.com/libro-la-realidad-inventada/2900000394770" target="_blank">edtado en español</a>, si lo consiguen léanlo porque es muy recomendable!<span id="more-204"></span></p>
<div class="woo-sc-box normal   ">&#8220;[<em>Nuestros receptores celulares</em>] son todos ciegos ante la cualidad de los estímulos externos y solo son capaces de reaccionar ante su cantidad. Esto, que a primera vista pareciera sorprerndente, no lo es: &#8220;ahí afuera&#8221; no hay ni luz ni color, sólo hay <em>ondas electromagnéticas</em>; &#8220;ahí afuera&#8221; no hay sonido ni música, solo hay <em>variaciones periódicas en la presión atmosférica</em>; &#8220;ahí afuera&#8221; no hace calor o frío, solo hay <em>moléculas que se mueven</em> con mayor o menor energía kinética, etc&#8230;</p>
<p>&#8220;Ahí afuera&#8221; tampoco hay dolor en ninguna de sus formas&#8221;</p>
<p>&#8220;Si el conocimiento y el saber son descripciones que reflejan al mundo &#8220;tal cual es&#8221;, deberíamos tener un criterio para dicernir cuando nuestra descripción es &#8220;acertada&#8221; o &#8220;verdadera&#8221; y cuando no. [...]</p>
<p>&#8220;[<em>Para Kant</em>] no es solo dudoso si esa manzana es tan lisa, aromática, dulce y roja como parece; la cuestión es si existe un objeto real, una entidad individual que experimentamos como &#8220;cosa&#8221;, separada del resto de las cosas y del resto del mundo.</p>
<p>&#8220;Esta duda es, de hecho, más trascendental que aquella sobre la fiabilidad de la percepción, porque destruye la idea de la existencia de una estructura objetiva en el mundo y nos enfrenta a la pregunta de porqué y, sobre todo, cómo es posible, entonces, que permanentemente busquemos y encontremos estructuras, si estas no son un reflejo de la realidad. Dicho de otra forma: si Kant tiene razón con su sentencia de que la experiencia no puede enseñarnos nada sobre la naturaleza de las cosas, ¿cómo es posible que experimentemos un mundo extraordinariamente estable y confiable, en donde hay cosas duraderas, interrelaciones y reglas de causas y efectos, que nos brindan buenos servicios? [...]</p>
<p>&#8220;Si el mundo que experimentamos y reconocemos es construido por nosotros mismos, entonces no es asombroso que nos parezca relativamente estable. Para entender esto con claridad debemos recordar el principio de la epistemología constructivista: el mundo construído es un mundo de la experiencia, formado por experiencias y que no pretende ser &#8220;verdadero&#8221; en el sentido de coincidencia con una realidad ontológica. [...]</p>
<p>&#8220;La conciencia asimilante también puede construír órden y regularidad en un mundo completamente desordenado y caótico. La medida en que ésto ocurra depende más de los objetivos y de los puntos de partida que de los hechos del denominado &#8220;mundo real&#8221;. Sin embargo, en el marco de nuestra experiencia dominada por objetivos puntuales, tendemos a atribuír los obstáculos que se nos presentan a una <em>mítica realidad</em> en lugar de detenernos a observar nuestro modo de actuar.</p>
<p>&#8220;Un albañil que trabaje solamente con ladrillos, tarde o temprano llegará a la conclusión que todas las puertas y ventanas deben tener un arco que soporte la construcción superior. Si el albañil entonces cree haber descubierto una ley absoluta sobre el mundo, estará tan equivocado como estuvo equivocado Kant cuando creyó que toda la geometría debía ser euclidiana. <em>Aquello que elijamos como piezas de construcción, sean ladrillos o elementos euclídicos, inevitablemente, define límites</em>, que solo experimentamos desde &#8220;adentro&#8221;, desde la perspectiva de los ladrillos o desde la perspectiva euclidina.</p>
<p>&#8220;<em>Las barreras del mundo contra las cuales fracasan nuestros emprendimientos permanecen, para nosotros, siempre invisibles.</em></p>
<p>&#8220;Todo lo que vivimos y experimentamos, conocemos y sabemos, está indefectiblemente construído con nuestras propias piezas y solo puede explicarse desde nuestra propia forma de construirlo&#8221; .</div>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/11/05/constructivismo-radical' addthis:title='Constructivismo Radical '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>El final es construído en el principio (Synecdoche, New York)</title>
		<link>http://www.jupixweb.de/2009/04/27/el-final-es-construido-en-el-principio-synecdoche-new-york</link>
		<comments>http://www.jupixweb.de/2009/04/27/el-final-es-construido-en-el-principio-synecdoche-new-york#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 27 Apr 2009 21:16:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[Charlie Kaufman]]></category>
		<category><![CDATA[constructivismo]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Te diran que no hay destino; pero si lo hay: es el que tu has creado.&#8221; Creo que se puede resumir la película (la mejor que vi en lo que va del año y desde entonces parte de mi top ten) con esa frase, parte de un monólogo brillante casi al final y escencia del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/04/27/el-final-es-construido-en-el-principio-synecdoche-new-york' addthis:title='El final es construído en el principio (Synecdoche, New York) ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p><a href='http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/synecdoche_new_york_poster.jpg' onclick='return hs.expand(this)' class='highslide'><img src='http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/synecdoche_new_york_poster.thumbnail.jpg' alt='Highslide JS' title='Click to enlarge' align='left'  hspace='10' vspace='10' /></a> <em>&#8220;Te diran que no hay destino; pero si lo hay: es el que tu has creado.&#8221;</em></p>
<p>Creo que se puede resumir la película (la mejor que vi en lo que va del año y desde entonces parte de mi top ten) con esa frase, parte de un monólogo brillante casi al final y escencia del constructivismo que se respira a lo largo de todo el film, el debut como director del aclamado guionista <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charlie_Kaufman">Charlie Kaufman</a> (de cuya pluma salieron &#8220;<a href="http://www.imdb.com/title/tt0120601/">Being John Malkovich</a>&#8220;, &#8220;<a href="http://www.imdb.com/title/tt0338013/">Eternal Sunshine of the Spotless Mind</a>&#8220;, &#8220;<a href="http://www.imdb.com/title/tt0268126/">Adaptation</a>&#8220;, etc.)<span id="more-102"></span></p>
<p>Un guión exquisito y profundamente filosófico en combinación con una puesta en escena absolutamente impecable y un sonido simplemente hermoso (no solamente la banda sonora es perfecta; los efectos sonoros son sutiles pero de una exactitud rayana a lo lyncheano) hacen de esta película una verdadera obra de arte, cargada de inteligente humor, cuya primera media hora introductoria es realista, la hora central surealista y la última media hora de una aglomeración y densidad lírica pocas veces vista, en donde la película experimenta un agudo y a la vez frágil aumento de tensión. La natural explosión que resuelve dicho <em>suspense</em> no es explícitamente violenta, aqui no llueven sapos como en <a href="http://www.imdb.com/title/tt0175880/">Magnolia</a>, ni hay tiros en la nuca como en <a href="http://www.imdb.com/title/tt0169547/">American Beauty</a>, pero no por ello deja de ser menos intensa: al monólogo que contiene la cita mencionada más arriba le sigue, durante una escena pacíficamente apocalíptica, un monólogo interior (y final) increíblemente lúcido, desgarrador, preciso; y que describe a la perfección la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sin%C3%A9cdoque">sinécdoque</a> del film entero. Varios segundos de silencio luego de la cuminación de un fundido en gris, justo antes de los títulos de cierre, nos dan el espacio suficiente para comenzar a reflexionar, dejar escapar una lágrima y sonreír en silencio.</p>
<p>Vi la cinta el sabado pasado y me está pasando como con el primer visionado de <a href="http://www.jupixweb.de/?p=13">Mulholland Drive</a>: esta es una película que no me deja en paz, permanentemente estoy volviendo a ella, en cualquier momento: al levantarme, mientras trabajo, después de comer o en la oscuridad y el silencio que le precede al sueño: volviendo una y otra vez a ciertas escenas impecables, a ciertos diálogos implacables pero imprescindibles.</p>
<p>Leí por ahí que la película vive del libro pero que el debut dirigente de Charlie Kaufman peca de principiante&#8230; nada más lejos de la verdad. De hecho una de las escenas más exquisitas del film está construída sobre un corte de menos de un segundo que sintetiza, o mejor dicho: reemplaza a, dos o tres horas de acción dramática (dos o tres horas que entendemos perfectamente y al instante, y nadie podrá convencerme de que ese no sea un mérito del director!) Desde la dirección y la edición, Kaufman logra que percibamos el paso del tiempo como lo hace el protagonista: confundiendo días con años, acción con reacción, causas con efectos. El tiempo de la película fluctúa orgánicamente, acelerando y desacelerando en un pulso casi respiratorio, sanguíneo.</p>
<p>En resumen, &#8220;<a href="http://www.imdb.com/title/tt0383028/">Synecdoche, New York</a>&#8220;, es una comedia profundamente triste y certera, técnicamente impecable, de un Charlie Kaufman en su mejor forma y con un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Philip_Seymour_Hoffman">Philip Seymour Hoffman</a> absolutamente conmovedor, como siempre. ¡No dejen de verla! </p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2009/04/27/el-final-es-construido-en-el-principio-synecdoche-new-york' addthis:title='El final es construído en el principio (Synecdoche, New York) '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>La dimensión de la realidad</title>
		<link>http://www.jupixweb.de/2007/07/28/la-dimension-de-la-realidad</link>
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		<pubDate>Sat, 28 Jul 2007 20:53:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia y Tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura online]]></category>
		<category><![CDATA[Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[constructivismo]]></category>
		<category><![CDATA[informática]]></category>
		<category><![CDATA[internet]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Qué es Second Life? ¿Es un videojuego? ¿Un juego de rol? ¿Un chat en 3D? ¿Un sistema para presentar contendios multimedia? ¿Un lugar de encuentro para discapacitados sociales, incapaces de llevar adelante su biológica, difícil y frustrada "FirstLife"? ¿Un medio de distribución de pornografía? ¿Un espacio para la comunicación política? ¿Un mercado económico? ¿Es una realidad virtual?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2007/07/28/la-dimension-de-la-realidad' addthis:title='La dimensión de la realidad ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><p><a rel="attachment wp-att-43" href="http://www.jupixweb.de/2007/07/28/la-dimension-de-la-realidad/sl-avatar"><img class="alignleft size-full wp-image-43" title="SL Avatar" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/avatar_grin-e1276893619511.jpg" alt="" width="282" height="171" /></a>Hace poco más de seis meses (¡una eternidad!) me enteré de la existencia de un juego online, cuya comunidad estaba creciendo a pasos agigantados, una mezcla de juego de rol, chat en 3d y relidad virtual. Como siempre, el interés tecnológico, la curiosidad y el hecho de pertenecer a una generación para la cual los video-&#8221;juegos&#8221;<span id="more-42"></span> son algo más que una mera y estúpida pérdida del tiempo me motivaron a visitar la página de Lindenlab, esforzar mi pésimo inglés, abrir una cuenta de usuario y en unas horas había nacido &#8220;Aeur Auer&#8221;, mi alter ego, un &#8220;avatar&#8221; más en el primer metaverso de dimensiones considerables y por eso digno de ser tomado en cuenta: <a href="http://www.secondlife.com">Second Life</a>.</p>
<p>¿Qué es <em>Second Life</em>? ¿Es un videojuego? ¿Un juego de rol? ¿Un chat en 3D? ¿Un sistema para presentar contendios multimedia? ¿Un lugar de encuentro para discapacitados sociales, incapaces de llevar adelante su biológica, difícil y frustrada &#8220;FirstLife&#8221;? ¿Un medio de distribución de pornografía? ¿Un espacio para la comunicación política? ¿Un mercado económico? ¿Es una <em>realidad virtual</em>?</p>
<p>SL es, en principio, una <em>plataforma</em>. <a href="http://lindenlab.com/about">LindenLab</a>, la compañía responsable de su desarrollo, creó una matriz vacía de contenido, la representación informática de un mundo desértico. El usuario nuevo &#8220;nace&#8221; con un cuerpo standard, la habilidad de comunicarse con los demás usuarios por voz o texto, y la posibilidad de crear objetos y compartirlos (o no) con el resto de los usuarios. Todos los contenidos que existen dentro de éste mundo &#8220;virtual&#8221;, desde las ciudades hasta los tornillos, pasando por los aviones, los inmuebles y hasta los peinados y los gestos de avatares, son creaciones de los participantes.</p>
<p style="text-align: center;"><a class="highslide" onclick="return hs.expand(this)" href="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/builds_amsterdam.jpg"><img title="Click to enlarge" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/builds_amsterdam_th.jpg" alt="Highslide JS" /></a> <a class="highslide" onclick="return hs.expand(this)" href="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/builds_kyung.jpg"><img title="Click to enlarge" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/builds_kyung_th.jpg" alt="Highslide JS" /></a> <a class="highslide" onclick="return hs.expand(this)" href="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/builds_businesses.jpg"><img title="Click to enlarge" src="http://www.jupixweb.de/wp-content/uploads/builds_businesses_th.jpg" alt="Highslide JS" /></a></p>
<p>Paralelamente a las características de las figuras, existe una moneda, propia del juego, el &#8220;Linden Dollar&#8221; (L$) con la que cada avatar puede establecer relaciones comerciales con LindenLab y (lo que es más interesante), con cualquier otro &#8220;residente&#8221; de SecondLife y cuyo curso está regulado por las leyes del mercado. Dentro del sistema, los L$ sirven para comprar &#8220;tierra&#8221; (100% en manos de LindenLab, aunque todo aquel que ya  posea &#8220;terrenos&#8221; sea libre, a su vez, de subalquilarlos) o bien cualquier objeto de los enumerados más arriba (100% en manos de los usuarios). Esto hizo florecer una economía exclusiva del sistema pero no por eso menos real: Secondlife tiene un producto bruto interno de alrededor de 250 millones de dólares estadounidenses anuales Entonces, SecondLife es una simulación de una realidad que permite un tipo de interacción interna, social, cultural y económica.</p>
<p>¿Para qué sirve una simulación de la realidad? Uno siente la tentación de apurarse: &#8220;para nada&#8221;. La primera reacción, casi un reflejo, al escuchar la palabra <em>virtual</em>, impulsa a caer en un lugar demasiado común y pensar que ese tipo de cosas &#8220;raras&#8221;, no solo <em>están hechas</em> para un hombre moderno, tecnócrata, completamente aisaldo del mundo, muy solo y muy infeliz, sino que también <em>producen</em> este tipo carácter neurótico, autista y esquizofrénico. La demonización de la tecnología, aludiendo al aumento de la &#8220;soledad del hombre&#8221;, es algo a lo que deberíamos estar acostumbrados: ya pasó, en todas las épocas, con todas las tecnologías emergentes: con el libro, con el automóvil, con la televisión, con el internet.</p>
<p>Secondlife no es ni va a convertirse en una realidad virtual: secondlife es parte de una realidad única.</p>
<p>Alguien me comentó hace unos días que todas nuestras interacciones son virtuales; todo lo que pensamos, decimos y hacemos; la manera que elejimos para interrelacionarnos con las demás personas son el producto de decisiones pasadas y una reflexión sobre algo que leímos, vimos u oímos en algún momento. Yo iría más allá al afirmar que no existe tal cosa como la virtualidad; lo que pensamos, decimos y hacemos es siempre parte de la misma dimensión de lo real, cuya construcción tiene lugar dentro de la prisión de nuestro espíritu. Para la comunicación entre dos conciencias es absolutamente intrascendente si la distancia física entre una conciencia y otra es de dos centímetros o docemil kilómetros; si existe un canal de percepción entre ámbas, entonces existe comunicación e interacción.</p>
<p>Cuando exista un metaverso de tercera o cuarta generación, cuando hayamos mejorado ese canal de percepción &#8220;virtual&#8221; que hoy es tan pobre, cuando podamos percibir olores, sabores y percepciones táctiles, cuando sea tecnológicamente posible la comunicación no verbal y los límites de la realidad se diluyan, el adjetivo &#8220;virtual&#8221; habrá perdido todo su significado.</p>
<p>Que en esta etapa de evolución social y tecnológica, la palabra <em>virtual</em> nos sirva para marcar una diferencia entre un tipo de interacción incipiente y uno tradicional, no significa que sea semánticamente correcta: si la realidad es una construcción, en la dimensión de la realidad entra todo aquello que definimos como tal: desde las heces de tu perro hasta el pelo de un avatar.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2007/07/28/la-dimension-de-la-realidad' addthis:title='La dimensión de la realidad '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>El Terror, entre Bergen y Chomsky / un enfoque sistémico</title>
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		<pubDate>Thu, 01 May 2003 13:15:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>JuPiX</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[constructivismo]]></category>
		<category><![CDATA[luhmann]]></category>
		<category><![CDATA[sociología]]></category>
		<category><![CDATA[teoría de sistemas]]></category>

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		<description><![CDATA[El atentado del 11 de Septiembre del 2001 dió lugar a otro &#8220;Nuevo Orden Mundial&#8221;, o por lo menos, impulsó un cambio en la política exterior de Norteamérica que culminó con la segunda guerra del golfo. Pero ¿Cuál es el orígen del terror? Esta pregunta abre el presente artículo A nivel mundial, las reacciones a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='http://www.jupixweb.de/2003/05/01/el-terror-entre-bergen-y-chomsky-un-enfoque-sistemico' addthis:title='El Terror, entre Bergen y Chomsky / un enfoque sistémico ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>
<div id="description">
El atentado del 11 de Septiembre del 2001 dió lugar a otro &#8220;Nuevo Orden Mundial&#8221;, o por lo menos, impulsó un cambio en la política exterior de Norteamérica que culminó con la segunda guerra del golfo. Pero ¿Cuál es el orígen del terror? Esta pregunta abre el presente artículo</div>
<p>A nivel mundial, las reacciones a los atentados ocurridos el 11 de Septiembre de 2001 en New York y Washington abarcaron desde la reprobación, la incomprensión y el odio más decididamente amargos de los norteamericanos y europeos hasta la más descontrolada alegría de los grupos anti-americanistas de medio oriente, pasando por la hostil indiferencia latinoamericana<span id="more-37"></span>, una mezcla de aprobación silenciosa y esperado ajuste de cuentas. Pero ¿cuál es el orígen del terror? Lanzar alaridos consternados sirve tan poco como regodarse de vengativa satisfacción, actitudes ambas más dignas de un niño encaprichado con la razón, que de un adulto comprometido con la verdad. Con esto no quiero decir que ignore el papel que ha jugado la CIA en los últimos 50 años de la política exterior norteamericana, ni quiero minimizar la locura premoderna y fundamentalista, solo señalar que la “Verdad del Extremismo” (extremismo entendido aquí como la posisión mas extrema de cualquier ideología) no representa “más” verdad; sino menos: incapaz de elevarse sobre las cosas y ver todo el contexto.</p>
<p>El extremismo se sirve de simplificaciones que ayudan a reducir complejidad, pero que como toda simplificación (por su cáracter de exclusividad), no le hacen honor a la verdad: la “lucha” (entre “buenos” y “malos”) la “Defensa de la Libertad”, emotivas acciones simbólicas como el izamiento de la bandera norteamericana sobre las ruinas del WTC, o la quema de esa misma bandera en manos de una multitud enardecida en Paquistán o Palestina, el “Mundo civilizado”, “Al-Qaeda”, son conceptos que dan la impresión de reordenar el mundo en un “adentro” y un “afuera”, de poder identificar y (por sobre todo), castigar a “los culpables”; en una palabra: de encontrar un lugar para la propia acción. La realidad es mucho más compleja, las raíces del problema no se encuentran ni en la política exterior de un determinado país, ni en las barbas de un acaudalado industrial de Arabia Saudita: las raíces del problema están encarnadas en la forma misma de la sociedad.</p>
<p>La sociedad moderna no se divide en naciones o pueblos: son mas bien los sistemas funcionales los encargados de esa diferenciación. Segun la Teoría General de Sistemas (TGS), las naciones son, a lo sumo, entidades segmentarias subordinadas a sistemas funcionales como la economía, la política, la ciencia, la religión, etc. Estos sistemas carecen de centro; se los puede denominar y hasta incluso categorizar moralmente (bueno/malo), tarea por completo inútil, ya que los sistemas funcionales poseen una inherente indiferencia a la moral y clasifican su campo de acción con códigos altamente abstractos (pagos vs. carencia de pagos, ejercicio del poder vs. no – ejercicio del poder, verdad vs. no -verdad, fé vs. carencia de fé, etc) Además, están regidos por la Autopoiesis, es decir: son irritables, pero no interventibles, por su entorno. Son independientes, pero no autónomos (ya que requieren del entorno para poder existir como diferencia). La única manera de reducir la complejidad del entorno es la comunicación: los Sistemas Sociales producen comunicación a partir de la comunicación, transforman la información del entorno a códigos utilizables por el sistema en cuestión, actúan y se transforman así en entorno de otros sistemas. En contraposición a la teoría clásica de la comunicación, donde todo el mundo se entiende sin problemas, la TGS analiza la comunicación como una entidad que sintetiza información, mensaje y comprensión, y constituye el núcleo generador de sociedad. Comunicación nunca es libre intercambio de “Outputs” e “Inputs”, sino traducción de un determinado Output en un determinado (y diferente) Input.</p>
<p>Cada Sistema Funcional produce inclusión y exclusión en igual medida, o dicho en otras palabras: el orden genera desorden, el saber genera ignorancia, el poder genera oposición, y así suscesivamente. La dinámica interna tiende a autoequilibrarse mediante un sistema de integración de posibilidades, en la medida en que otorga mayores (integración suelta) o menores (integración estricta) grados de libertad individual. Esta categorización de los grados de libertad individual desaparece por completo si el sistema falta (no ya este abogado o aquel juzgado: ninguno; no ya este partido político o aquel otro: ninguno; no ya esta o aquella forma de gastar dinero, ya que no hay dinero), y cada sistema faltante entorpece la acción de los demás, ya que elimina la comunicación con el medio: sin economía, sin política, sin educación, sin ciencia, sin arte, tan solo con una religión que no ofrece alternativas (porque lo acapara todo), que opera de manera fundamentalista, que instituye de hecho (para seguir usando la terminología sistémica), la integración mas estricta posible. En este marco, no es de extrañar que aumente la predisposición individual a la violencia, incluso a la violencia extrema: aquella que glorifica la autodestrucción del individuo, la única libertad posible en un mundo sin libertades: la de morir por un ideal. Esta predisposición social es sabiamente usada por las organizaciones islámicas fundamentalistas, quienes se sirven de ella para poder actuar como sistema.</p>
<p>El objetivo de la sociología en general y de la TGS en particular no es normativo, sino por el contrario, es meramente descriptivo. Aún así, se pueden trasladar los conceptos desarrollados anteriormente a escenarios ficticios o reales para buscar soluciones a problemas concretos. Visto desde este ángulo, la respuesta del mundo occidental a los atentados del 11 de septiembre fué lo peor que se podría haber hecho. No tanto por haber destituído a un gobierno déspota y fanático, sino por haber producido un tipo de comunicación que reafirma y fortalece al sistema del terror. El bombardeo de la OTAN a Afganistán no solo contribuyó a mejorar la imagen de Osama Bin Laden en medio oriente, sino que también reafirmó el accionar del terror y aumentó el odio fundamentalista, y con seguridad ayudó a aumentar el número de sus filas, al haber dado lugar a la escalada del conflicto Palestino-Israelí y Ruso-Checheno. Una respuesta mas certera hubiese sido apoyar a los grandes movimientos democráticos que (aunque en su mayoría en la clandestinidad) existen en todos los países de oriente medio. Con esto se crearían, a largo plazo, las condiciones para la formación de un sistema pluralista, que garantize en cierta medida el desarrollo y la libertad individuales. Baste citar aquí la evolución de Irán, uno de los países categorizados otrora como uno de los más fundamentalistas; hoy con Mohammed Khatami a la cabeza del gobierno, quien intenta sintetizar la tradición islámica con la democracia occidental.</p>
<p>Por supuesto, sería una medida política que no obtendría resultados inmediatos, visibles. Pero daría lugar a una evolución desde adentro, más duradera y mas fuerte. Desde la óptica sistémica, la única solución posible pues, recordemos, los sistemas son irritables, nunca intervenibles.</p>
<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<table cellspacing="0" cellpadding="0">
<tr>
<td valign="top">Berger, Peter L.</td>
<td width="10">&nbsp;</td>
<td valign="top"><strong>Holy War, Inc.</strong><br />
<em>The free press, Simon &#038; Schuster, New York, 2001</em><br />
&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top">Chomsky, Noam</td>
<td width="10">&nbsp;</td>
<td valign="top"><strong>El Terror como política exterior de los EEUU</strong><br />
<em>Libros del zorzal, Buenos Aires, 2da. Ed., 2002</em><br />
&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top">Fuchs, Peter</td>
<td width="10">&nbsp;</td>
<td valign="top"><strong>Der Terror der Gesellschaft</strong><br />
<em>Revista de Sociología No. 0, Bielefeld, 2003</em><br />
&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top">García Márquez, Gabriel</td>
<td width="10">&nbsp;</td>
<td valign="top"><strong>¿Cómo se siente?</strong><br />
<em>Revista Analítica [Ed. <a href="http://www.analitica.com/va/internacionales/eeuu/3309430.asp" taget="_blank">Online</a>], Caracas, 2001</em></td>
</tr>
</table>
<p><strong>Notas</strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.jupixweb.de/2003/05/01/el-terror-entre-bergen-y-chomsky-un-enfoque-sistemico' addthis:title='El Terror, entre Bergen y Chomsky / un enfoque sistémico '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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